Alumnos realizan un examen en un instituto de Madrid.

Alumnos realizan un examen en un instituto de Madrid. Europa Press

Observatorio de la Educación

Los alumnos de Madrid de 15 años están 2 cursos por encima de los valencianos, según PISA: Cataluña, excluida al no obtener una muestra representativa

La brecha territorial alcanza 52 puntos. Repetición, origen migrante e índice socioeconómico condicionan el rendimiento, con diferencias regionales.

Más información: España saca el peor resultado de su historia en Ciencia, 'Mates' y Lectura en el Informe PISA tras la reforma educativa de Sánchez

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Un alumno de 15 años que estudia en Madrid obtiene en Ciencia 45 puntos más que otro de la misma edad escolarizado en la Comunidad Valenciana. En Matemáticas, la distancia alcanza los 42 puntos.

Traducida a tiempo de aprendizaje, la brecha supera los dos cursos escolares en ambas competencias, tomando como referencia la estimación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) de que 20 puntos equivalen aproximadamente a un año de aprendizaje a los 15 años.

Los resultados de PISA 2025 vuelven así a dibujar una España educativa desigual.

Madrid obtiene la puntuación media estimada más elevada en Ciencia, con 495 puntos, seguida de Castilla y León (493) y Asturias (492). En el otro extremo, sin contar Ceuta y Melilla, la Comunidad Valenciana registra 450 puntos, País Vasco 459 y Andalucía 462.

Entre Madrid y Valencia hay 45 puntos: el equivalente aproximado a 2,25 años de aprendizaje.

Rendimiento medio en ciencias de los alumnos de 15 años por comunidades y ciudades autónomas en PISA 2025.

Rendimiento medio en ciencias de los alumnos de 15 años por comunidades y ciudades autónomas en PISA 2025. E.E. Ministerio de Educación y Formación Profesional.

La fotografía prácticamente se repite en Matemáticas.

Madrid vuelve a presentar la puntuación más alta, con 477 puntos, por delante de Castilla y León (472), Cantabria (470) y Asturias (469). La Comunidad Valenciana cierra la clasificación autonómica con 435 puntos, mientras Andalucía y Canarias obtienen 442.

Los madrileños aventajan así en unos 2,1 cursos a los valencianos y en cerca de 1,75 cursos a andaluces y canarios.

Puntuaciones autonómicas en matemáticas de PISA 2025, con Madrid en cabeza y la Comunidad Valenciana en el extremo inferior comparable.

Puntuaciones autonómicas en matemáticas de PISA 2025, con Madrid en cabeza y la Comunidad Valenciana en el extremo inferior comparable. E.E. Ministerio de Educación y Formación Profesional.

Las posiciones responden a las puntuaciones medias estimadas y las diferencias más pequeñas entre comunidades no siempre son estadísticamente significativas.

Sin embargo, la distancia entre los territorios situados en los extremos resulta lo suficientemente amplia como para constatar la existencia de una importante brecha educativa interna.

La brecha lectora

En Lectura cambia el territorio con mayor puntuación, pero no desaparece la desigualdad.

Asturias obtiene 471 puntos, Madrid 469 y Castilla y León 466. En la parte baja aparecen País Vasco, con 419, y Comunidad Valenciana, con 424. La distancia entre Asturias y País Vasco alcanza los 52 puntos, unos 2,6 años de aprendizaje, mientras que entre asturianos y valencianos hay 47 puntos, aproximadamente 2,35 cursos.

Resultados territoriales en comprensión lectora de PISA 2025, competencia en la que la brecha alcanza los 52 puntos.

Resultados territoriales en comprensión lectora de PISA 2025, competencia en la que la brecha alcanza los 52 puntos. E.E. Ministerio de Educación y Formación Profesional.

La Comunidad Valenciana aparece así entre las autonomías más rezagadas en las tres competencias: ocupa la última posición en Ciencia y Matemáticas entre las comunidades cuyos resultados son comparables y la penúltima en Lectura. Madrid, Castilla y León y Asturias, por el contrario, se mantienen de forma recurrente en la parte alta.

Las diferencias territoriales adquieren mayor relevancia en un PISA en el que España registra sus peores resultados históricos: 477 puntos en Ciencias, 451 en Lectura y 457 en Matemáticas.

El descenso se inscribe, según ha explicado la OCDE, en un deterioro internacional sostenido, aunque dentro del país las comunidades vuelven a mostrar comportamientos muy dispares.

No es solo el colegio

Convertir PISA en una mera clasificación autonómica ocultaría, no obstante, una parte fundamental de la fotografía. La evaluación analiza las condiciones sociales, económicas y familiares que acompañan al rendimiento de los estudiantes.

El secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, insistió durante la presentación en que los resultados no deben interpretarse como un dato "bruto y descontextualizado".

El nivel socioeconómico y cultural de las familias continúa condicionando el rendimiento. Madrid, País Vasco, Cantabria y Asturias presentan un índice socioeconómico y cultural (ISEC) superior al promedio de la OCDE, mientras Ceuta y Melilla aparecen en el extremo inferior.

La diferencia de rendimiento en Ciencia entre los alumnos pertenecientes al cuarto socioeconómico más favorecido y los del más desfavorecido es, sin embargo, menor en España que en el promedio de la OCDE y de la Unión Europea.

Todas las comunidades presentan también brechas inferiores a esos dos referentes, aunque el origen social continúa teniendo una influencia relevante.

También importa la composición de las aulas.

El alumnado de origen migrante representa en España el 20,3%, frente al 16,7% del promedio de la OCDE y al 16,3% del conjunto de la Unión Europea. Los estudiantes nativos obtienen, de media, mejores resultados en Ciencia, pero cuando se descuenta el efecto del nivel socioeconómico la desventaja asociada al origen migrante se reduce aproximadamente a la mitad y queda por debajo de las brechas observadas en la OCDE y la UE.

Otro elemento especialmente significativo es la repetición.

En España ha repetido curso el 22% del alumnado de 15 años, frente al 7,9% del promedio de la OCDE y el 12,9% de la Unión Europea. La incidencia llega al 28,6% en la Comunidad Valenciana, nueve puntos más que el 19,6% registrado en Madrid.

Los alumnos que no han repetido obtienen mejores puntuaciones en las tres competencias y, en España, la distancia respecto de los repetidores supera las observadas en la OCDE y la UE. Estos datos no permiten atribuir mecánicamente la brecha territorial a la repetición, pero muestran que las poblaciones escolares de Madrid y Valencia llegan a PISA en condiciones académicas diferentes.

El caso catalán

Hay una comunidad que, pese a disponer de puntuaciones, no puede incorporarse a estas comparaciones: Cataluña. La explicación está en una anomalía producida durante la gestión de la muestra de estudiantes que debían participar en PISA 2025.

El porcentaje de alumnado catalán excluido de la prueba alcanzó el 23,2%, muy por encima del 5% establecido con carácter general por PISA. Como consecuencia, la muestra finalmente evaluada dejó de ser representativa del conjunto y de la diversidad de los alumnos catalanes de 15 años.

El informe español ofrece los resultados de quienes realizaron el examen, pero advierte expresamente de que no pueden utilizarse para comparar Cataluña con otros territorios ni con ediciones anteriores.

La OCDE, por su parte, decidió no incorporar los datos catalanes a sus informes internacionales.

La anomalía produce una paradoja llamativa. Los alumnos catalanes que sí hicieron la evaluación alcanzaron 502 puntos en Ciencia, una cifra superior a los 495 de Madrid.

En Lectura obtuvieron 473 puntos y en Matemáticas, 474. Sin embargo, estos resultados no permiten afirmar que Cataluña lidere PISA: describen únicamente al grupo examinado, no al conjunto de su alumnado.

El episodio ya había provocado polémica antes de conocerse los resultados. El Gobierno catalán anunció una investigación para esclarecer por qué se había producido una exclusión tan elevada.

Según aseguró el secretario de Estado durante la presentación en la que estuvo presente EL ESPAÑOL, el Ministerio fue advirtiendo a Cataluña de la incidencia conforme se detectaba y recibió como respuesta que sería subsanada.

Murcia, con cautela

Murcia presenta una situación diferente. Allí quedó excluido el 12,7% del alumnado. Después de analizar el posible sesgo, la OCDE concluyó que sus resultados sí pueden utilizarse para realizar comparaciones territoriales y temporales, aunque deben interpretarse con cautela por el riesgo de que las puntuaciones estén sobrestimadas.

Cataluña y Murcia, por tanto, no se encuentran en la misma situación metodológica.

Las incidencias tampoco invalidan la fotografía del conjunto de España.

A nivel nacional, el porcentaje de alumnos excluidos fue del 7,89%, también por encima del límite general del 5%. Sin embargo, los análisis realizados por la OCDE determinaron que la muestra española continúa siendo representativa y que sus resultados pueden utilizarse plenamente en las comparaciones internacionales y de tendencia.

PISA 2025 deja así dos fotografías simultáneas.

España registra sus peores resultados históricos dentro de un deterioro internacional, mientras las diferencias internas siguen siendo enormes: a la misma edad, la distancia entre los alumnos de las comunidades situadas en los extremos supera los dos años de aprendizaje en Ciencia, Matemáticas y Lectura.