El presidente iraní, Pezeshkian, a la izquierda, habla con el presidente del Parlamento, Qalibaf en el funeral de Jamaneí.

El presidente iraní, Pezeshkian, a la izquierda, habla con el presidente del Parlamento, Qalibaf en el funeral de Jamaneí. Majid Asgaripour. WANA vía Reurers.

Oriente Próximo

Irán enfría el pacto con Trump para reabrir Ormuz mientras acuerda con Omán repartirse el control temporal del estrecho

Teherán puntualiza que el acuerdo alcanzado con Mascate de espaldas a Washington no significa reabrir el corredor marítimo estratégico.

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Las claves

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Irán ha enfriado la posibilidad de un acuerdo inmediato con Estados Unidos para reabrir el estrecho de Ormuz, pese a los avances diplomáticos impulsados por Catar y Pakistán.

Teherán y Omán han cerrado un acuerdo paralelo para repartirse temporalmente el control del estratégico estrecho, definiendo nuevas rutas para la navegación comercial.

El pacto entre Irán y Omán no implica la reapertura total de Ormuz y excluye expresamente la participación de otros países en la gestión del paso marítimo.

Irán busca ahora negociar tarifas para el tránsito de buques por Ormuz, proponiendo peajes del 5% al 7% sobre el valor de las mercancías, mientras que Omán sugiere tasas más bajas.

Donald Trump pretendía firmar tan pronto como este miércoles un acuerdo con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz. Eso mismo adelantaron la víspera sus secretarios de Estado, Marco Rubio, y del Tesoro, Scott Bessent, cuyas declaraciones abonaron el optimismo entre los inversores y provocaron la caída de los precios del petróleo.

Gracias a los esfuerzos diplomáticos de Catar y Pakistán, la Casa Blanca avanzaba "a buen ritmo" hacia un acuerdo con Irán anexo al memorando de entendimiento que las partes alcanzaron hace apenas dos meses y sobre el que Trump estampó su rúbrica en el Palacio Versalles ante la atenta mirada de los líderes europeos.

Pero Trump tendrá que esperar, porque el régimen iraní enfrió este miércoles las expectativas de alcanzar un acuerdo con Washington y, en lugar de anunciar que abriría de par en par el corredor marítimo estratégico, confirmó que estaba cerrando los últimos flecos de un acuerdo paralelo con Omán para repartirse su control.

"Las conversaciones entre Irán y Omán, como dos estados ribereños del estrecho de Ormuz, se han venido desarrollando en los últimos dos meses con el objetivo de definir una ruta de tránsito segura para la navegación comercial en dicho estrecho", explicó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, citado por la agencia Tasnim.

Fue el propio Baghaei quien aseguró en rueda de prensa que "los diversos aspectos técnicos, jurídicos, de seguridad y medioambientales" para dividir Ormuz en distintas rutas ya habían recibido el visto bueno de "los organismos competentes de nuestro país" y que el acuerdo estaba "en fase de revisión y redacción final".

A la espera de conocer el contenido del pacto, el portavoz iraní anunció que las partes ya habían determinado "las coordenadas geográficas de la ruta de entrada y salida" para las embarcaciones comerciales, dando a entender que su entrada en vigor era cuestión de tiempo.

Baghaei evitó garantizar, sin embargo, la seguridad del estrecho y recordó que el cierre de Ormuz fue consecuencia de "la agresión militar" que Irán y Estados Unidos lanzaron en la noche del 28 de febrero. "Por lo tanto, el entendimiento entre Irán y Omán por sí solo no puede significar que el estrecho se haya vuelto seguro para los buques en tránsito", matizó.

El viceministro iraní de Asuntos Jurídicos e Internacionales del Ministerio de Exteriores, Kazem Garibabadí, puntualizó más tarde en una entrevista publicada en la agencia estatal de noticias IRNA que el acuerdo con Omán no contemplaba la reapertura de Ormuz.

"El concepto de este entendimiento no es la apertura del estrecho", subrayó Garibabadí, que quiso dejar claro que el hecho de "abrir el estrecho de Ormuz y aplicar este entendimiento que estamos alcanzando con Omán tiene sus propias exigencias específicas".

Garibabadí recordó, de paso, que la Administración Trump había restablecido las sanciones contra Irán y mantenido sus activos congelados, dos exigencias clave para alcanzar cualquier acuerdo llamado a reabrir Ormuz.

"El trabajo que estamos llevando a cabo con Omán es la vía que debe seguirse en relación con el estrecho de Ormuz, puesto que este entendimiento debe realizarse exclusivamente entre Irán y Omán y no reconocemos derecho alguno para ningún otro país", zanjó el viceministro.

Garibabadí aclaró, además, que el acuerdo con Omán es "un arreglo independiente" del memorando de entendimiento de Islamabad, cuyo quinto apartado comprometió a Irán a restablecer en un plazo de 30 días la circulación de buques mercantes en Ormuz a los niveles previos a la guerra.

"Teníamos el párrafo 5, pero lamentablemente los estadounidenses no permitieron su ejecución", lamentó Garibabadí. "Por lo tanto, el trabajo que realizamos con Omán es un cauce natural, independientemente de que existiera o no un memorando de entendimiento".

El viceministro aseguró que Irán no había mantenido "negociación alguna" con la Administración Trump sobre el reparto con Omán de las rutas de Ormuz, aunque afirmó que "los mensajes recibidos indican que Estados Unidos tiene plena disposición para regresar a sus compromisos" relativos al propio memorando.

De sus declaraciones se desprende, asimismo, que la ruta norte actual cerca de la isla de Larak y el corredor sur en aguas territoriales omaníes quedarán cerrados y serán sustituidos de forma temporal por una nueva ruta de navegación que transitará por aguas territoriales iraníes.

En la citada entrevista, Garibabadí celebró que Omán hubiera cedido ante las presiones de Irán para realizar "cambios clave, sustanciales y de fondo" en las rutas de entrada y salida de los buques comerciales en Ormuz, y deslizó que "casi todos" los países de la región habían aceptado que fueran ambos los que definan las futuras disposiciones para el estrecho.

El próximo objeto de discusión serán las tarifas. La Casa Blanca no quiere ni oír hablar del asunto, pero Irán busca cobrar un peaje de entre el 5% y el 7% del valor de las mercancías a los buques que crucen el estrecho, mientras que Omán propone tarifas más reducidas, de en torno al 3%, según la agencia Reuters.

"Teherán está señalando que quiere convertir las disposiciones posteriores a la guerra en una nueva realidad operativa, en lugar de restablecer simplemente el statu quo anterior al conflicto", sostiene el analista Babak Vahdad en la red social X.