Raúl Guillermo Rodríguez Castro, sobrino nieto del dictador Fidel Castro.

Raúl Guillermo Rodríguez Castro, sobrino nieto del dictador Fidel Castro. Ernesto Mastrascusa. EFE.

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'Raulito' Castro, sobrino-nieto de Fidel, negocia en secreto con EEUU la 'Cubastroika': la futura transición política en la isla

La tercera generación del clan Castro aparece en la vida política de Cuba. El acercamiento del secretario de Estado, Marco Rubio, a la familia da pistas de por dónde puede avanzar la transición cubana.

Más información: El dilema del exilio cubano ante el diálogo con EEUU: entre la "Cubastroika" negociada con los Castro y el afán de ruptura total.

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Las claves

'Raulito' Castro, sobrino-nieto de Fidel, está negociando en secreto con Estados Unidos una posible transición política en Cuba conocida como 'Cubastroika'.

Raulito, conocido como 'El Cangrejo', ha asumido un papel clave en el control del conglomerado militar GAESA, que maneja los sectores más lucrativos de la economía cubana.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, busca cerrar un acuerdo con Cuba que fortalecería su perfil político de cara a las elecciones presidenciales de 2028.

Los militares cubanos serían los principales beneficiados de una apertura controlada negociada con Estados Unidos, manteniendo el control económico y político en la isla.

La cámara enfocó a un hombre joven con semblante serio que vestía una camisa azul celeste de manga corta. Era Raúl Rodríguez Castro, conocido como 'Raulito' o 'El Cangrejo'. El sobrino nieto de Fidel asistía por primera vez este viernes pasado a una reunión de relevancia política.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel relataba a su cúpula política y militar detalles de las negociaciones con Estados Unidos. "Conversamos, pero aún estamos lejos de un acuerdo", dijo. Lo que no contó es que 'Raulito' podría estar hablando en secreto con el secretario de Estado Marco Rubio sobre la 'Cubastroika': la futura transición política de la isla.

Para los cubanos era una novedad ver a Raulito Castro involucrado en asuntos políticos. Lo habitual era encontrarlo unos pasos detrás de su abuelo Raúl, vistiendo el uniforme verde oliva de teniente coronel, jefe de la Dirección General de Seguridad Personal del ya retirado presidente.

Débora Castro, la mayor de los cuatro sobrinos de Fidel, es la madre de Raúl Guillermo Rodríguez 'El Cangrejo'. Su padre era el general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, hombre de confianza de su suegro y responsable del Grupo de Administración Empresarial (GAESA), un conglomerado de empresas controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

GAESA funciona como un 'Estado económico' en manos de la cúpula militar. Maneja los sectores más lucrativos de la economía cubana: turismo, comercio minorista, logística, puertos o finanzas. Creada por el hermano del dictador, es un medio para asegurar el control militar de los recursos económicos y productivos de la isla.

Raulito, 'El Cangrejo'

Según su primo Carlos Rodríguez Halley, residente en Miami, Raulito "siempre estuvo muy apegado a su abuelo. Era el primogénito de sus nietos y con 11 años se lo llevó a vivir con él. Su padre trabajaba mucho y apenas se veían", asegura.

De su infancia conserva el apodo 'El Cangrejo': Rodríguez Castro nació con un sexto dedo en una mano que la hacía parecer la pinza de estos animales. Según fuentes próximas a la familia, "fue operado de pequeño y apenas le quedó cicatriz".

Estudió en la escuela 'Los Camilitos', especializada en formar a jóvenes cubanos para servir como oficiales en las Fuerzas Armadas. Después, se trasladó a la Universidad de La Habana, donde estudió contabilidad y finanzas.

Creció en un entorno privilegiado, sin apenas contacto con la vida cotidiana de un país golpeado durante décadas por la escasez y el deterioro de los servicios públicos. Como a sus hermanos o primos, se le ha vinculado con el lujoso estilo de vida propio de la élite gobernante en Cuba, lo que también le valió el apelativo de 'príncipe rojo'.

No existe constancia de su fecha de ingreso en las Fuerzas Armadas o en el Ministerio del Interior, pero hace más de diez años que se le ha visto acompañando a su abuelo Raúl en actos públicos como guardaespaldas, su única ocupación conocida.

Él mismo decidió ejercer la función de seguridad personal de su abuelo. En 2016 fue ascendido a teniente coronel y desde la muerte de su padre, su influencia en el ámbito de GAESA ha ido en aumento.

El contexto histórico

El 8 de enero de 1959, el 'comandante' Fidel Castro entraba triunfalmente en La Habana. Tras seis años de lucha armada contra la dictadura del general Fulgencio Batista, Cuba se convirtió en el primer país comunista de América. Estados Unidos se encontró con un aliado de la Unión Soviética a menos de 150 km de Miami.

Raúl Castro, hermano de Fidel, fue el número dos de la Revolución y el verdadero arquitecto del poder militar y económico del régimen. Fue designado ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, cargo que mantuvo casi cinco décadas. Siguió el modelo soviético en el que el ejército se constituía como la columna vertebral del Estado.

Los Castro establecieron un régimen personalista con un círculo interior que controlaba el Gobierno, el Ejército y la economía de Cuba. En 2008, Fidel se retiró con 82 años dejando a su hermano Raúl como sucesor de todos sus cargos. En 2019, Miguel Díaz-Canel ocupó la presidencia de la República.

Díaz-Canel es un ingeniero de 65 años. Tras un breve periodo en las FAR pasó a la docencia. Desarrolló su carrera política dentro del Partido Comunista de Cuba para llegar al Gobierno en 2009 como ministro de Educación Superior. Fue nombrado vicepresidente del Consejo de Ministros en 2012.

Conversaciones secretas

Según Michael Paarlberg, Profesor asociado de Ciencia Política en Virginia Commonwealth University, Miguel Díaz-Canel, carece de apoyo interno. No es un Castro, y se reconoce su escaso liderazgo en la gestión de la crisis económica.

A diferencia de Venezuela, en Cuba no hay una oposición local organizada, ni una María Corina Machado esperando su momento para recoger el cetro. En la isla solo están los militares y los miembros del Partido Comunista.

Trump necesita una salida negociada rápida porque se le complica la situación en Irán. Ha jugado fuerte con el bloqueo cubano y debe resolver la crisis antes de las elecciones de medio mandato. Como en Venezuela, busca a una Delcy que le gestione la transición.

'El Cangrejo' es una opción valiosa: es el ojo derecho de su abuelo Raúl y tiene las conexiones necesarias con el círculo interno del castrismo.

Vídeo | Raúl 'El Cangrejo' Castro, el sobrino nieto de Fidel que se coloca como interlocutor de Cuba con EE.UU.

De su padre, heredó una estrecha relación con la general de división Ania Guillermina Lastres, actual responsable del conglomerado GAESA, quien le daría acceso al control de los recursos productivos. Estaría en disposición ideal para negociar la 'Cubastroika' con EEUU.

Paarlberg asegura que los militares serían los más beneficiados por la 'apertura controlada' de la isla. Cuba carece de recursos industriales o agrícolas. Más del 50% de la economía se basa en el turismo.

La infraestructura hotelera es amplia, en su mayoría promovida por empresas españolas, y sigue un modelo de propiedad compartida entre entidades privadas y una rama de GAESA.

"Raulito representa a GAESA y al ala militar orientada al beneficio dentro del Gobierno cubano. Es este sector el que sería más proclive a llegar a un acuerdo con Estados Unidos, siempre que siga ganando dinero", afirma Paarlberg en la red X.

Los cubanos estarían dispuestos a una 'reprogramación ideológica', pero "no hay que confundir esto con que sean demócratas", asegura.

El papel de Marco Rubio

Para el secretario de Estado Marco Rubio no es una negociación más. Nacido en Miami hace 54 años de padres cubanos, su bastión político ha sido el electorado cubanoamericano y latino conservador del estado de Florida. Cerrar una negociación con Cuba le encumbraría en su pugna por la sucesión republicana en la Casa Blanca.

Fuera de su territorio, no ha sido capaz de consolidar un apoyo latino mayoritario. Una encuesta reciente muestra que un 44% de los adultos a nivel nacional tienen una imagen desfavorable del secretario de Estado y un 19% dice no conocerlo. Si quiere consolidar su candidatura para las presidenciales de 2028, debe recuperar el terreno perdido.

Donald Trump puede empujar su carrera hacia la presidencia: es notorio que al actual inquilino de la Casa Blanca le encantaría pasar otros cuatro años más disfrutando del lujoso salón de baile que ha mandado construir en el ala este, pero, si no cambia la constitución, no podrá repetir mandato y necesita contar con un sucesor que le proteja en el futuro.

Para Trump puede ser vital asegurar que las próximas elecciones las gane alguien que juegue incondicionalmente a su favor. En el caso de Marco Rubio, una negociación con éxito y rápida en Cuba, sin ruido, sin pólvora ni víctimas que lamentar, daría un impulso notable a su proyección hacia el despacho oval.