Congreso del partido ultra este verano

Congreso del partido ultra este verano Reuters

Europa Política

El show de los judíos de AfD, el gran partido antisemita alemán

Berlín

Hay judíos que quieren militar con voz propia en el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD). De esto mismo es de lo que quieren convencer este domingo los responsables del círculo conocido como “Judíos en Alternativa para Alemania”. Sus líderes han previsto para ese día una rueda de prensa de presentación que ha generado tanta irritación como rechazo, incredulidad y, también, expectación mediática.

A EL ESPAÑOL, uno de sus responsables de comunicación reconoce que los judíos de AfD están sobrepasados. “No nos esperábamos recibir tanta atención”, dicen desde las oficinas de AfD en Hessen, Land del centro-oeste alemán. De allí surge la iniciativa de los judíos del partido de ultraderecha.

Estos judíos tiene al frente al treintañero y político local de AfD Dimitri Schulz. Este hombre, natural de Kirguistán, forma parte del colectivo de lo que aquí se conoce como “los alemanes de Rusia”, ciudadanos de etnia germana procedentes de la extinta Unión Soviética.

“A mí no me extrañaría que los miembros de esa agrupación de judíos pertenecieran a los alemanes de Rusia, un colectivo en el que AfD ha encontrado buena parte de su clientela”, dice a EL ESPAÑOL Marcus Bensmann, autor del libro sobre la formación de ultraderecha Schwarzbuch AfD: Fakten, Figuren, Hintergründe – El libro negro de AfD: hechos, cifras, antecedentes (Ed. Correctiv, 2017).

El grupo de militantes judíos de ultraderecha, en cualquier caso, no es grande. La propia dirección de AfD cifra en no más de 1.400 a los miembros de una nueva y polémica agrupación del partido. Porque AfD pasa en Alemania por ser una formación con “problemas de antisemitismo”, según Bensmann.

Para demostrarlo, ahí están, por ejemplo, las polémicas palabras de su líder parlamentario, Alexander Gauland, quien el pasado mes de junio llamaba “cagada de pájaro” al nazismo en la historia de Alemania. Gauland parecía así querer restar importancia al funesto capítulo del III Reich y el Holocausto en el relato nacional germano. Gauland se excusó diciendo que la polémica suscitada fue “un malentendido”.

AfD tienen uno o dos judíos o que dicen ser judíos, pero la gran mayoría de la comunidad judía se opone a dicho grupo, porque el partido se posiciona de manera xenófoba y tiene en sus filas a antisemitas

No es raro ver o haber visto a líderes del partido protagonizar este tipo de situaciones polémicas. Björn Höcke, líder de AfD en el Land de Turingia (este alemán) es autor de aquella crítica a su país por tener en la capital “un monumento de la vergüenza”. Con esos términos se refería al “Monumento a los judíos de Europa asesinados” de Berlín.

A ritmo de escándalos como los protagonizados por Höcke y Gauland, la influencia de AfD no ha cesado de crecer en Alemania. Los sondeos de intención de voto atribuyen actualmente al partido, la principal fuerza de la oposición, entre un 15% y un 18%. Esos valores están ostensiblemente por encima del 12,6% que logró AfD en las elecciones generales de hace un año. De seguir creciendo, va camino de convertirse en el segundo partido del espectro político alemán, especialmente en detrimento del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD).

Este mes está previsto que AfD entre en los parlamentos de Baviera y Hessen. Son los únicos Länder donde AfD todavía no ha conseguido representación en la cámara regional. Las elecciones bávaras y las de Hessen tienen lugar los próximo 14 y 28 de octubre, respectivamente.

Alemania, ante su problema de antisemitismo

Según ha explicado el propio Dimitri Schulz a la agencia germana DPA en unas declaraciones de las que se han hecho eco estos días prácticamente todos los medios alemanes, él y los suyos no niegan que haya “algunos antisemitas” en AfD. A su entender, lo que ocurre es que “en el debate público la influencia de unos pocos miembros [de AfD, ndlr.] se sobrevalora”. Observadores como Bensmann, el autor de “el libro negro de AfD”, tienen motivos para no estar de acuerdo.

“En la nueva ultraderecha, el antisemitismo aparece en el discurso siempre aparece como consecuencia de la inmigración, es decir, de los musulmanes e islamistas, pero lo cierto es que Alemania también presenta un problema de creciente antisemitismo”, explica el autor del “libro negro” de AfD. De ahí, por ejemplo, que se atacara a un restaurante judío en los disturbios del pasado mes de agosto en Chemnitz, unos altercados protagonizados por radicales de extrema derecha.

Las autoridades alemanas han registrado en la primera mitad de este año 401 casos de agresiones contra judíos, un 10,7% más que en los primeros seis meses de 2017. La gran mayoría de los sucesos ocurridos en 2018 – hasta 349 – están desencadenados por violentos de ultraderecha.

Hajo Funke, investigador de la Universidad Libre de Berlín y experto en la extrema derecha alemana, cree que la presentación del grupo de judíos de AfD será un “show” más que otra cosa. “AfD tienen uno o dos judíos o que dicen ser judíos, pero la gran mayoría de la comunidad judía se opone a dicho grupo, porque el partido se posiciona de manera xenófoba y tiene en sus filas a antisemitas”, dice Funke a EL ESPAÑOL. “AfD se dedica a la agitación”, abunda este experto.

Consternación en la comunidad judía

Lo que han conseguido Dimitri Schulz y compañía ha sido un rechazo unánime de la comunidad judía en Alemania. Para Levi Salomon, director del Fórum Judío para la Democracia y contra el antisemitismo (JFDA, por sus siglas alemanas), la presentación del grupo de Schulz es un puro “gesto publicitario”. Según ha explicado Salomon a la Deutsche Welle, el servicio germano de televisión y radiodifusión internacional, “AfD no puede ser, nunca, un aliado de los judíos”.

Desde el Consejo Central de los Judíos de Alemania, que reúne a un centenar de organizaciones de feligreses y que se identifica con algo más de 100.000 personas de religión judía, también han manifestado su rechazo ante la nueva agrupación que quiere lanzar AfD. El Consejo Central de los Judíos de Alemania, coordinado con otras 16 asociaciones y entidades de esta comunidad, publicaba el jueves un documento en el que ofrecían explicaciones contra los nuevos propósitos de AfD.

En dicho texto, de dos páginas, se desmiente que el partido de ultraderecha sea una alternativa política para los judíos alemanes. “¡AfD – no es ninguna alternativa para los judíos! , ¡ AfD – no es un partido para judíos!, ¡AfD – no es un partido para demócratas!”, se lee, entre otras cosas, en dicho documento. “AfD es un partido en el que el odio a los judíos y la negación del Holocausto tienen un hogar”, abundan las organizaciones judías alemanas. Eso no parece ser tan importante para Dimitri Schulz y sus judíos de AfD.