Aung San Suu Kyi posa con Arnaud de Baecque, el máximo representante en el país del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Aung San Suu Kyi posa con Arnaud de Baecque, el máximo representante en el país del Comité Internacional de la Cruz Roja. Khine Khine Soe Junta militar de Myanmar

Asia

La junta de Myanmar ofrece la primera prueba de vida sólida de la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi en cinco años

La líder prodemocrática birmana se reúne en Naypidó con el representante en el país del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Más información: La exlíder birmana Aung San Suu Kyi, en arresto domiciliario tras estar en prisión desde su derrocamiento en 2021

Álvaro Escalonilla
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Las claves

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La junta militar de Myanmar mostró la primera prueba sólida de vida de Aung San Suu Kyi en cinco años, tras su arresto en 2021.

Suu Kyi se reunió en Naypidó con Arnaud de Baecque, jefe del CICR en Myanmar, siendo su primer contacto externo desde 2021.

Las imágenes difundidas muestran a Suu Kyi en buen estado, lo que fue confirmado por su hijo Kim Aris y el propio CICR.

La reunión ocurre en medio de presiones internacionales y de la ASEAN para obtener información sobre su estado y buscar su liberación.

La junta militar birmana del autoproclamado presidente Min Aung Hlaing ofreció este lunes la primera prueba de vida sólida en cinco años de Aung San Suu Kyi, la Premio Nobel de la Paz detenida tras el golpe de Estado de febrero de 2021.

La líder prodemocrática de Myanmar, nacida hace 81 años en Yangón, abandonó el arresto domiciliario para mantener un encuentro en Naypidó con Arnaud de Baecque, el máximo representante en el país del Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC, por sus siglas en inglés).

"La visita se realizó de acuerdo con las normas y procedimientos del CICR para visitar a personas privadas de libertad. Esto incluyó la oportunidad de hablar con Daw Aung San Suu Kyi en privado", confirmó la propia organización a través de un comunicado.

Era el primer contacto de Suu Kyi con el exterior desde que envió hace dos años y medio una carta a su hijo menor Kim Aris, exiliado en Londres. El Gobierno militar difundió las imágenes del encuentro del lunes. En ellas, Suu Kyi aparece ataviada con el vestido tradicional birmano, permanece de pie sin ayuda y estrecha la mano de Baecque.

Aparenta buen aspecto, algo que incluso reconoció su hijo. "Me cuesta bastante decir esto porque los militares han difundido mucha desinformación y noticias falsas a lo largo de los años, por lo que he aprendido a ignorar gran parte de ellas, pero en esta ocasión creo que podemos creer lo que se ha dicho", trasladó Aris a la BBC.

"Es la primera prueba independiente que he tenido de que realmente está viva desde hace mucho tiempo, así que es extremadamente significativo", apuntó más tarde en declaraciones a la agencia Reuters.

La ONU, que había ejercido presión sobre la junta militar birmana para obtener información sobre el estado de Suu Kyi, agradeció "este avance" y reiteró su llamamiento "a la liberación rápida e incondicional de todos los detenidos arbitrariamente, como un paso fundamental hacia condiciones propicias para un proceso político creíble y transparente".

Myanmar sigue inmerso en una guerra civil que comenzó tras el golpe de Estado del 1 de febrero de 2021. Un golpe captado por la cámara de la profesora de educación física Khing Hnin Wai, quien grababa un vídeo en directo de ejercicios aeróbicos cerca del Parlamento de Naypidó cuando irrumpieron los vehículos blindados del Ejército para ejecutar la asonada.

El Tatmadaw derrocó al Gobierno civil liderado por la propia Aung San Suu Kyi y la arrestó junto a otros líderes civiles electos. Desde entonces ha sido imposible determinar su paradero y estado de salud. Ningún líder internacional o enviado extranjero había conseguido reunirse con ella. De Baecque es el primero en hacerlo.

Hija del héroe de la independencia de Birmania, Aung San, condecorada con el Premio Nobel de la Paz y considerada un icono global en defensa de la democracia pese a su negación del genocidio contra la minoría musulmana rohinyá, Suu Kyi permanece retenida desde entonces.

A principios de 2023, la Justicia militar birmana la condenó en secreto a 33 años de cárcel tras declararla culpable de delitos de corrupción, incitación al fraude electoral o violación de las leyes de secreto de Estado.

El pasado mes de abril, sin embargo, la junta abrió la mano, rebajó su condena a 15 años y permitió que la cumpliera bajo arresto domiciliario. No era la primera vez. Suu Kyi ya malvivió 15 años en el mismo régimen cuando gobernaba la junta militar anterior.

Su hijo sospecha que la junta actual reacciona "a la presión tanto de la ASEAN como de China" y que los militares, que celebraron una farsa electoral en tres fases que finalizó el pasado mes de enero, tratan de legitimarse. "Y parte de ese proceso es demostrar que mi madre está viva y bien", subraya Aris al diario The Irrawaddy.

Y es que la reunión se produce pocos días antes de la visita a Bangkok del autoproclamado presidente birmano, Min Aung Hlaing. Miembro clave de la ASEAN, Tailandia había solicitado a la junta que permita a su enviado reunirse con la líder civil encarcelada.