Migrantes cruzando a nado la frontera de Ceuta

Migrantes cruzando a nado la frontera de Ceuta Reuters

Europa

Italia o Finlandia no podrán expulsar a España de Schengen pero sí imponer controles fronterizos sobre el país

Von der Leyen pide a España que ponga fin de inmediato a las entradas en Ceuta y devuelva con rapidez a los inmigrantes irregulares.

Más información: Clamor en los miembros de la UE contra la política migratoria de Sánchez: le acusan de no proteger la frontera en Ceuta

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Las claves

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Italia y Finlandia han pedido medidas contundentes ante la crisis migratoria en Ceuta, pero no pueden expulsar a España de Schengen, solo restablecer controles fronterizos.

La Comisión Europea exige a España frenar las entradas irregulares, desmantelar las redes de tráfico y acelerar la devolución de migrantes.

El Código de Fronteras Schengen permite restablecer controles internos como último recurso si un país no protege la frontera exterior, pero no prevé expulsión de Estados miembros.

Bruselas puede exigir a España la colaboración con Frontex y la presentación de planes de control fronterizo; si España rechaza la ayuda y la situación no mejora, podría quedar temporalmente aislada dentro de Schengen.

Las imágenes de la avalancha de migrantes que intentan entrar en Ceuta desde Marruecos han disparado la alarma en buena parte de la Unión Europea. Varios Estados miembros reclaman al Gobierno de Pedro Sánchez medidas contundentes para proteger la frontera exterior de la UE e incluso han llegado a plantear suspender a España del espacio Schengen, como ya han hecho Italia o Finlandia.

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha exigido este viernes a España que frene de inmediato las entradas irregulares, desmantele las redes de tráfico de personas y acelere el retorno de los migrantes que han accedido ilegalmente al país.

La alemana ha evitado cualquier reproche a Marruecos y ha reiterado su confianza en que la "estrecha colaboración" con Rabat permita reconducir la crisis. Por su parte, el comisario de Interior, el austriaco Magnus Brunner, ha tratado de enviar un mensaje de tranquilidad al resto de socios al asegurar que "no se están produciendo desplazamientos hacia el continente europeo ni hacia otros Estados miembros".

"El Código de Fronteras Schengen prevé normas específicas aplicables a Ceuta y Melilla. Los controles fronterizos sobre las personas que salen de Ceuta y Melilla siguen en vigor", ha insistido Brunner.

Aunque el código de fronteras Schengen no contempla la expulsión de ningún Estado miembro, sí prevé un mecanismo de emergencia para restablecer los controles en las fronteras interiores cuando un país no protege adecuadamente la frontera exterior de la Unión. En la práctica, esa medida supondría aislarlo del resto de socios del espacio de libre circulación.

Este mecanismo de emergencia figura en el artículo 29 del Código de Fronteras Schengen y está previsto para "circunstancias excepcionales" en las que el funcionamiento del espacio de libre circulación quede en riesgo por "deficiencias graves y persistentes" en el control de las fronteras exteriores que supongan una amenaza para el orden público o la seguridad interior.

En un escenario como el que podría derivarse de la crisis de Ceuta, el Consejo de la UE, a propuesta de la Comisión de Ursula von der Leyen, puede recomendar a uno o varios Estados miembros que restablezcan los controles en todas o en parte de sus fronteras interiores.

La medida se adoptaría inicialmente por un máximo de seis meses y podría prorrogarse hasta alcanzar un límite de dos años si persisten las circunstancias excepcionales. Bruselas asegura que de momento no está trabajando en esta posibilidad porque la prioridad absoluta es normalizar la situación en Ceuta y repatriar a Marruecos a todos los migrantes que han entrado en las últimas horas.

Sin embargo, el canciller austríaco, Christian Stocker, ha sido el primero en plantear explícitamente la activación de este mecanismo de emergencia. "Si la situación en España se desarrolla de tal manera que sintamos presión en nuestras fronteras nacionales, haremos todo lo posible para protegerlas: eso incluye, en caso de necesidad, cierres temporales de las fronteras de Schengen", ha dicho.

Stocker ha culpado además al Gobierno de Sánchez de haber desencadenado la crisis con su regularización masiva de migrantes. "La decisión del gobierno socialdemócrata español de otorgar títulos de residencia a miles de migrantes ilegales se ha revelado como un incentivo adicional para la migración ilegal", ha escrito en su cuenta de X.

"Es importante que España actúe con prontitud para recuperar el control de la situación y cumplir con sus compromisos en el marco de la cooperación de Schengen. Si el desarrollo llegara a poner en riesgo la seguridad de Suecia o su situación migratoria, el gobierno está preparado para tomar las medidas necesarias para salvaguardar el orden y el control", ha coincidido el primer ministro sueco, Ulf Kristersson.

Sin embargo, el propio Código de Fronteras Schengen deja claro que esta opción de cerrar todas las fronteras con España solo puede utilizarse como último recurso, una vez agotadas todas las alternativas disponibles para recuperar el control de la frontera exterior.

Entre esas medidas figura el despliegue de equipos europeos de guardias de fronteras de Frontex para reforzar la vigilancia sobre el terreno. El comisario de Interior, Magnus Brunner, ofreció este jueves esa posibilidad al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aunque por el momento el Gobierno español no la ha aceptado.

Bruselas también puede exigir a España que remita a Frontex sus planes estratégicos de control fronterizo, con una evaluación de riesgos y el detalle de los medios humanos y materiales desplegados, para que la agencia europea emita un dictamen sobre la gestión de la frontera.

Si el Ejecutivo de Pedro Sánchez -que tiene la última palabra sobre la aceptación de la ayuda europea- rechazara estas medidas y, aun así, fuera incapaz de recuperar el control de la frontera de Ceuta, los socios de la UE podrían activar este procedimiento excepcional y restablecer los controles en sus fronteras con España. En la práctica, el país quedaría temporalmente aislado del espacio Schengen.