Trump habla con los periodistas en el Air FOrce One.

Trump habla con los periodistas en el Air FOrce One. Reuters

EEUU

Trump pretende gravar las importaciones desde México con un 20% para pagar el muro

La medida conseguiría recaudar cerca de 10.000 millones de dólares al año y permitiría costear la obra.

Trump había avisado de que México pagaría por el muro "de una manera u otra" y este jueves ha desvelado cómo. El presidente republicano pretende gravar con un 20% las importaciones desde México para costear la edificación de la barrera. La medida ha sido revelada por el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, que no ha ofrecido más detalles sobre el sistema ni cómo sería implantado.

Cancelada la reunión entre Mexico y EEUU

Esta forma de financiación iría incluida en un paquete de reformas fiscales que el equipo de Trump está ultimando y que tendría que ser aprobada por ambas cámaras, según avanza Reuters.

Con estas amenazas, el presidente de EEUU desató una crisis con México que derivó en la cancelación de la reunión con su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, del próximo martes en la Casa Blanca. Tras firmar una orden ejecutiva para comenzar "en meses" la construcción de ese muro con el objetivo de frenar la inmigración ilegal a EEUU, a primera hora del jueves Trump amenazó con cancelar su reunión con Peña Nieto si México no estaba dispuesto a pagar por esa "tan necesaria" barrera.

"Si México no está dispuesto a pagar el tan necesario muro, entonces sería mejor cancelar la inminente reunión (con Peña Nieto)", señaló Trump en su cuenta personal de Twitter, que sigue usando pese a que tiene, además, la oficial asignada al presidente de EEUU (@POTUS).

La respuesta de Peña Nieto no se hizo esperar y también llegó a través de Twitter. "Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes con el @POTUS", afirmó el mandatario mexicano. Sin embargo, Peña Nieto reiteró la voluntad de México "de trabajar con los Estados Unidos para lograr acuerdos en favor de ambas naciones".

Tomás Serrano

Conseguir 10.000 millones al año

Según Spicer, la tasa del 20% conseguiría recaudar cerca de 10.000 millones de dólares al año y sería una forma efectiva y rápida de pagar el muro, cuyo coste está estimado entre los 8.000 millones y los 20.000 millones de dólares. El valor de las importaciones desde México se ha cifrado en 296.000 millones el año de 2015.

El portavoz de la Casa Blanca destacó también que gravar las importaciones es algo que ya hacen 160 países. "Ahora mismo la política de nuestro país es gravar sólo las exportaciones mientras que las importaciones se comercializan libremente y eso es ridículo. Si gravamos las importaciones con un 20% cosa que, de paso, ya hacen 160 países, conseguiremos 10.000 millones de dolares al año. El muro se pagaría sólo con eso", dijo Spicer.

El nuevo impuesto es parte de un conjunto de medidas fiscales que el presidente pretende aprobar junto del Congreso Republicano. Spicer señaló que, inicialmente, el impuesto se aplicaría sólo a México pero que el presidente era partidario de aplicar el porcentaje a todas las importaciones. Donald Trump necesitará crear una nueva legislación para poder promulgar una medida como esta.

México: será peor para el consumidor estadounidense

Una de las primeras reacciones oficiales a este planteamiento llegó por parte del  ministro de Exteriores de México, Luis Videgaray, que ofreció una rueda de prensa en en Washington, desde la que dijo que pagar el muro que quiere construir Donald Trump es algo que su país no puede aceptar por "dignidad".

"Hay temas que son (inaceptables) por dignidad, que no tienen que ver con las exportaciones o la economía, sino con el corazón y el orgullo de los mexicanos. Así como ofrecemos respeto, los mexicanos debemos respetarnos a nosotros mismos, nuestra historia y símbolos nacionales", afirmó  el canciller.

En cualquier caso, aseguró, "un impuesto a las importaciones de Estados Unidos a productos mexicanos no es manera de hacer que México pague por el muro, sino el consumidor norteamericano, que pagaría más caros los aguacates, las lavadoras, las televisiones".