El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, con cara de preocupación durante un acto.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, con cara de preocupación durante un acto. Benoit Tessier Reuters

Europa

El gran rival de Orbán denuncia un intento de chantaje con un vídeo íntimo: "Sí, soy un hombre de 45 años, tengo vida sexual"

El jefe de la oposición, Péter Magyar, acusa al entorno cercano a Orbán de que "pretenden" publicar un vídeo suyo de carácter íntimo con su exnovia.

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Las claves

Péter Magyar, líder de la oposición húngara, denuncia un intento de chantaje con la difusión de un vídeo íntimo, presuntamente orquestado desde el entorno de Viktor Orbán.

Magyar afirma que ha recibido amenazas y acusa a su expareja de tenderle una trampa para grabar el vídeo, mientras ella rechaza rotundamente tal acusación.

El escándalo surge en un momento crítico, con Magyar y su partido Tisza liderando las encuestas frente a Orbán de cara a las elecciones de 2026 en Hungría.

La caída de Orbán supondría un fuerte impacto en la derecha europea, mientras EE.UU. y Hungría refuerzan sus lazos ante la incertidumbre electoral.

El líder de la oposición húngara, Péter Magyar, ha advertido del último golpe bajo que prepara el gabinete de Viktor Orbán para hundir la popularidad del dirigente opositor, favorito en las encuestas para sustituir al primer ministro.

Según ha denunciado Magyar en la red social X, el gobierno de Orbán se prepara para publicar un vídeo suyo en el que aparece con una ex novia manteniendo una "relación íntima". Afirma que lleva tiempo recibiendo amenazas, pero asegura que "no cederá al chantaje".

Durante su mensaje en redes sociales, el presidente del partido húngaro Tisza (Respeto y Libertad) explica que "muchos periodistas han recibido un enlace que muestra una habitación vigilada por cámaras, probablemente realizada con equipo de los servicios secretos".

En el mismo texto, el principal adversario del Gobierno de Budapest cuenta que entiende que las coacciones que está sufriendo guardan la "intención de difundir una grabación de un momento íntimo".

En paralelo, ha hecho referencia a este intento de intimidación, asegurando que se trata de "un hombre de 45 años, con una vida sexual".

Tras divorciarse de Judit Varga, con quien tuvo tres hijos, Magyar dejó el partido de Orbán y fundó en 2024 Tisza, hoy principal fuerza política del país.

Este asunto representa un problema de índole sensible para el dirigente opositor, ya que Hungría es un país con ideas conservadoras donde el divorcio y el contenido sexual tienen un gran valor.

Este jueves, de nuevo anticipándose a la difusión del vídeo, Magyar publicó una declaración grabada en la que acusó a su expareja Evelin Vogel de tenderle una trampa para grabar en secreto cómo tenían relaciones sexuales en agosto de 2024.

Entonces ya no estaban juntos, pero ese día Vogel lo invitó a una fiesta en casa, a la que él acudió y se "dejó seducir", alegó el líder de Tisza.  

Vogel rechazó de plano las acusaciones a través de una carta publicada en el medio húngaro independiente 444: "Sólo diré que me entristece profundamente que Péter me acuse de esto y que la vida pública haya llegado a este punto".

"Como mujer, quizá sea yo quien lleve peor este caso; sería algo sin precedentes en la vida pública húngara que sometan a dos personas a un nivel de humillación así", recoge la misiva. "Nadie en su sano juicio puede pensar que yo participé en esto, y menos aún que lo hiciera con los servicios secretos rusos… Yo sé de este vídeo exactamente lo mismo que Péter o la opinión pública".

Patriots, en riesgo

El papel ideológico que representa Viktor Orbán en la arquitectura doctrinal de la derecha europea convertirá las elecciones legislativas que se celebrarán en Hungría en abril de 2026 en el acontecimiento más importante del año.

Pese a que la nación magiar tan solo representa una población de 9.500.000 habitantes, el peso de Orbán va mucho más allá de la ciudadanía de su país. El dirigente del Fidesz es el jefe de gobierno más longevo de la Unión Europea (UE), un cargo que ostenta desde hace 16 años.

Desde su llegada al poder en 2010, la figura de Orbán nunca había estado tan discutida, muy criticado desde el exterior por sus posturas extremistas en algunos temas, especialmente su rechazo a la inmigración irregular o asuntos sensibles como el aborto o derechos de la comunidad LGTBI.

La hipotética caída de Orbán supondría también un duro revés para el conglomerado internacional de partidos situados en la órbita de Patriots, la familia europea en la que se encuentra VOX desde que Abascal ordenara abandonar el grupo parlamentario europeo de ECR de Meloni.

En la actualidad, la delegación enviada por Hungría es una de las más numerosas de la familia europea, tan solo superada por Francia, con la Agrupación Nacional de Marine Le Pen y Jordan Bardella, presidente actual de la coalición.

Sin embargo, en esta ocasión, el problema para Orbán es la caída de popularidad interna. El mandatario húngaro, parece por primera vez en peligro, a tenor de las últimas encuestas publicadas en el país magiar.

Según el último sondeo realizado por Median, el Fidesz perdería por amplio margen frente a una oposición concentrada en TISZA, dirigido por el europeísta Péter Magyar, un exfuncionario de la administración encabezada por la administración Orbán.

La tendencia de las encuestas se mantiene estable desde 2025, cuando la curva de las encuestas empezó a torcerse para el actual primer ministro. La oposición le saca una distancia superior a los 10 puntos, a dos meses de los comicios.

Por su parte, Orbán está intentando remontar otorgando beneficios a mujeres y ancianos. Su principal estrategia se basa en presentar a Magyar como una "marioneta" de la UE:

"Quieren sustituirme por una 'marioneta' que no represente los intereses de los húngaros", ha repetido continuamente durante sus últimos actos, en los que denuncia la existencia de un complot desde Bruselas que pretende ahogar a Hungría por sus continuos vetos a determinadas políticas.

En contraste, la respuesta del Tisza ha sido la de evitar cualquier tipo de relación con los liberales europeos, a pesar de formar parte de la familia popular europea (PPE) en la que se encuentra el Partido Popular.

En Bruselas, su partido, que se define de centroderecha, ha desafiado tres veces los postulados de su grupo, provocando preocupación interna. La última medida, rechazar las medidas de salvaguarda destinadas a proteger a los agricultores húngaros.

Según ha transmitido la delegación del partido en un comunicado, "Tisza está al lado de los agricultores húngaros, incluso cuando eso significa ir a contracorriente en Bruselas", en relación a unas medidas de protección que Mercosur ya ha advertido de que no son recíprocas.

En este contexto, el peligro de que Orbán pierda el poder tras los comicios electorales y con ello caiga el mayor exponente de la 'derecha radical' en Europa supone un riesgo que la administración republicana dirigida por Trump no quiere correr.

Es por ello, que desde hace varios meses, se ha producido un aumento en la intensidad de la relación entre ambos países, con el objetivo final de que Orbán pueda revalidar en las urnas su poder cuatro años más.

Para demostrar la fortaleza de esta unión, el secretario de estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, visitará Budapest para impulsar la agenda bilateral con especial énfasis en procesos de paz internacionales y en la relación energética entre ambos países