Satélite Paz

Satélite Paz Hisdesat

Observatorio de la Defensa

Hisdesat realiza 30 maniobras evasivas en ocho años para salvar al satélite espía español de sufrir colisiones en el espacio

El Paz, al servicio del Gobierno español y de la OTAN, ha tomado más de 236.000 imágenes de la superficie de la Tierra desde su lanzamiento en 2018.

Más información: Hisdesat ya trabaja en un nuevo satélite al constatar que el SpainSat NG 2 es "irrecuperable" tras una colisión en noviembre

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Las claves

El satélite militar Paz ha realizado más de 30 maniobras evasivas en ocho años para evitar colisiones en la saturada órbita baja terrestre.

Desde su lanzamiento en 2018, el Paz ha captado 236.000 imágenes, el 37% para defensa y el 63% para usos civiles, siendo clave en gestión de emergencias y vigilancia.

El proyecto Paz II prevé lanzar dos nuevos satélites con tecnología avanzada y capacidades multiplicadas por 16, con un 65% de fabricación nacional y entrada en servicio en 2031.

El contrato de los nuevos satélites Paz II asciende a 900 millones de euros y generará unos 250 puestos de trabajo en España.

El impacto que padeció el satélite Spainsat NG II, el pasado noviembre, y que obligó a Hisdesat a dar por perdida la misión fue un evento completamente fortuito.

Según los expertos, las posibilidades de que una partícula milimétrica se estrellase contra el ingenio español ocasionando un "daño irrecuperable" en sus propulsores eran ínfimas, especialmente hallándose a una distancia de 50.000 kilómetros de nuestro planeta, donde estos episodios son prácticamente inexistentes.

Sin embargo, entre los 200 y 2.000 kilómetros de altitud las colisiones son un riesgo real como consecuencia de lo saturadas que se encuentran las llamadas órbitas bajas de objetos espaciales, entre ellos, el grueso de satélites de observación de la Tierra y aquellos que proporcionan Internet, como los sistemas Starlink de Elon Musk.

Justamente allí, orbitando a 514 kilómetros de altura, se encuentra el satélite militar Paz que, desde hace hoy exactamente ocho años, suministra imágenes al Ministerio de Defensa, a la OTAN y a otros países aliados de España gracias a su tecnología radar.

Para mantener activa la capacidad de España de espiar la superficie terrestre, Hisdesat -la empresa responsable de operar el satélite- se ha visto obligada a efectuar más de 30 maniobras evasivas para evitar que la nave impactase contra otros satélites u objetos espaciales.

De hecho, tras el lanzamiento del Paz el 22 de febrero de 2018, se han realizado alrededor de 570 maniobras de mantenimiento orbital, aquellas necesarias para que el satélite permanezca dentro del estricto tubo de control, según ha detallado la compañía con motivo del octavo aniversario de la puesta en órbita del aparato.

A lo largo de sus 2.922 días en servicio, Paz ha captado 236.000 imágenes destinadas a cubrir las necesidades operativas de las Fuerzas Armadas, además de prestar servicio a distintas entidades públicas y privadas, tanto nacionales como internacionales.

Representación del satélite PAZ

Representación del satélite PAZ Hidesat Omicrono

De todas las imágenes obtenidas, un 37% responde a solicitudes del ámbito de la defensa, mientras que el 63% restante se orienta a aplicaciones civiles.

El Paz constituye una herramienta estratégica gracias a su sistema radar de apertura sintética (SAR), capaz de generar imágenes de altísima resolución de hasta 25 centímetros en cualquier circunstancia, sin verse afectado por la falta de luz o las condiciones meteorológicas adversas.

Sus datos resultan esenciales para la gestión de emergencias y riesgos, la evaluación de desastres naturales, el seguimiento medioambiental, la vigilancia de infraestructuras críticas o el control del tráfico marítimo, entre otros muchos usos.

En 2025, por ejemplo, Paz desempeñó un papel relevante en el seguimiento de las inundaciones de Talavera de la Reina (Toledo) y de los incendios registrados en varias regiones españolas.

Un año antes, en 2024, resultó esencial para evaluar los efectos de la DANA que afectó gravemente a la Comunidad Valenciana y para supervisar diversas infraestructuras críticas.

Así, desde su lanzamiento, el satélite ha permanecido 2.922 días en órbita, completando cerca de 44.400 vueltas a la Tierra. En total, ha recorrido unos 1.921 millones de kilómetros, lo que equivale a más de seis viajes de ida y vuelta al Sol o 2.500 a la Luna.

Proyecto Paz II

Hisdesat y el departamento que lidera Margarita Robles ya trabajan en el reemplazo del satélite Paz a través del denominado proyecto Paz II, que prevé el diseño y desarrollo de dos nuevos sistemas.

Este programa, según destacan desde la empresa, posicionará a España en la vanguardia de la observación de la Tierra mediante radar de apertura sintética (SAR, por sus siglas en inglés) que multiplicará por 16 las capacidades actuales aportadas por el Paz.

De este modo, los nuevos satélites proporcionarán imágenes con todas las polarizaciones permitiendo la identificación de objetivos de forma automática, combinado con el uso de la inteligencia artificial en la interpretación y clasificación de las imágenes.

Estas prestaciones, de acuerdo a Hisdesat, permitirán a las Fuerzas Armadas y a otros organismos públicos nacionales e internacionales disponer de información más precisa y oportuna. Sus aplicaciones vinculadas directamente con Defensa serán las de inteligencia y seguridad.

Cada uno de los sistemas que conforman la pareja Paz II estarán basados en la plataforma Astrobus NEO de Airbus y presentará un peso de 4.000 kilogramos. Se prevé que el primero de ellos entre en servicio en la segunda mitad del 2031.

Su carga útil principal será una antena radar de seis metros de largo y 1,4 de ancho, la cual estará dividida en cuatro segmentos diferentes, que pueden configurarse de forma independiente. La misma será también fabricada por Airbus, en sus instalaciones de Getafe (Madrid).

El contrato completo asciende a 900 millones de euros en los que se incluye la fabricación de los dos satélites, su lanzamiento y la operación hasta el 31 de agosto de 2042. De acuerdo al plan industrial, al menos el 65%de los satélites será fabricado por empresas españolas, generando cerca de 250 puestos de trabajo.