La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, en una reunión con el jefe de Gobierno del Reino de Marruecos, El Othmani, en Rabat

La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, en una reunión con el jefe de Gobierno del Reino de Marruecos, El Othmani, en Rabat

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El primer ministro de Marruecos dice que Ceuta y Melilla "son marroquíes como el Sáhara"

Saadeddine El Othmani, ha defendido esta postura después de que el pasado 10 de diciembre el presidente estadounidense, Donald Trump, reconociera la soberanía del reino sobre el Sáhara Occidental.

21 diciembre, 2020 17:37

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El primer ministro de Marruecos, Saadeddine El Othmani, ha defendido durante el fin de semana que Ceuta y Melilla "son marroquíes como el Sáhara", después de que el pasado 10 de diciembre el presidente estadounidense, Donald Trump, reconociera la soberanía del reino sobre el Sáhara Occidental.

En una entrevista concedida a una cadena egipcia, de la que se hacen eco los medios marroquíes, El Othmani ha reconocido que en lo relativo a los dos enclaves españoles "el statu quo dura ya cinco o seis siglos". En este sentido, ha considerado que "llegará el día en que vamos a reabrir el asunto de Ceuta y Melilla, territorios marroquíes como el Sáhara".

No obstante, el primer ministro marroquí ha considerado que no es el momento de abordar esta cuestión con el Gobierno español. "Primero hay que arreglar definitivamente el conflicto del Sáhara, que es nuestra prioridad absoluta", ha subrayado, según recoge el diario L'Opinion.

Confianza mutua

Según El Othmani, la coyuntura geopolítica actual es cada vez más propicia para forjar la confianza mutua con España que, en su opinión, ha cambiado de forma palpable su postura respecto al Sáhara, alinéandose con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Tras el anuncio de Estados Unidos de que reconocía como marroquí el Sáhara Occidental, la ministra de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Arancha González Laya, sostuvo que la solución al problema del Sáhara Occidental "no depende de la voluntad o de una acción unilateral de un país, por muy grande que este país sea", sino que "el centro de gravedad está en la ONU".

Asimismo, la ministra se ha remitido a las resoluciones del Consejo de Seguridad para resolver la cuestión del Sáhara. La ONU considera a la antigua colonia española un territorio no autónomo. Desde 1991 una misión militar de la organización, la MINURSO, supervisa el alto el fuego entre Marruecos y el Polisario. La misión se renueva cada año, y acaba de serlo hasta el 31 de octubre de 2021.

España y Marruecos iban a celebrar a mediados de diciembre una Reunión de Alto Nivel (RAN) que ha sido aplazada a febrero de 2021 en Rabat debido a la pandemia de coronavirus.

Disputa en el Gobierno

El asunto del Sáhara es primordial para Unidas Podemos y su electorado. Cuando el líder morado, Pablo Iglesias, intervino en la crisis migratoria provocada por Marruecos en Canarias irrumpiendo con la reivindicación del referéndum que auspicia Naciones Unidas, no sólo cabreó al rey Mohamed VI -como publicó EL ESPAÑOL-, sino que fue criticado con dureza por Exteriores.

En el Ministerio de Arancha González Laya se consideró una injerencia en un asunto "de Estado", sin relación alguna con los ministerios morado, y tan polémico como sensible.

En todo caso, nadie en el Ejecutivo (ni en la oposición) se atrevió a criticar el fondo del asunto: Iglesias sólo estaba diciendo en alto lo que, en teoría, es lo que han defendido todos los gobiernos que han pasado por Moncloa desde 1978. Es decir, que los saharauis tienen derecho a su autodeterminación, como reconoce Naciones Unidas.

Más reconocimiento

Estados unidos fue la priemra potencia internacional en reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, pero la única.

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, ha sellado acuerdos comerciales, políticos y militares con el rey Mohamed VI, encargado de la política exterior marroquí.

A cambio, en el país vecino cuentan con que Reino Unido será la siguiente gran potencia mundial que abra un consulado en el Sáhara Occidental, donde además los británicos ya tienen empresas instaladas trabajando a pleno rendimiento.