Donald Trump y Keir Starmer, en Chequers. Europa Press
Trump llama "cobardes" a los aliados de la OTAN mientras Reino Unido le abre sus bases para "debilitar" a Irán
El Ejército de EEUU podrá utilizar las bases de Fairford y Diego García para golpear "los emplazamientos de misiles" y las "capacidades" que Irán emplea "para atacar barcos en el estrecho de Ormuz".
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Las presiones de Donald Trump sobre los aliados de la OTAN, a los que llamó "cobardes" este viernes por no implicarse en la ofensiva contra Irán y en la reapertura del estrecho de Ormuz, hicieron mella en el primer ministro británico Keir Starmer, ridiculizado por el propio Trump durante los primeros días de guerra. "No es con Winston Churchill con quien estamos tratando", lamentó con sorna el inquilino de la Casa Blanca.
La hostilidad de Trump bien podría haber mutado en gratitud después de que el Gobierno de Starmer aprobara en la tarde del viernes el uso por parte de Estados Unidos de sus bases de Fairford y Diego García para golpear "los emplazamientos de misiles" y las "capacidades" que Irán emplea "para atacar barcos en el estrecho de Ormuz", bloqueado desde el inicio de la operación Furia Épica.
Trump consideró, en cambio, que la respuesta del Gobierno británico llegaba demasiado tarde. "Me sorprendió un poco Reino Unido, siendo honesto contigo. Deberían haber actuado mucho más rápido", respondió este viernes a la prensa antes de partir en helicóptero hacia Florida.
"Fueron prácticamente nuestro primer aliado en todo el mundo, el primer aliado, y no querían que usáramos la isla, la supuesta isla, sobre la que por alguna razón renunciaron a sus derechos", añadió Trump, que hacía referencia a la situación de Diego García, una de las islas del archipiélago de Chagos, en el océano Índico, cuya soberanía Londres pretende ceder a Mauricio.
Reparación histórica con la que es crítico porque significa entregar a su legítimo propietario una isla de enorme interés estratégico que alberga, además, una base militar operada de forma conjunta por Reino Unido y Estados Unidos.
No le tranquiliza a Trump el hecho de que el tratado suscrito entre Londres y Port Louis garantiza a la antigua metrópoli un arrendamiento de 99 años sobre Diego García que permitirá continuar la presencia militar estadounidense.
Salto cualitativo
Según informa la BBC, Downing Street no descarta incluir en el rango de operaciones "de autodefensa colectiva de la región" la protección de las embarcaciones que deseen atravesar el cuello de botella, de vital interés para el comercio mundial. Sería un paso significativo para aliviar la presión de los mercados.
Hasta la fecha, el Gobierno laborista sólo había permitido que las fuerzas estadounidenses utilizaran sus bases para llevar a cabo operaciones defensivas. Downing Street asegura, sin embargo, que eso no ha cambiado, y que "los principios que sustentan el enfoque británico ante el conflicto siguen siendo los mismos".
"Reino Unido sigue comprometido con la defensa de su población, sus intereses y sus aliados, actuando de conformidad con el derecho internacional y sin dejarse arrastrar al conflicto más amplio", recoge el comunicado de Downing Street.
En realidad, los laboristas recurren a la misma base jurídica que utilizaron para permitir las operaciones militares previas de Estados Unidos. Lo único que cambia es que, a partir de ahora, Washington podrá hacer uso de las bases de Gloucestershire y del océano Índico para atacar los objetivos iraníes que impiden el tránsito por Ormuz.
La líder del Partido Conservador británico, Kemi Badenoch, considera que la decisión del discutido Starmer es "la madre de todas las rectificaciones", pero no fue suficiente para Trump, molesto con los líderes europeos y, en especial, con el premier británico.
"Sin Estados Unidos —escribió este viernes en su plataforma Truth Social—, ¡LA OTAN ES UN TIGRE DE PAPEL! No quisieron unirse a la lucha para detener a un Irán con capacidad nuclear".
"Ahora que esa lucha está GANADA MILITARMENTE, con muy poco peligro para ellos, se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar, pero no quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz, una sencilla maniobra militar que es la única razón de los altos precios del petróleo", recoge su mensaje. "Tan fácil de hacer para ellos, con tan poco riesgo. COBARDES, ¡y lo RECORDARÉ!".
La decisión no sentará bien en Teherán. Esta misma mañana, el jefe de la diplomacia iraní, Abbas Araghchi, había hecho saber a su homóloga británica, Yvette Cooper, que su país consideraría a Reino Unido "partícipe de una agresión" en caso de que pusiera sus bases a disposición de Washington.