Los dolientes ondean banderas mientras asisten a una ceremonia pública de despedida para rendir homenaje al difunto Líder Supremo Ali Jameneí. Reuters Teherán (Irán)
¿Dónde está Mojtaba? La ausencia de Jamenei en los funerales de su padre desata la incógnita sobre su estado
El actual líder no se ha dejado ver desde que llegó al poder tras la muerte de su padre y son muchos, incluido EEUU, quienes aseguran que su salud peligra.
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Mientras todo Irán lloraba la muerte de su antiguo líder, Alí Jamenei, entre los sollozos había un silencio que sonaba más alto que la multitud. En medio de los altos cargos y los múltiples asistentes faltaba quien ahora ocupa el puesto de Jamenei, su hijo, Mojtaba.
Desde aquel 28 de febrero, día en el que EEUU e Israel mataron al líder supremo en una operación conjunta que desencadenó una guerra, no se le ha vuelto a ver y las especulaciones por el estado del nuevo líder se han sucedido.
Ahora, el funeral del que fue líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha quedado marcado por esa notable ausencia que, además, añade a la idea de que los bombardeos han dejado la salud del nuevo líder supremo en un estado crítico.
A su vez, su ausencia se notó aún más por las personas que sí que estuvieron presentes: sus hermanos, Masoud, Mostafa y Meysam, que asistieron junto con otros funcionarios, entre ellos el presidente Masoud Pezeshkian y el jefe de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi.
La duda de Jamenei
Nada se sabe del sucesor. Desde que fue atacado no se le ha vuelto a ver el rostro y tampoco se ha dirigido a la población en persona. De hecho, su primer comunicado a los iraníes lo trasladó una periodista de la televisión estatal con su imagen de fondo y con una bandera iraní al lado.
Con todo ello, muchos se preguntan por el estado del líder o incluso por si sigue con vida o no, aunque funcionarios del régimen aseguran que tan solo quedó herido "levemente" tras los ataques de EEUU e Israel.
A pesar de las informaciones iraníes, lo cierto es que su casa quedó destrozada tras un ataque bautizado como Rugido del León.
Es más, la agencia Reuters pudo confirmar con fuentes cercanas al mandatario, que este habría sufrido heridas graves en las piernas tras unos bombardeos que también le desfiguraron la cara.
Esto último también lo ha afirmado EEUU. Después de que el líder diera sus primeras palabras al país a través de la televisión estatal, el secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth, aseguró que el líder estaba "desfigurado"
Además, Hegseth aseguró a los medios que el país estaba sumido en el caos después de la muerte del ayatolá y que su hijo, Mojtaba, estaba "asustado, herido, fugitivo" y sin "legitimidad".
"Para ellos, es un caos. No se sabe quién está a cargo en Irán", apuntó el secretario de defensa estadounidense.
Una cuestión de seguridad
A pesar de que cada vez los rumores suenan más fuerte, lo cierto es que, si la versión de los iraníes es cierta, tiene razón de ser que el nuevo líder no se arriesgue a salir a las calles abarrotadas de Teherán.
El líder, para muchos, es un objetivo.
Ya lo planteaba Hegseth al referirse al hecho de que en su primer comunicado, el líder no mostrara su cara. "Hay muchas cámaras y grabadoras en Irán. ¿Por qué un comunicado escrito? Creo que saben por qué", aseguró el secretario de defensa de EEUU.
Y no es para menos. Incluso antes de que fuera nombrado como el nuevo líder supremo, los israelíes ya pusieron el grito en el cielo.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que quien fuera el sucesor del antiguo líder supremo sería eliminado por las Fuerzas Armadas de Israel.
No fueron los únicos que mostraron su oposición a la figura del líder. Donald Trump también mostró su rechazo a Jamenei, aunque no profirió medidas tan rotundas.
El mandatario estadounidense indicó que no aceptaba que el sucesor fuera Mojtaba Jamenei y pidió estar "involucrado" en la elección de un nuevo líder.
Un funeral sin el líder
La muerte del ayatolá Alí Jamenei desencadenó una guerra. También la reestructuración de todo un país. Con todo, no son ninguna sorpresa los lemas que los iraníes han empuñado y gritado mientras lloraban a su líder.
"Nuestra única consigna: ¡venganza, venganza!", proclamaban en medio de las calles. Mientras, varios de ellos portaban imágenes que funcionaban como amenaza al presidente estadounidense, Donald Trump.
Entre las múltiples muestras de oposición a EEUU, destacaba un retrato del presidente Trump, en el radar de una ametralladora con la frase "Se derramará sangre".
Además, a pesar del tono solemne de las ceremonias y el visible dolor de todo un país, la cita estuvo marcada por un solo objetivo: la venganza.
Durante el rezo fúnebre, el ayatolá Yafar Sobhani, una de las principales autoridades religiosas chiíes del país y el encargado de dirigir la oración, incitó a los asistentes a gritar dos frases: "Muerte a Estados Unidos" y "Muerte a Israel".