Un helicóptero Mi-8 lanza un dron interceptor durante una demostración realizada el 24 de agosto de 2026. Imagen extraída de un vídeo difundido por la Oficina de la Presidencia de Ucrania.

Un helicóptero Mi-8 lanza un dron interceptor durante una demostración realizada el 24 de agosto de 2026. Imagen extraída de un vídeo difundido por la Oficina de la Presidencia de Ucrania. Oficina de la Presidencia de Ucrania.

Observatorio de la Defensa

Ucrania convierte un helicóptero Mi-8 en un cazador de drones rusos: 6 interceptores para derribar los Shahed

El Mi-8 está armado con seis drones interceptores.

Una plataforma aérea capaz de localizar y perseguir UAV enemigos.

Más información: Ucrania sigue con su apuesta low cost: convierte un viejo An-28 en un “porta-drones” para cazar los temidos Shahed rusos

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Las claves

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Ucrania ha modificado un helicóptero Mi-8 para lanzar hasta seis drones interceptores y así combatir los drones rusos Shahed y sus variantes.

La plataforma incorpora raíles de lanzamiento, sensores ópticos y puede operar drones interceptores que reciben información de radares y cámaras térmicas.

El sistema permite situar interceptores cerca de las rutas de los drones enemigos, aumentando la eficacia y ahorrando costosos misiles antiaéreos.

Esta innovación se suma a otras iniciativas ucranianas, como el uso de aviones An-28, para reforzar una defensa aérea más versátil y económica.

Ucrania ha encontrado una nueva forma de aprovechar uno de los helicópteros más veteranos de su flota para reforzar la defensa frente a la creciente amenaza de los drones rusos. Kiev ha equipado un Mi-8 con lanzadores para drones interceptores, convirtiendo al helicóptero de transporte en una plataforma aérea capaz de localizar y perseguir UAV enemigos.

Las primeras imágenes de esta modificación fueron difundidas este lunes con motivo del discurso del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, por el 35º aniversario de la independencia de Ucrania. El vídeo, muestra el lanzamiento de uno de estos interceptores desde un soporte instalado bajo el fuselaje del Mi-8.

La solución empleada es aparentemente sencilla. Los interceptores se colocan sobre raíles metálicos que funcionan como guías de lanzamiento, integrados en los puntos de anclaje del helicóptero. En las imágenes se aprecian al menos tres lanzadores a cada lado de la aeronave, lo que permitiría transportar hasta seis drones interceptores simultáneamente.

El sistema parece incorporar además una estación electroóptica para detectar y seguir objetivos aéreos.

El control de los drones podría realizarse desde el propio Mi-8 o mediante un enlace remoto, con tecnologías de comunicaciones como Starlink, según las primeras informaciones sobre el sistema. No se han hecho públicos por ahora ni el fabricante de los interceptores ni la unidad que opera el helicóptero.

Un 'caza' de drones contra los Shahed

La transformación responde a una necesidad cada vez más urgente para Ucrania: disponer de medios capaces de hacer frente a las oleadas de drones Shahed y sus variantes rusas Geran y Gerbera sin consumir costosos misiles de defensa aérea.

La apuesta por los interceptores de bajo coste se ha convertido en uno de los pilares de la nueva arquitectura antiaérea ucraniana. El Ministerio de Defensa ha autorizado, por ejemplo, el sistema JEDI Shahed Hunter, un dron interceptor capaz de superar los 350 km/h, alcanzar los 6.000 metros de altitud y transportar hasta 500 gramos de carga útil.

El sistema puede recibir información de radares, adquirir y seguir objetivos y operar tanto de día como de noche gracias a sus cámaras electroópticas y térmicas.

El concepto del Mi-8 va un paso más allá: llevar los interceptores al aire antes de que aparezca el objetivo. De esta manera, el helicóptero puede utilizar su altura y movilidad para situar los drones cerca de las rutas de aproximación de los UAV rusos y lanzarlos cuando sea necesario.

La idea no es completamente nueva para las Fuerzas Armadas ucranianas. Kiev ya ha experimentado con una fórmula similar utilizando un avión de transporte Antonov An-28 reconvertido en una plataforma especializada en la caza de drones. La aeronave dispone de varios puntos de anclaje bajo las alas y puede transportar hasta seis interceptores.

De un An-28 a un Mi-8

Ese programa, conocido como JEDI Shahed Hunter, ya había demostrado resultados en combate. Según los datos difundidos en mayo, el An-28 había participado en la destrucción de 213 drones enemigos, empleando una combinación de interceptores y armamento instalado a bordo.

La cifra pone de manifiesto hasta qué punto Ucrania está experimentando con plataformas tripuladas para ampliar el radio de acción de sus drones antiaéreos.

El Mi-8 ofrece, además, una ventaja frente al avión de ala fija: puede despegar y aterrizar prácticamente en cualquier punto, permanecer a baja velocidad y operar cerca de las zonas que deben protegerse. Su configuración permite también adaptar rápidamente los soportes para diferentes modelos de interceptores.

La aparición de este helicóptero llega en un momento especialmente delicado para la defensa aérea ucraniana. Kiev está sufriendo una creciente presión sobre sus reservas de interceptores convencionales, especialmente de misiles Patriot, mientras Rusia mantiene sus campañas de ataques masivos con drones y misiles.

En las últimas semanas, Zelenski ha advertido públicamente de la escasez de interceptores y ha reclamado nuevos suministros a sus aliados.

En este contexto, un Mi-8 armado con seis drones interceptores representa algo más que una modificación improvisada: es otro ejemplo de cómo Ucrania está intentando construir una defensa aérea escalonada basada en sistemas mucho más baratos que los misiles tierra-aire tradicionales.

La fórmula combina una plataforma tripulada veterana, sensores ópticos, comunicaciones de largo alcance y pequeños drones capaces de convertirse en auténticos misiles aire-aire de bajo coste.

Una adaptación nacida de la necesidad que puede terminar convirtiéndose en una de las respuestas más características de Ucrania a la guerra de drones.