Putin y Trump durante su cumbre en Alaska el pasado agosto.

Putin y Trump durante su cumbre en Alaska el pasado agosto. Reuters

EEUU

Trump levanta durante un mes las sanciones al petróleo ruso ya cargado en buques para frenar la escalada de precios por Irán

Washington calcula que cientos de millones de barriles pueden ingresar al mercado al suavizar la presión económica sobre Moscú por la invasión de Ucrania.

Más información: El entorno de Trump prepara el terreno para dar por terminada la guerra en Irán, cantar victoria y frenar su caída en los sondeos

D. Barreira
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Las claves

La Administración Trump levanta durante un mes las sanciones al petróleo ruso en tránsito para frenar la escalada de precios causada por la guerra contra Irán.

La medida permitirá la entrada al mercado de cientos de millones de barriles de petróleo ruso hasta el 11 de abril, buscando estabilizar los mercados energéticos globales.

La decisión ha sido criticada por aliados europeos como Alemania y Reino Unido, que consideran que relajar las sanciones beneficia a Moscú y afecta la seguridad europea.

Trump mantiene como prioridad destruir el programa nuclear iraní y defiende que el alivio temporal de sanciones servirá para proteger la economía estadounidense antes de las elecciones de noviembre.

La Administración Trump mueve ficha para tratar de contener la subida de precios desatada a raíz de su campaña militar contra Irán. Washington ha decidido levantar temporalmente las sanciones al petróleo ruso que esté en tránsito. Según el secretario del Tesoro, Scott Bessent, se trata de una medida para estabilizar los mercados energéticos mundiales, sacudidos por la guerra en Oriente Próximo.

Bessent ha detallado que las exenciones a las sanciones que permitirán la venta y entrega a nivel mundial de todo el petróleo ruso actualmente cargado en buques estarán vigentes únicamente hasta el 11 de abril. Según sus estimaciones, cientos de millones de barriles podrán ingresar al mercado al eliminar durante un mes las represalias económicas contra Moscú por su invasión de Ucrania y su negativa a acordar un alto el fuego.

La medida, con la que Vladímir Putin se frota las manos en un momento en que la economía rusa empezaba a mostrar signos de agotamiento por su esfuerzo bélico, es el último intento de la Casa Blanca por controlar los precios del petróleo tras el inicio de los bombardeos contra Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, un paso clave por donde se transporta el 20% del petróleo mundial.

Durante las últimas horas el precio del barril de crudo ha oscilado por encima de los 100 dólares por unidad. La apuesta de Trump, por el momento, ha frenado el incremento del barril de crudo, pero no lo ha revertido. Las bolsas también han abierto con caídas.

La semana pasada, el Departamento del Tesoro ya había autorizado a la India a acceder al petróleo ruso varado en el mar por un periodo de 30 días, pero ahora extiende la medida de forma global. Pese a la controvertida medida, criticada ya por algunos aliados europeos como Reino Unido o Alemania, desde Washington se defiende que la retirada de las sanciones no supondrá un beneficio significativo para Rusia.

Un petrolero ruso capturado por EEUU.

Un petrolero ruso capturado por EEUU.

Rusia ha tenido que lidiar con severas sanciones por parte de Estados Unidos y el resto del G-7 desde su invasión de Ucrania, que han incluido un límite al precio del petróleo y una ofensiva contra su 'flota fantasma', compuesta por buques sin identificar que los exportadores han utilizado para evadir las sanciones.

Según Fox News, este jueves había alrededor de 124 millones de barriles de petróleo de origen ruso en 30 lugares distintos de aguas internacionales.

Tensión en la Casa Blanca

El emisario del Kremlin para asuntos económicos y normalización de relaciones con Washington, Kiril Dmitriev, ha mostrado su satisfacción, asegurando que la energía rusa es "indispensable" para mitigar la actual crisis: "Estados Unidos prácticamente reconoce lo obvio: sin petróleo ruso el mercado energético mundial no puede mantenerse estable".

Trump aseguró el jueves que la subida del petróleo provocada por su guerra conjunta con Israel y la interrupción del flujo en el estrecho de Ormuz traerá "mucho dinero" a su país -EEUU es líder mundial en producción de crudo-, pero reafirmó que su prioridad ahora mismo es destruir el programa nuclear iraní.

No obstante, la decisión de levantar temporalmente estas sanciones a Moscú refleja una preocupación en la Casa Blanca por el daño que puede provocar en la economía estadounidense la subida de los precios del petróleo y el efecto que esto puede tener en las midterms del próximo mes de noviembre, en las que los republicanos esperan conservar el control del Congreso.

"El aumento temporal de los precios del petróleo es una perturbación temporal y de corto plazo que resultará en un beneficio masivo para nuestra nación y nuestra economía a largo plazo", ha defendido Scott Bessent en un comunicado, repitiendo la versión de Trump.

La Unión Europea ha reaccionado rápidamente y se ha desmarcado del plan estadounidense para relajar la presión sobre el Kremlin. "Nos parece que es un error", ha asegurado el canciller alemán Friedrich Merz. "Es muy preocupante, ya que afecta a la seguridad europea", ha apuntado por su parte António Costa, el presidente del Consejo Europeo. Londres ha asegurado que mantendrá las sanciones a Moscú.