Los agentes del FBI custodiando a Ryan Wedding, el exatleta olímpico canadiense arrestado por narcotráfico y asesinato.

Los agentes del FBI custodiando a Ryan Wedding, el exatleta olímpico canadiense arrestado por narcotráfico y asesinato. Reuters

EEUU

Wedding, el Pablo Escobar canadiense cazado por el FBI y exatleta olímpico: estuvo oculto durante una década en México

El exdeportista de élite, en la modalidad de 'snowboarding', orquestó varios asesinatos por el mundo, como en Medellín (Colombia) y en Ontario (Canadá).

Más información: Detenido el exolímpico canadiense Ryan Wedding, uno de los narcotraficantes más buscados por Estados Unidos

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Las claves

Ryan James Wedding, exatleta olímpico canadiense, fue detenido por el FBI tras una década oculto en México, acusado de liderar una red de narcotráfico y de ordenar asesinatos.

Wedding, quien compitió en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002, lideraba una organización que movía hasta mil millones de dólares anuales en ventas de cocaína, en colaboración con el Cártel de Sinaloa.

Se le atribuye la orden de varios asesinatos, incluido el de un antiguo socio convertido en informante del FBI, y su detención fue posible tras una larga investigación internacional.

Aunque las autoridades estadounidenses lo comparan con Pablo Escobar y El Chapo, expertos en seguridad mexicanos dudan de que Wedding tuviera el mismo nivel de poder o control territorial.

Pasó de descender a toda velocidad por la nieve a distribuirla. Como atleta, alcanzó la gloria. Como delincuente, se topó con el FBI. El exaatleta olímpico canadiense Ryan James Wedding fue detenido por la presunta comisión de varios delitos de narcotráfico y asesinato.

"Este individuo, su organización y el Cártel de Sinaloa inundaron las calles de Norteamérica con narcóticos, asesinaron a demasiados jóvenes y corrompieron a demasiados ciudadanos", declaró Kash Patel, el director del FBI. "Eso termina hoy", agregó, según publica Reuters.

Wedding compitió en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 en Salt Lake (Utah, EEUU). Pero no tuvo éxito. El día que compitió representando a Canadá, la pista estaba helada, calculó mal los giros y , al final, no logró subir al podio.

Tras este fracaso olímpico, dio un giro radical a su vida, según informa The Guardian. El exdeportista trabajó como portero de discoteca y continuaba forjando su cuerpo en el gimnasio.

Encargos de asesinato

El snowboarder lideraba una "notoria" red de narcotráfico que, según las autoridades estadounidenses, recaudaba mil millones de dólares en ventas de cocaína al año. Siguiendo en esta línea delictiva, Wedding ordenó la muerte de numerosas personas que se interponían en su trama.

Y por ello, los agentes del FBI le detuvieron el pasado viernes. El Jefe, El Gigante o El Enemigo Público, como se le conocía en los círculos de la droga, permaneció oculto durante más de una década en México.

Sin embargo, sus comienzos fueron de los más modestos, alejados de los coches ostentosos, las drogas y las persecuciones internacionales. Sus abuelos eran dueños de una estación de esquí modesta. Allí fue donde se forjó como maestro del snowboarding.

En el centro de la imagen, el director del FBI, Kash Patel, anuncia la detención de Wedding durante una conferencia de prensa en Ontario, California.

En el centro de la imagen, el director del FBI, Kash Patel, anuncia la detención de Wedding durante una conferencia de prensa en Ontario, California. Reuters

La primera condena llega en 2006, cuando fue penado a cuatro años de prisión por su vinculación a una red de distribución de cocaína. Trató de comprar droga a un agente del Gobierno de Estados Unidos.

Este encarcelamiento impidió que participase en una competición local en Vancouver, cuando fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en 2010.

Los investigadores aseguran que este tiempo que Wedding pasó en prisión le sirvió para forjar relaciones clave con traficantes de drogas, ampliando así su red de contactos. En el futuro, haber tejido esta red de nexos de la droga le dio resultado.

Red al descubierto

Todo saltó por los aires cuando hace tres meses mataron a Jonathan Acebedo-García, un ciudadano canadiense asesinado en Medellín. Según publica CBC News, Acebedo-García entabló una relación de amistad con Wedding entre barrotes, en la cárcel de Texas.

Una vez que el canadiense salió de prisión, comenzó a trabajar para Wedding. Más tarde, Acebedo-García se convirtió en un informante del FBI. Para el olímpico, este más tarde sería una rata.

Wedding creó un sitio web, llamado The Dirty Newz, con el fin de dar con la localización del soplón. Publicó una imagen de Acebedo-García con el siguiente texto: "Este tipo, sin ayuda de nadie, desmanteló una de las redes del hampa más poderosas que este mundo ha visto. Es muy probable que nunca lo vuelvan a encontrar". Y así fue.

Cartel difundido por el FBI de Ryan Wedding.

Cartel difundido por el FBI de Ryan Wedding. FBI

Tres meses después de esta publicación, se halló el cadáver de Acebedo-García. Llevaba un año viviendo en el exclusivo barrio de El Poblado. Mientras comía en una conocida cadena de restauración, un hombre entró armado al establecimiento y disparó hasta en cinco ocasiones en la nuca. Luego, el tirador huyó en moto.

Se cree que el olímpico envió un collar de perlas al pistolero y distribuyó la foto del cadáver a sus socios en señal de advertencia por deslealtad.

Abogado comprado

El asesinato de Acebedo-García, calificado de "descarado" por la crudeza y por haber sido cometido a plena luz del día, fue el primero de una larga lista de encargos.

En 2023, varios hombres armados atacaron una vivienda en Ontario (Canadá). Perseguían a unos delincuentes que habían robado un cargamento de drogas. Asesinaron a tres personas, entre las que destaca una niña que recibió 13 disparos.

Un año después, otro joven fue asesinado enfrente de su casa en lo que se presupone que fue por un ajuste de cuentas relacionado con drogas.

El 5 de diciembre, el Colegio de Abogados de Ontario suspendió la licencia de un abogado que, según el FBI, aconsejó a Wedding que asesinara a un testigo clave.

El Escobar canadiense

Durante diez años, Wedding permaneció oculto en México. Consiguió esquivar a las autoridades internacionales gracias a la protección que le brindó el Cártel de Sinaloa.

En noviembre, la recompensa por cualquier tipo de información que arrojase luz sobre el paradero de Wedding ascendió a 15 millones de dólares, un precio comparable a los jefes de los cárteles más famosos de México.

"Que quede claro, Ryan Wedding es la versión moderna de Pablo Escobar", dijo el director del FBI, Patel. "Es la versión moderna de El Chapo Guzmán".

Pero los expertos en Seguridad en México no apoyaron ese mote. "No hay indicios de que (Wedding) controle territorio, ni de que esté al frente de una milicia armada, ni de que sea un actor importante a nivel político", dijo Stephen Woodman, analista de seguridad en Guadalajara, México.

Wedding haciendo snow.

Wedding haciendo snow. Reuters

Y aunque las autoridades estadounidenses afirman que la empresa de Wedding traficaba 60 toneladas de cocaína al año, esa cifra no aparece en la acusación, que sólo menciona casos específicos en los que se movían unos pocos cientos de kilos a la vez.

"Diría que esta es una administración (estadounidense) muy reformativa, a la que le gusta ponerle cara al problema del narcotráfico internacional", agregó Woodman. "Y pueden esperar que se hagan películas y documentales sobre este sujeto", concluyó.