El comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici

El comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici François Lenoir/Reuters

Europa

Bruselas critica al Gobierno de Rajoy por recular en la reforma de las pensiones

Avisa de que los Presupuestos de 2018 incumplen el objetivo de déficit y pide preparar más ajustes.

Bruselas

Bruselas le da un aprobado raspado a los Presupuestos Generales del Estado para 2018 que se votan este miércoles en el Congreso de los Diputados. El borrador de cuentas públicas pactado por el PP con Ciudadanos y el PNV "cumple en líneas generales" las exigencias del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), ya que garantiza que el desfase presupuestario se situará este año por debajo del umbral del 3%. No obstante, la Comisión avisa de que España no respetará el esfuerzo de reducción del déficit al que se ha comprometido con la UE y critica al Gobierno de Mariano Rajoy por haber dado marcha atrás en la reforma de las pensiones.

"El último plan presupuestario español es expansivo en un momento en que la economía española está creciendo por encima de su potencial. La Comisión invita a las autoridades a estar preparadas para adoptar medidas adicionales dentro del procedimiento presupuestario nacional para garantizar que los Presupuestos de 2018 respeten plenamente el Pacto de Estabilidad", señala la opinión del Ejecutivo comunitario sobre las cuentas públicas españolas. Estos ajustes adicionales sólo tendrán que activarse si existe el riesgo de superar el límite del 3% de déficit.

Según los cálculos de Bruselas, el déficit de España se disparará este año hasta el 2,7%, cinco décimas más que el 2,2% comprometido con la UE. El motivo son las medidas expansivas incluidas en los Presupuestos, en particular la subida de todas las pensiones, la rebaja fiscal para las rentas bajas o el incremento del 1,6% en el salario de los funcionarios. El déficit estructural aumentará este año un 0,3%, mientras que la UE exigía una rebaja del 5%.

La brecha presupuestaria todavía podría ser peor si se materializan algunos de los riesgos que detecta la Comisión, en particular el impacto negativo del rescate de las autopistas y la cancelación de la concesión de agua de Aigües Ter Llobregat en Cataluña. Además, los ingresos de las contribuciones sociales podrían ser inferiores a los previstos y el gasto en salarios públicos crecer más de lo esperado.

Marcha atrás en la reforma de las pensiones

La Comisión ha censurado en particular la subida de las pensiones, ya que la interpreta como una marcha atrás en las reformas realizadas en los últimos años. "Nosotros nunca recomendamos revertir las reformas de las pensiones, esperamos que estas reformas sigan aplicándose", ha resaltado el vicepresidente económico, Valdis Dombrovskis. Está en juego la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas, ha agregado.

"Los aumentos en las pensiones y el retraso en la entrada en vigor del factor de sostenibilidad acordados durante el proceso de adopción de los Presupuestos de 2018 ponen en duda el compromiso con las reformas de las pensiones", reprocha el dictamen de Bruselas. 

El gasto adicional en pensiones (incluido el incremento del 1,6% general para este año en lugar de la revalorización mínima estipulada del 0,25%) "sólo está financiado parcialmente con medidas extra de ingresos", subraya el Ejecutivo comunitario. Bruselas no se opone por principio a una subida de las pensiones, pero exige que se contrarreste con una subida de impuestos o recortes en los gastos.

En su dictamen, la Comisión le pide además al Gobierno de Mariano Rajoy que reforme la ley de Estabilidad Presupuestaria con el fin de fortalecer el automatismo de los mecanismos para evitar y corregir los desvíos del déficit en las comunidades autónomas. También reclama aplicar de forma urgente la nueva ley sobre licitaciones públicas para combatir de forma más eficaz la corrupción.

Tras la evaluación de este miércoles, España se queda como el único país de la UE todavía sujeto al procedimiento sancionador por déficit excesivo: el expediente contra Francia se cerrará en las próximas semanas porque el Gobierno de Emmanuel Macron respetó el 3% ya en 2017. El número de países con déficit excesivo ha pasado de 24 en 2011 a sólo España en 2018.