Nuevo mirador de San Amaro, con vistas a la playa, en la zona donde se construirán viviendas.

Nuevo mirador de San Amaro, con vistas a la playa, en la zona donde se construirán viviendas. Quincemil

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San Amaro, en A Coruña, espera por sus nuevos pisos y vecinos tras completar mejoras peatonales

Propietarios de suelo entre el cementerio y la residencia Torrente Ballester, donde ha culminado una urbanización, promueven 260 viviendas en tres edificios, de los que se desconoce cuándo empezarán a construirse

Más información: A Coruña completa la urbanización de Fonte de San Amaro con nuevas zonas y 68 plazas

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El entorno de San Amaro luce nueva imagen desde este lunes, cuando se ha dado por completada la urbanización del ámbito conocido como Fonte de San Amaro. La zona ofrece un balcón elevado sobre el Paseo Marítimo con vistas a la ensenada de San Amaro, calles prolongadas, áreas verdes, aparcamientos y elementos para practicar calistenia. La obra culminada precede a la futura construcción de viviendas.

San Amaro, por tanto, será una nueva bolsa residencial para la ciudad de A Coruña, aunque se desconoce aún cualquier previsión sobre el comienzo de los tres edificios que sumarán un total de 260 viviendas, ninguna de protección.

La urbanización de la zona, a cargo de la empresa López Cao, ha durado casi dos años. Las nuevas conexiones peatonales y la creación de zonas ajardinadas e infantiles han humanizado un ámbito ocupado antes por vegetación entre el cementerio de San Amaro, las calles de fuerte pendiente San Amaro y San Pedro, la residencia de mayores Torrente Ballester y la rotonda que conduce al barrio de Adormideras.

La alcaldesa, Inés Rey, destacó ayer que la finalización de las obras en el polígono de San Amaro, que en breve estará abierto al tránsito, supondrá la disposición de un "desarrollo urbano relevante, como Visma", donde prosigue la urbanización y también se construirán viviendas.

Un polígono de largo recorrido

El desarrollo del polígono de San Amaro ha sido un proyecto que se mantuvo congelado durante años. Ello se debió a que entre sus propietarios había algunos titulares de un polígono próximo, el de Agra de San Amaro, a los que el Ayuntamiento compensó con terrenos enfrente al no poder explotar los que tenían más próximos a la Torre de Hércules.

Inés Rey, este lunes en la nueva zona urbanizada de San Amaro.

Inés Rey, este lunes en la nueva zona urbanizada de San Amaro.

La propuesta inicial de 2012 quedó suspendida hasta 2018 y el Gobierno local tardó otros tres años en aprobar y dar licencia al plan de urbanización con un presupuesto de 1,6 millones de euros. A comienzos de 2024 se autorizaron las obras tras la desestimación de un recurso de la asociación vecinal de Atochas-Monte Alto.

Santiago Sur y Construcciones Atocha 2006 son las empresas propietarias de la mayor parte del polígono de San Amaro. La primera tiene cerca de la mitad de la superficie de un ámbito de 15.781 metros cuadrados; la segunda, en torno al 20%; hay otras sociedades más pequeñas que se reparten el suelo restante, donde levantarían dos de los tres edificios.

Dos inmuebles tendrán nueve alturas, de acuerdo con el último proyecto aprobado, y el otro contará con seis. El más grande, en forma de herradura, se construirá muy próximo a la residencia Torrente Ballester siguiendo la prolongación de la calle Fonte de San Amaro; los otros se distribuirán en la parte baja de las calles San Pedro y San Amaro.

El desarrollo inmobiliario del polígono de San Amaro ya estaba recogido en el planeamiento urbanístico de 1998 y fue incorporado en el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) de 2013 para garantizar el derecho a edificar a los propietarios de los terrenos que lo promovieron.