La fundadora de Wildberries, Tatyana Kim, comparece en un vídeo para hablar de los ataques con drones a sus instalaciones.

La fundadora de Wildberries, Tatyana Kim, comparece en un vídeo para hablar de los ataques con drones a sus instalaciones. Wildberries Press Service. Vía Reuters.

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Zelenski pone en el objetivo a la mujer más rica de Rusia al atacar los almacenes de Tatyana Kim, dueña del 'Amazon ruso'

La destrucción de más de 20 almacenes de Wildberries puede provocar un colapso del comercio minorista en Rusia.

Más información: Al menos 13 muertos y 48 heridos tras un ataque de drones ucranianos contra la refinería de Tatarstán (Rusia).

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Zelenski dirige ataques con drones y misiles contra almacenes de Wildberries, la mayor plataforma de comercio electrónico de Rusia, propiedad de Tatyana Kim.

Los ataques han dañado o destruido 23 almacenes, causando la muerte de nueve empleados y heridas a más de 60, además de pérdidas económicas estimadas en 5.200 millones de euros.

Wildberries es vital para el comercio minorista ruso y su colapso afectaría a miles de pequeños negocios y zonas rurales, debilitando aún más la economía rusa.

Kiev justifica los ataques alegando que las infraestructuras de Wildberries son usadas por soldados rusos para adquirir equipamiento militar y componentes para drones.

El presidente ucraniano Volodímir Zelenski apunta sus misiles y drones de largo alcance hacia las instalaciones de la cadena de distribución Wildberries, el 'Amazon ruso'. Su propietaria, Tatyana Kim, es la mujer más rica de Rusia.

Kim fundó la empresa en 2004 junto a su marido, Vladislav Bakalchuk, para atender la demanda de distribución logística y venta online que otras plataformas, como Amazon o Alibaba, no podían satisfacer. Con más de 220.000 puntos de recogida y distribución, su organización se ha convertido en la columna vertebral del comercio minorista de su país.

"El enemigo trata de presionar, desestabilizar y provocar el pánico entre un gran número de personas", declaró Kim en un vídeo publicado a finales de julio. "Estas acciones terroristas no tienen ningún sentido", añadió.

Hay que destacar que el caso de Kim es excepcional: hizo fortuna sin beneficiarse de la privatización descontrolada de los grandes monopolios estatales soviéticos. La suya es una de las pocas empresas verdaderamente productivas de la economía rusa que no se ha beneficiado de ningún trato de favor.

La elección del objetivo por los estrategas de Kiev no es casual. Ucrania ha atacado todo tipo de objetivos desde el principio de la guerra, pero la intensidad y, sobre todo, el alcance de los ataques han crecido en los últimos meses.

Durante los primeros dos años, los bombardeos se ciñeron a objetivos militares. Desde la primavera de 2024, los drones de largo alcance ucranianos destruyeron instalaciones energéticas y, en septiembre de aquel año, llegaron a zonas residenciales de Moscú.

El pasado 18 de julio comenzó lo que Kiev ha denominado una campaña de "sanciones de largo alcance". Se trata de golpear objetivos que tienen impacto notable en la vida de los ciudadanos sin atacar a estos directamente. Son acciones orientadas a influir en la opinión pública rusa contra la guerra y sus mandatarios a pocas semanas de las elecciones legislativas.

Wildberries es uno de estos objetivos. Hasta el momento, se han dañado 23 almacenes o instalaciones de la compañía. Algunos, completamente destruidos. Han muerto nueve empleados y más de 60 han sufrido heridas.

Golpe al corazón del comercio ruso

El plan de Kiev atenta directamente contra la vida cotidiana de los ciudadanos. Con 17 millones de kilómetros cuadrados, Rusia es el país más extenso del planeta. Su superficie es casi tres veces la del resto del continente europeo.

Según el censo Rosstat, el país cuenta con 155.454 núcleos de población, de los que 2.297 son urbanos. Desde Moscú hasta la población más remota hay algo más de 9.000 km de distancia por carretera y 9 husos horarios. Una vastedad que las plataformas de comercio electrónico más conocidas no eran capaces de abarcar.

Tatyana Kim (Grozny, Rusia, 1975) pertenece a la etnia coreana rusa. Hizo de la necesidad virtud creando Wildberries mientras estaba de baja por maternidad. Siguió el modelo de Amazon: una plataforma logística que incluye un marketplace, en el que miles de pequeños productores o comerciantes ofrecen sus bienes desde las páginas del catálogo virtual y los almacenes de la empresa.

Kim dio un paso más y compró en 2021 el Standard-Crédit, un banco modesto. De esta forma se hizo con la licencia bancaria para realizar operaciones de crédito. Sus principales clientes son los miles de comerciantes que venden sus productos a través de la plataforma y los más de 100 millones de clientes que los compran.

Punto de recogida de Wildberries en el distrito financiero de Moscú. Imagen de archivo.

Punto de recogida de Wildberries en el distrito financiero de Moscú. Imagen de archivo. Anastasia Barashkova. Reuters.

En julio de 2024, Kim anunció la fusión de Wildberries con Russ Group, una empresa de publicidad que contaba con la aprobación personal del presidente Vladímir Putin. Su marido se opuso frontalmente a la operación porque acabaría diluyendo el control que ambos mantenían sobre la compañía.

Kim pidió el divorcio y el conflicto escaló hasta un enfrentamiento armado: Bakalchuk se presentó en la sede del grupo acompañado de una escolta de guardaespaldas chechenos. Un tiroteo con los miembros de la seguridad de la empresa se saldó con dos muertos

La rápida expansión de Wildberries la ha convertido en una organización imprescindible en Rusia que ya mueve algo más del 10 % del comercio minorista. No solo está presente en su país: también opera en Bielorrusia, Armenia, Georgia, Kazajistán y otras repúblicas exsoviéticas del Asia Central.

Los ataques ucranianos a las infraestructuras de la compañía son un verdadero golpe al corazón del comercio ruso. Hasta el momento, se han destruido entre 0,8 y 1,5 millones de metros cuadrados de almacenes. Un tercio de la capacidad logística del grupo podría estar dañado.

Según Forbes Russia, las pérdidas económicas se estiman en torno a 5.200 millones de euros. El valor de la mercancía afectada supera los 2.600 millones de euros. La mayoría pertenecía a los miles de pequeños comerciantes que almacenaban sus productos en alguno de los 23 centros afectados.

Columnas de humo se levantan tras el ataque con drones de largo alcance perpetrado por Ucrania en Elektrostal.

Columnas de humo se levantan tras el ataque con drones de largo alcance perpetrado por Ucrania en Elektrostal. Redes sociales. Vía Reuters.

Menos de dos semanas antes del inicio de la campaña, Wildberries modificó su contrato de colaboración. La nueva redacción eximía a la empresa de toda responsabilidad en caso de fuerza mayor, como terremotos, inundaciones, ataques de artillería, drones o misiles.

Tras los primeros ataques, la empresa anunció algún tipo de indemnización voluntaria a los vendedores. Las primeras declaraciones de Kim dan a entender que no compensará las pérdidas sufridas en sus almacenes.

Una caída de Wildberries arrastraría a miles de pequeños negocios y dejaría sin atender a decenas de miles de núcleos rurales de población. El gobierno estudia medidas de apoyo a los comerciantes.

El Banco Central ruso emitió este lunes una nota pidiendo a las entidades acreedoras que ayuden a las pequeñas empresas afectadas. Sería otro duro golpe a la ya debilitada economía, sometida a la presión de la guerra y a las sanciones internacionales.

"Con toda justicia, estamos devolviendo la guerra a su hogar: Rusia", declaró el presidente ucraniano Volodímir Zelenski en diferentes comparecencias ante los medios. Se refería a la campaña para aumentar la presión sobre la población lanzada este verano.

Zelenski justifica los ataques contra las infraestructuras logísticas de Wildberries porque sus almacenes y puntos de recogida son utilizados por los soldados para adquirir equipamiento bélico y componentes para la fabricación de drones.

La campaña ucraniana de primavera se concentró sobre instalaciones energéticas y vías de comunicación. Kiev consiguió que la población rusa sintiera los problemas de abastecimiento de combustibles y algunas carreteras de acceso a Crimea quedaron seriamente dañadas.

Wildberries es tan popular que las redes sociales han explotado divulgando vídeos en los que se ven las columnas de humo que surgen de los almacenes destruidos. Pero el verdadero impacto es el de los vídeos en los que los comerciantes se graban llorando porque el incendio ha destruido su mercancía, su negocio y, en ocasiones, su única fuente de ingresos.

La estabilidad del régimen que ocupa el Kremlin se basa en un intercambio implícito que, hasta ahora, ha aceptado la sociedad: la concentración de poder político en una persona tiene como contrapartida la mejora en la vida de los ciudadanos. Hasta la fecha, la guerra ha respetado la normalidad de la vida en las grandes ciudades, pero ese tiempo parece haber pasado.