Theresa May, este lunes en Downing Street

Theresa May, este lunes en Downing Street Reuters

Europa Política

May aún ve "factible" un acuerdo y Tusk apunta hacia un 'brexit' caótico

La frontera en Irlanda del Norte es el principal obstáculo que impide a Londres y Bruselas llegar a un acuerdo sobre el brexit, si bien la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, aseguró este lunes que todavía ve posible evitar que las negociaciones descarrilen y cerrar un "buen pacto".

La jefa de Gobierno compareció en la Cámara de los Comunes para detallar el estado del diálogo con la Unión Europea (UE), al inicio de una semana que estará marcada por la cumbre comunitaria en la que desde hace meses se esperaba un principio de acuerdo.

Las dudas sobre la posibilidad de que haya avances en esa reunión y la críticas cada vez más airadas por parte de la facción más euroescéptica de su propio partido llevaron a May a anunciar una comparecencia en el Parlamento en la que trató de infundir optimismo sobre el proceso de salida de la UE.

"Hemos hecho buenos progresos por escrito en relación a gran parte de los asuntos importantes", dijo la primera ministra, que admitió sin embargo que persisten diferencias sobre el mecanismo de emergencia que debe asegurar que en ningún caso se levanta una aduana entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

Sin embargo, al otro lado del Canal de Mancha, el presidente del Consejo Europeo no comparte el optimismo con May: "El escenario de un brexit sin acuerdo es más posible que nunca", ha pronosticado Donald Tusk

Londres y Bruselas esperan pactar en poco tiempo las condiciones de la salida británica del bloque y una "declaración política" sobre la futura relación que esperan forjar tras el "brexit", pero los detalles de ese tratado no se comenzarán a discutir hasta que el Renio Unido esté fuera de la UE, el próximo 29 de marzo.

Ante la posibilidad de que ese futuro diálogo no llegue a buen puerto, la Unión propone una cláusula que obligaría a que Irlanda del Norte se mantenga integrada en las estructuras comunitarias para evitar establecer una aduana.

Ese mecanismo, conocido en el ámbito de las negociaciones como "backstop" -un término prestado del béisbol que hace referencia a la red de seguridad que evita que las bolas golpeen al público-, es la principal fuente de tensiones para May.

Problemas entre los 'tories'

Sus socios del norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), de cuyos escaños depende su mayoría parlamentaria, no aceptan ninguna solución que amenace con dejar a Irlanda del Norte dentro de estructuras comunitarias mientras el Reino Unido las abandona.

Por otro lado, los euroescépticos conservadores exigen que el mecanismo de seguridad, en caso de que se aplicara al conjunto del Reino Unido y no solo a Irlanda del Norte, incluya una fecha límite a partir de la cual no tendría validez.

Argumentan que, si no se establece una fecha precisa, el país podría quedarse en la práctica de forma permanente en el mercado europeo.

"Resulta frustrante que casi todos los puntos de desacuerdo que todavía persisten estén centrados en cómo manejaríamos un escenario que las dos partes esperamos que nunca debería llegar a producirse", dijo May en los Comunes.

El respaldo del DUP y de una mayoría de los diputados conservadores resulta clave para el éxito del "brexit", dado que el eventual acuerdo al que llegue el Gobierno británico con Bruselas debe someterse a votación en el Parlamento.