Oriente Próximo

La negociación entre EEUU e Irán se tambalea: Teherán no confirma su participación y Vance aplaza su viaje a Pakistán

Trump dice que no quiere ampliar el alto el fuego que expira este miércoles "porque no tiene tanto tiempo" y acusa a Irán de violarlo "en numerosas ocasiones". 

Más información: Las últimas horas de la tregua entre EEUU e Irán transcurren entre amenazas, falta de avances y Ormuz aún cerrado

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Las claves

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La negociación entre Estados Unidos e Irán, mediada por Pakistán, está en peligro tras la falta de confirmación de Teherán para una segunda ronda de conversaciones.

Donald Trump descarta prorrogar el alto el fuego de quince días y acusa a Irán de violarlo en múltiples ocasiones, aunque insiste en su deseo de alcanzar un mejor acuerdo nuclear.

El vicepresidente estadounidense JD Vance ha aplazado su viaje a Pakistán a la espera de la decisión de Irán, mientras aumentan las tensiones tras incidentes marítimos recientes.

Irán acusa a Estados Unidos de "piratería marítima" y advierte que bloquear puertos o atacar buques constituye una violación del alto el fuego y un acto de guerra.

El proceso negociador que Irán y Estados Unidos inauguraron el pasado sábado en Islamabad, bajo la intensa mediación de Pakistán, pende de un hilo. El alto el fuego de quince días anunciado por Donald Trump expira este miércoles sin señales que hagan presagiar en una ampliación del plazo establecido.

Pese a la insistencia de Pakistán, el inquilino de la Casa Blanca descarta prorrogar la tregua porque dice "no tener tanto tiempo" y acusa a Irán de violarla "en numerosas ocasiones", pero reitera al mismo tiempo su interés en alcanzar un acuerdo nuclear con Teherán mejor que el firmado por Barack Obama en 2015.

"Vamos a acabar con un gran acuerdo", aseguró Trump este martes en declaraciones a la cadena CNBC. "Creo que no tienen otra opción... Estamos en una posición de negociación muy, muy fuerte".

El mandatario estadounidense también parece dispuesto a enviar a Pakistán a su vicepresidente, JD Vance, cabeza visible de la delegación diplomática que entabló el primer contacto directo con los negociadores iraníes desde el inicio de la guerra. 

El problema es que Irán sigue sin confirmar su presencia en Islamabad. Los mediadores paquistaníes lo tienen todo preparado para acoger la segunda ronda de conversaciones en su capital, pero reconocen que sus interlocutores en Teherán todavía no les han hecho saber sus planes.

Por eso Vance, que espera desde el lunes la confirmación oficial para subirse al avión y partir hacia Islamabad, en compañía del enviado especial Steve Witkoff y el yerno del presidente, Jared Kushner, regresó este martes a la Casa Blanca para participar en las deliberaciones de la Administración.

Según The New York Times, el vicepresidente ha suspendido su viaje a Pakistán, pero podría reactivarse en cualquier momento con el visto bueno de Trump.

Los líderes iraníes dicen estar molestos con Estados Unidos por abrir fuego el pasado fin de semana contra un buque con bandera iraní y por abordar en las últimas horas otro petrolero sancionado por comerciar con Teherán. Dos "acciones inaceptables" que constituyen, en palabras del portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, "piratería marítima y terrorismo de Estado".

"Bloquear los puertos iraníes es un acto de guerra y, por lo tanto, una violación del alto el fuego. Atacar un buque comercial y tomar a su tripulación como rehén es una violación aún mayor", escribió este martes el ministro iraní de Exteriores, Abás Ararqchi, en la red social X.

"Pakistán, como mediador, está en contacto constante con los iraníes y persigue la vía de la diplomacia y el diálogo", declaró este martes el ministro de Información paquistaní, Attaullah Tarar, que trató de acercar posturas y calmar las aguas, sin demasiado éxito.

Y es que Trump amenaza con reanudar la guerra si sigue recibiendo largas, y asegura que su Ejército "se muere por entrar en acción". "No queremos ser atacados de nuevo, pero si tales ataques ocurren, responderemos definitivamente con más firmeza que antes", respondió la portavoz del Gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani.