Erika Kirk frente a un homenaje a Charlie Kirk en la convención republicana de Dallas

Erika Kirk frente a un homenaje a Charlie Kirk en la convención republicana de Dallas REUTERS

EEUU

Luces y sombras de Erika, viuda de Charlie Kirk, un año después del asesinato: su organización crece pero pierde a los jóvenes

'Turning Point America' multiplica sus fondos y su implantación pero se ha desconectado del electorado joven.

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Paolo Fava
Publicada
Las claves
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Un año después del asesinato de Charlie Kirk, su organización Turning Point USA ha crecido en alcance y financiación bajo el liderazgo de su viuda Erika, pero ha perdido conexión con los jóvenes.

El estilo de liderazgo de Erika difiere del de Charlie: ha apostado por eventos cerrados y espectáculos, lo que ha generado críticas y memes por transformar el luto en show.

La organización enfrenta dificultades para atraer al electorado joven, que se distancia por preocupaciones económicas, la guerra de Irán y la percepción de excesiva influencia de Israel en la política estadounidense.

Pese al aumento de filiales de Turning Point en institutos y universidades, la desafección juvenil hacia el Partido Republicano y el movimiento MAGA se ha acentuado en el último año.

Un año después de la muerte de Charlie Kirk, su organización Turning Point dedicada a expandir el ideario conservador entre los estudiantes estadounidenses ha crecido en alcance y financiación bajo la tutela de su viuda, Erika. Sin embargo, ya no conquista al electorado joven que fue fundamental para la reelección de Donald Trump.

Kirk, de 31 años, murió de un disparo en el cuello durante un debate público en el campus de la Universidad de Utah Valley en Orem. El sospechoso, Tyler Robinson, ha sido acusado formalmente de asesinato y un juez de Utah dictaminó la semana pasada que la Fiscalía puede solicitar la pena de muerte.

La convención del Partido Republicano en Dallas ha dedicado al joven activista un emotivo homenaje en presencia de Erika. "Hay que recordar a los votantes jóvenes que lo que importa es la seguridad de nuestro país y la prosperidad para la juventud", destacó Josh Holstein, presidente del Partido Republicano de Virginia Occidental y excompañero de Kirk.

Sin embargo, los propios republicanos admiten en los corrillos que ya no conectan con los jóvenes como Charlie Kirk podía hacerlo. La desafección en ese grupo demográfico ha cundido por el alza del coste de la vida cuando Trump prometió bajar los precios. La guerra de Irán y el escándalo del magnate pedófilo Jeffrey Epstein ahondan la ruptura.

También ha contribuido la gran diferencia de personalidad entre ambos cónyuges a la hora de liderar Turning Point USA. Erika se presentó ante el mundo 48 horas después del asesinato lanzando el que sería un grito de guerra para el movimiento: "No tenéis idea de lo que habéis desatado en este país".

Un mes después, Erika recibía la medalla Presidencial de la Libertad de manos del propio Trump, recordando que Charlie "amaba a sus enemigos". La viuda y madre de dos hijos que habían quedado huérfanos se encontró en el centro de una ola global de simpatía.

Sin embargo, el estilo del movimiento cambió radicalmente. La popularidad de Charlie Kirk se basó en el contacto directo con los jóvenes. Organizaba encuentros abiertos en campus e institutos, y se ofrecía a debatir con cualquiera por opuestas que fueran sus convicciones. Era precisamente lo que hacía en Utah cuando fue asesinado.

El activista expresaba tesis ultraconservadoras tanto en su pódcast como en muchos de esos debates, asegurando que la "mujer debía someterse al hombre", que los demócratas querían "una América menos blanca" y que las muertes por armas de fuego eran un mal necesario. Llegó a decir que impediría abortar a su hija aunque hubiese sido violada.

Erika Kirk, por el contrario, optó por el Turning Point Tour: eventos cerrados con intervenciones y discursos cuidadosamente acotados en los que ella era presentada entre fuegos artificiales, causando estupor entre los estadounidenses por una transformación del luto en espectáculo que ha inspirado multitud de memes.

La implosión del movimiento MAGA ('Make America Great Again') también dañó su imagen. Se criticó su cercanía al vicepresidente JD Vance, del que ya hablaba como "posible sustituto" de Charlie Kirk solo mes y medio después de su asesinato. La activista ultraconservadora Candace Owens la acusó públicamente de "traicionar" a su marido.

Las nuevas preocupaciones de los jóvenes

Turning Point USA fue uno de los puntales del movimiento MAGA al introducir entre la juventud el ideario de la 'guerra cultural' conservadora, una réplica a las posturas progresistas ('woke') especialmente contraria al feminismo, la inclusividad y la multiculturalidad. En los dos primeros años de mandato de Trump, sin embargo, las prioridades han cambiado.

Una encuesta de Harvard Youth Poll, realizada entre finales de marzo y principios de abril, reveló que la mitad de los estadounidenses de entre 18 y 29 años afirmaban que la inflación les afectaba "mucho". El 45% aseguraba tener dificultades para llegar a fin de mes o disponían de escasa seguridad financiera.

Solo un 16% de los hombres jóvenes aprueba la guerra contra Irán según un sondeo reciente de YouGov/Economist. Figuras de los medios conservadores como Tucker Carlson han ahondado en esa ruptura al atacar la decisión del presidente y argumentando que se ha visto excesivamente determinado por intereses israelíes.

Aunque Erika Kirk ha sido una férrea defensora de Israel, Vance reveló en un libro publicado el pasado junio que Charlie le advirtió meses antes de su muerte de que muchos jóvenes conservadores creían que Israel tenía demasiada influencia sobre la política exterior de EEUU.

"Las fracturas que se están produciendo entre los conservadores más jóvenes y el Partido Republicano tienen a Israel como factor clave", explica Nicole Hemmer, profesora de Historia en la Universidad de Vanderbilt, a Reuters. "Hay un profundo malestar en esa materia hacia Trump, y mucha indignación por el estado de la economía".

Erika Kirk ovacionada en la convención republicana de Dallas

Erika Kirk ovacionada en la convención republicana de Dallas REUTERS/Evan Vucci

A día de hoy, el 32% de los hombres de entre 18 y 29 años aprueba la gestión de la Casa Blanca, por debajo del 43% registrado en febrero de 2025, según datos de Reuters/Ipsos. Es una mala noticia para el equipo de Trump, que obtuvo el respaldo del 46 % de los varones jóvenes en las elecciones de 2024, siete puntos más que en 2020 según Pew Research.

A pesar de todo, el crecimiento de Turning Point se ha acelerado durante el último año. La organización cuenta ahora con más de 3.500 filiales en institutos de todo el país, lo que supone un incremento del 180%, y más de 1.500 filiales universitarias, un aumento superior al 60%, según Kolvet.

Kyle Spencer, que narró el ascenso de Charlie Kirk en su libro Raising Them Right, asegura que "probablemente él habría estado mejor equipado" para gestionar el descontento de su base. "El entusiasmo político actual se está desplazando más hacia las voces progresistas", valora.

Los jóvenes podrían resultar decisivos en las elecciones legislativas ('midterms') de noviembre. Una encuesta realizada con 5.549 adultos jóvenes por la Universidad de Tufts reveló que el 56% de los encuestados de entre 18 y 29 años consideraba "extremadamente probable" que fueran a votar, dos puntos por encima de la encuesta para las presidenciales de 2024, cuando la participación suele ser mayor.

Jack Posobiec, comentarista conservador y colega de Charlie Kirk en Turning Point, afirmó durante la convención republicana que este desafío hubiera sido la horma del zapato del activista. Lo hubiera afrontado con la misma fórmula que le llevó al éxito junto al movimiento MAGA, acudiendo directamente a los jóvenes.

"Él les diría: '¿Qué te lleva a interesarte por el socialismo?' No se puede sencillamente amedrentar a los jóvenes. Hay que escuchar lo que realmente sienten y entenderlo. Y creo que hay una desconexión en el mensaje republicano cuando se dirige a ellos", concluye Posobiec.