Uno de los diseños de USV del programa DANAE

Uno de los diseños de USV del programa DANAE

Observatorio de la Defensa

Drones, inteligencia artificial y armas remotas: así será el futuro naval francés con DANAE

Siete consorcios industriales participan actualmente en la competición organizada por la Dirección General de Armamento (DGA), la Agencia de Innovación de Defensa (AID) y la Marine Nationale.

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Las claves

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Francia ha lanzado el programa DANAE para desarrollar drones navales armados con inteligencia artificial y sistemas de control remoto, buscando proteger bases y escoltar buques estratégicos antes de 2027.

Siete consorcios industriales, incluyendo grandes empresas como Thales y startups tecnológicas, compiten para diseñar embarcaciones autónomas que operen junto a buques tripulados en flotas híbridas.

El proyecto prevé una implantación progresiva: primero con funciones de vigilancia y protección no letal, evolucionando luego hacia misiones de defensa activa y neutralización de amenazas marítimas.

DANAE forma parte de una estrategia más amplia de Francia para integrar drones autónomos en todos los ámbitos navales, participando en ejercicios multinacionales y acelerando la experimentación de nuevas capacidades.

La guerra naval autónoma ya no es un concepto experimental para Francia. La Marina francesa ha puesto en marcha DANAE, uno de los programas más ambiciosos de Europa para desarrollar drones navales armados capaces de proteger bases militares, escoltar buques estratégicos y neutralizar amenazas marítimas mediante inteligencia artificial y sistemas de control remoto.

El proyecto —cuyo nombre procede de Drone Autonome Naval avec de l’Armement Embarquébusca acelerar la entrada en servicio de embarcaciones de superficie no tripuladas (USV, por sus siglas en inglés) en la Marine Nationale antes de finales de 2027, en plena transformación de las doctrinas navales occidentales tras el auge de los drones marítimos en escenarios como el mar Negro o el golfo Pérsico.

París pretende convertir estas plataformas en un elemento habitual de sus futuras flotas híbridas, donde buques tripulados y sistemas autónomos operarán de forma coordinada. Siete consorcios industriales participan actualmente en la competición organizada por la Dirección General de Armamento (DGA), la Agencia de Innovación de Defensa (AID) y la Marine Nationale.

El programa ha atraído a algunos de los principales actores franceses del sector naval, tecnológico y de defensa. Entre ellos, según apunta Naval News, figura Thales con su solución Seawolf, desarrollada sobre una embarcación rápida de Couach para operaciones de alta intensidad.

También participa Exail con su sistema CortiX, diseñado para operar sobre plataformas DriX e Inspectoras.

Embarcación fluvial de combate (EFC) SeaWolf 910 LPN de Couach, presentada en Eurosatory 2024.

Embarcación fluvial de combate (EFC) SeaWolf 910 LPN de Couach, presentada en Eurosatory 2024.

La filial de drones de Naval Group, Sirehna, compite con Seaquest S, mientras que startups y empresas emergentes como SeaOwl, Marine Tech, SEAir o Keys4Sea aportan soluciones centradas en autonomía, sensores e inteligencia artificial.

Varias propuestas apuestan por reutilizar embarcaciones semirrígidas Zodiac ya empleadas por la Marina francesa y transformarlas en plataformas opcionalmente no tripuladas, reduciendo así costes y acelerando la entrada en servicio.

Una vez superadas las primeras pruebas operativas, que se realizaron en enero de 2026 en el puerto militar de Tolón, la siguiente gran etapa del programa llegará en noviembre de 2026 durante la feria Euronaval, donde Francia anunciará los tres o cuatro consorcios seleccionados para construir prototipos plenamente operativos.

Posteriormente, y tras una nueva fase de pruebas marítimas, la Marina francesa elegirá al ganador definitivo a finales de 2027, momento en el que comenzará la producción en serie de los primeros drones navales armados franceses.

Dron naval Seaquest S.

Dron naval Seaquest S.

La decisión será estratégica no solo para la capacidad operativa de la Marine Nationale, sino también para el futuro industrial europeo de los sistemas navales autónomos, un mercado en plena expansión donde la inteligencia artificial, la robótica y las armas remotas empiezan ya a redefinir la guerra marítima del siglo XXI.

Neutralización controlada

La estrategia francesa contempla una implantación progresiva. En una primera fase, los drones estarán destinados a la protección de bases navales y vigilancia de áreas sensibles mediante sistemas no letales. Posteriormente, las plataformas evolucionarán hacia misiones de escolta y defensa de unidades de alto valor, incluyendo fragatas, submarinos o buques anfibios.

La Marina francesa exige que los futuros USV integren navegación autónoma avanzada, identificación automática de amenazas, fusión de sensores, inteligencia artificial embarcada y sistemas de neutralización supervisados por operadores humanos bajo el concepto man-in-the-loop.

El objetivo final es disponer de embarcaciones capaces de detectar, clasificar e incluso interceptar amenazas marítimas de forma autónoma antes de proceder, si fuera necesario, a una neutralización controlada remotamente.

La integración futura de armamento embarcado podría implicar a compañías como MBDA, KNDS France, FN Herstal o Naval Group. Mientras tanto, las primeras fases del programa se centran en capacidades no letales, incluidos láseres deslumbrantes y sistemas de interposición.

La apuesta por las flotas híbridas

La Marina francesa considera especialmente crítica la capacidad de estos drones para operar durante incursiones rápidas de decenas de millas náuticas manteniendo comunicaciones seguras y capacidad de decisión en tiempo real.

DANAE forma parte de una estrategia más amplia impulsada por París para integrar sistemas autónomos en todos los dominios navales. Francia trabaja simultáneamente en programas de drones submarinos de gran tamaño (XLUUV), cooperación entre submarinos y vehículos no tripulados, así como sistemas autónomos para operaciones anfibias y fuerzas especiales.

El proyecto se integra además en ejercicios multinacionales como REPMUS en Portugal, Task Force X en el mar Báltico o las futuras maniobras Polaris de la OTAN, donde las marinas occidentales ensayan doctrinas de combate basadas en plataformas autónomas.

La iniciativa supone el primer gran programa desarrollado bajo CapXDN, la nueva estructura francesa de experimentación de drones navales creada en 2025 por la DGA y la Marine Nationale para acelerar el desarrollo de capacidades no tripuladas.