Estados Unidos podría suministrar pronto misiles Tomahawk capaces de alcanzar objetivos en el interior de Rusia.

Estados Unidos podría suministrar pronto misiles Tomahawk capaces de alcanzar objetivos en el interior de Rusia. Jonathan Sunderman/US Navy Reuters

EEUU

El Pentágono da luz verde a la entrega de misiles Tomahawk a Ucrania y deja la decisión final en manos de Donald Trump

El republicano no ha descartado por completo la opción de suministrar este armamento y su Gobierno ha elaborado planes para hacerlo rápidamente.

Más información: Los misiles Tomahawk con los que Trump amenaza a Moscú podrían cambiar el rumbo de la guerra en Ucrania

Publicada
Actualizada

Las claves

El Pentágono ha autorizado la entrega de misiles Tomahawk a Ucrania, asegurando que no afectará sus reservas.

La decisión final sobre el suministro de estos misiles a Ucrania recae ahora en el presidente Donald Trump.

La autorización del Pentágono fue reportada por la CNN, destacando el contexto de las relaciones internacionales actuales.

Luz verde del Pentágono a la Casa Blanca para suministrar a Ucrania misiles Tomahawk de largo alcance. Esta autorización, tras evaluar que esto no afectará negativamente a las reservas estadounidenses, deja la decisión política final en manos de Trump, según informó este viernes la CNN.

El presidente estadounidense no ha descartado por completo la opción de estos misiles, según informaron fuentes a CNN, y su Administración ha elaborado planes para suministrarlos rápidamente a Ucrania si finalmente diera la orden.

Kiev lleva meses insistiendo en la necesidad de este armamento de largo alcance para hacer frente al avance de las tropas rusas. El republicano parecía dispuesto a dárselos a principios de mes, hasta que una llamada de Vladimir Putin el pasado 16 de octubre cambió esta decisión.

En esa conversación, que se produjo un día antes de que Trump recibiera a Zelenski, ambos mandatarios acordaron celebrar una cumbre en Budapest para poner fin a la guerra, encuentro que finalmente no se celebró. Sin embargo, el anuncio logró su objetivo: el republicano cerró la puerta a la demanda de Zelenski sobre el suministro de Tomahawk durante su última visita a la Casa Blanca.

En ese encuentro, Trump declaró durante su discurso que EEUU "necesita" los Tomahawk. Luego, en privado, le comunicó a Zelenski que su país no los proporcionaría, al menos por el momento.

Hasta ahora, el Kremlin ha advertido el jueves que el suministro de estos misiles a Kiev supondría un "nuevo nivel de escalada".

Moscú mantiene que, además del peligro que ello supone para la seguridad nacional -los Tomahawk pueden alcanzar Moscú-, los militares ucranianos necesitarían asistencia occidental para emplear ese armamento.

Aunque el Pentágono no tiene inquietudes sobre las reservas de misiles, los funcionarios de defensa estadounidenses aún analizan cómo Ucrania entrenaría y desplegaría dichos misiles, según indicaron fuentes oficiales a la CNN. Añadieron que todavía existen varios problemas operativos que deben resolverse para que Ucrania pueda utilizarlos eficazmente.

Una de las incógnitas es cómo Ucrania lanzaría los misiles si Estados Unidos se los proporcionara. Los Tomahawk se lanzan generalmente desde buques de superficie o submarinos, pero la Armada ucraniana está muy mermada , por lo que probablemente sería necesario lanzarlos desde tierra. El Cuerpo de Marines y el Ejército han desarrollado lanzadores terrestres que podrían suministrarse a Kiev.

Los decisivos Tomahawk

Estas armas, llamadas BGM-109 Tomahawk y fabricadas por la empresa estadounidense Raytheon, son misiles de crucero lanzados desde buques, submarinos y lanzaderas terrestres, con capacidad para golpear objetivos situados a una distancia de hasta 2.500 kilómetros, un rango muy superior al de las armas entregadas hasta ahora a Ucrania por parte de sus socios occidentales.

Estos misiles portan cabezas altamente explosivas y que van a velocidad subsónica, haciendo su detección por radar más difícil al volar además a baja altitud.

Los Tomahawk son ideales para destruir blancos relativamente pequeños, como equipos de defensa aérea y radares, dada la gran precisión que le confiere su sistema guía, que combina tecnología GPS y navegación inercial.

Kiev usa hasta la fecha misiles como los británicos Storm Shadow, que tienen un rango de unos 250 kilómetros, y los estadounidenses ATACMS, con un alcance de cerca de 300 kilómetros, una distancia unas diez veces menor que la de los Tomahawk.

El Departamento de Defensa estadounidense recoge además en un documento sobre las características del misil Tomahawk que puede portar "cargas nucleares o convencionales", mientras que su modalidad terrestre incluye variantes con una cabeza explosiva de mil libras (unos 453 kilogramos) y más de 150 submuniciones.

Raytheon detalla en su web que la versión más reciente del misil, el Block IV Tactical Tomahawk (TACTOM), puede “cambiar objetivos estando ya en vuelo”. “Puede permanecer inmóvil durante horas y cambiar de rumbo instantáneamente cuando se le ordena”, añade la compañía.

Según el think tank estadounidense Institute for the Study of War (ISW), la entrega de estos misiles permitiría a Ucrania atacar más de 1.500 “objetivos militares” en Rusia. El informe precisa que los Tomahawk con alcance de 1.600 kilómetros podrían alcanzar hasta 1.655 objetivos —incluidas 67 bases aéreas—, y los de 2.500 kilómetros, unos 1.945, entre ellas 76 bases aéreas.

Entre los objetivos potenciales figuran “bases permanentes, depósitos de combustible, centros de mando, instalaciones de defensa aérea, fábricas de armas y centros de entrenamiento”, así como la base aérea de Engels y una planta de drones Geran-2 en Tartaristán.

Precisamente estos drones rusos son capaces de alcanzar los 2500 kilómetros, lo que supondría alcanzar prácticamente cualquier capital europea, como avisó el presidente Zelenski a los líderes europeos en la reciente Cumbre de Copenhague.