El primer ministro británico, Andy Burnham, durante una reunión con miembros del Ministerio del Interior y de la Guardia Costera.

El primer ministro británico, Andy Burnham, durante una reunión con miembros del Ministerio del Interior y de la Guardia Costera. Jack Taylor Reuters

Europa

Burnham pide a las tiendas que retiren de la venta las barbacoas desechables para evitar nuevos incendios en el Reino Unido

El primer ministro británico advirtió de que las condiciones de calor extremo "podrían prolongarse durante varias semanas".

La secretaria de Salud, Yvette Cooper, pide que el NHS esté preparado para afrontar olas de calor recurrentes.

Más información: El efecto Burnham resucita a los laboristas: superan a los ultras de Farage en los sondeos por primera vez en más de un año

Á. Escalonilla
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Las claves

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El primer ministro Andy Burnham ha pedido a todas las tiendas retirar las barbacoas desechables para reducir el riesgo de incendios forestales durante la ola de calor en Reino Unido.

Las temperaturas podrían alcanzar los 38 °C en el sureste de Inglaterra, agravando la sequía y aumentando la presión sobre servicios sanitarios, bomberos y agricultores.

El Gobierno prepara nuevas medidas y adapta el NHS para afrontar olas de calor cada vez más frecuentes, tras registrar más de 2.800 muertes por calor extremo en mayo y junio.

Desde principios de año se han producido 966 incendios forestales en Inglaterra y Gales, y el país está camino de vivir el verano más caluroso desde que existen registros.

El primer ministro británico, Andy Burnham, instó este miércoles a "todos los comercios, grandes y pequeños" a retirar de la venta las barbacoas desechables para evitar que se produzcan más incendios forestales este verano, aunque la mayoría de las grandes cadenas de supermercados del Reino Unido ya lo han hecho.

El líder laborista, que advirtió de que las condiciones de calor extremo "podrían prolongarse durante varias semanas", se pronunció desde el jardín del número 10 de Downing Street tras presidir una reunión del comité de emergencia Cobra, enfocado en coordinar la respuesta del Gobierno ante una nueva ola de calor que ha vuelto a poner en alerta al Reino Unido.

"El principal riesgo para las distintas regiones del país es el de los incendios forestales. Lo que estamos viendo son múltiples incidentes graves en diferentes puntos del país", subrayó Burham.

Y es que las temperaturas podrían alcanzar los 38 °C en algunas zonas de Inglaterra, según el servicio meteorológico nacional británico, a medida que los incendios forestales, la sequía y el impacto sobre los servicios sanitarios agravan una situación que amenaza con convertirse en una nueva realidad climática para el país.

La Met Office emitió una inusual alerta ámbar por calor para este jueves, cuando los termómetros podrían alcanzar los 38 °C en el sureste de Inglaterra y situarse en los 30 y tantos grados en amplias zonas de las Midlands, el este del país, Londres y Yorkshire y Humber.

Será la segunda reunión de Cobra convocada este año a cuenta del calor tras la celebrada durante el episodio de altas temperaturas de junio. En la cita participarán ministros de los departamentos de Medio Ambiente, Interior y Salud, además de representantes de la Agencia de Medio Ambiente.

Un portavoz de Downing Street reconoció que el verano está resultando especialmente difícil para "los bomberos que combaten los incendios forestales, los agricultores que trabajan en condiciones de sequía y el personal del NHS en los concurridos servicios de urgencias".

La presión sobre el sistema sanitario es, precisamente, una de las principales preocupaciones del Gobierno de Burnham. La secretaria de Salud, Yvette Cooper, anunció este jueves que el NHS deberá empezar a prepararse de forma sistemática para las olas de calor del verano, de la misma manera que cada año planifica su respuesta ante las crisis invernales.

Cooper, que intervendrá esta misma tarde en la reunión de Cobra, advirtió de que el calentamiento global hará que episodios como el actual sean cada vez más frecuentes e intensos y que sus consecuencias sanitarias no pueden seguir tratándose como situaciones excepcionales.

Yvette Cooper, ministra del Interior inglesa desde el 5 de julio de 2024.

Yvette Cooper, ministra del Interior inglesa desde el 5 de julio de 2024. Instagram

En un artículo publicado en el Mirror, la ministra señaló que durante las olas de calor de mayo y junio se produjeron más de 2.800 muertes asociadas al calor extremo y que este año podría terminar registrando la cifra más alta de muertes relacionadas con las altas temperaturas.

"Durante las olas de calor de mayo y junio, vimos más de 2.800 vidas perdidas a causa del calor extremo, y este año va camino de registrar el mayor número de muertes relacionadas con el calor jamás registrado. Mis pensamientos están con todas las familias que han perdido a sus seres queridos", subrayó Cooper.

La ministra considera que el sistema sanitario debe cambiar su manera de afrontar las altas temperaturas. "Nuestro NHS está acostumbrado a prepararse para este tipo de presión durante el invierno. Pero en el futuro necesitaremos el mismo nivel de preparación durante los veranos", explicó.

"Sabemos que el Reino Unido afrontará olas de calor como esta con una frecuencia y una intensidad cada vez mayores. Por eso tenemos que tomarnos mucho más en serio sus consecuencias para la salud, para que todo el mundo esté preparado cuando lleguen", concluyó la ministra.

Cooper adelantó, asimismo, que parte de los 6.750 millones de libras (7.900 millones de euros) destinados a mejorar los edificios del NHS se empleará en sistemas de aire acondicionado, una inversión que busca adaptar las instalaciones sanitarias a un clima cada vez más cálido.

Sequía

El Gobierno británico se pone serio con las advertencias sanitarias cuando el país afronta una sequía que afecta ya a una parte mayoritaria de Inglaterra y a la práctica totalidad de Gales.

El lunes, las autoridades declararon oficialmente en situación de sequía al 71,3% de Inglaterra. En total, unos 45 millones de personas viven en zonas afectadas y más de 27 millones están sometidas a restricciones en el uso del agua.

Tanto julio como el comienzo de agosto registraron niveles de sequedad sin precedentes desde que comenzaron las mediciones en 1836. La falta prolongada de precipitaciones dejó el terreno en unas condiciones extremadamente secas y contribuyó a la rápida propagación de los incendios forestales.

Los bomberos han respondido a 966 incendios forestales en Inglaterra y Gales desde comienzos de año, según el recuento del Consejo Nacional de Jefes de Bomberos. De ellos, 458 se produjeron en julio y otros 185 durante los primeros diez días de agosto.

Uno de los principales focos continúa activo en el New Forest, en Hampshire, donde un incendio comenzó el domingo después de que una furgoneta se incendiara en la A31, cerca de Ringwood.

El propio Burnham planteó este mismo miércoles la posibilidad de prohibir las barbacoas desechables para reducir el riesgo de nuevos incendios. Durante una visita a Stevenage, el primer ministro afirmó que el Gobierno "sin duda va a considerar" esa posibilidad.

"Hay un problema importante con los incendios forestales en el sur", explicó. "El incendio de New Forest es motivo de gran preocupación; también hemos visto incendios en zonas del norte, así como recientemente en Suffolk".

Burnham pidió a la población que evite utilizar barbacoas desechables al aire libre mientras persistan las actuales condiciones de calor y sequedad: "Creo que tenemos que transmitir el mensaje alto y claro. La gente no debería utilizar esas barbacoas al aire libre en estos momentos".

El líder laborista insistió, además, en la necesidad de extremar las precauciones con los cigarrillos y otros elementos que puedan provocar incendios.

Ola de calor histórica

La nueva ola de calor podría dejar nuevos récords. Si se alcanzan los 38 °C, se igualará la temperatura más alta registrada hasta ahora este verano, los 38 °C de Lingwood, en Norfolk, el pasado 26 de junio. Además, sería el día de agosto más caluroso desde 2003, cuando se alcanzaron los 38,5 °C.

También podría producirse otro dato excepcional: 2026 sería el primer año en el que cuatro meses diferentes registran temperaturas de 35 °C o más. El Reino Unido ya ha superado su récord anual de días con temperaturas de al menos 30 °C. El domingo fue el día número 35 del año en alcanzar ese umbral, según la Met Office.

Todo ello apunta a que el Reino Unido se encamina hacia el verano más caluroso desde que existen registros. El récord se estableció en 2025 y la Met Office considera cada vez más probable que vuelva a superarse este año.

La temperatura media desde el 1 de junio se sitúa actualmente en 16,48 °C, 1,88 grados por encima de la media correspondiente al periodo 1991-2020. Según el servicio meteorológico, incluso si agosto mantuviera durante el resto del mes sus valores medios habituales, el récord de 2025 sería superado.

Las previsiones, sin embargo, apuntan a temperaturas superiores a la media durante los próximos días. El calor de este verano tampoco se ha concentrado en un único episodio. Desde mayo se han producido cinco olas de calor en distintos momentos, sometiendo a una presión creciente a los servicios de emergencia, la agricultura y el sistema sanitario.

El impacto económico de esta sucesión de episodios extremos también empieza a ser considerable. Un análisis reciente calcula que las olas de calor de este verano ya han costado unos 4.400 millones de libras a la economía británica debido a la pérdida de actividad.

El líder del Partido Verde, Zack Polanski, reclamó una respuesta más contundente y consideró que la reunión de Cobra era sólo el primer paso. Afirmó que la "emergencia climática" había provocado cientos de muertes y estaba llevando "al límite" a los bomberos, el personal sanitario y los agricultores.

La nueva ola de calor, no obstante, debería ser más breve que las anteriores. De hecho, las temperaturas comenzarán previsiblemente a descender durante el fin de semana, según las autoridades.

Además, Escocia e Irlanda del Norte no experimentarán el mismo calor extremo que el sur de Inglaterra, aunque algunas zonas del este registrarán temperaturas notablemente superiores a las habituales para mediados de agosto.