Los escombros de una de las Iglesias donde se han perpetrado los atentados.

Los escombros de una de las Iglesias donde se han perpetrado los atentados. Reuters

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Los atentados de Sri Lanka fueron una venganza por los musulmanes muertos en Christchurch

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) ha asumido la autoría de los atentados: "Los ejecutores del ataque son combatientes del Estado Islámico".

El Ministerio de Defensa de Sri Lanka ha comunicado que los atentados del pasado sábado, que han dejado más de 300 muertos, tienen relación con el ataque a las mezquitas en Christchurch (Nueva Zelanda), donde un hombre mató a tiros a más de 50 personas.

Además, también se ha comunicado que la autoría de los atentados responde a dos grupos islamistas: National Thawheed Jama'ut y Jammiyathul Millathu Ibrahim. "La investigación inicial ha revelado que esto tiene relación con el ataque a las mezquitas en Nueva Zelanda", ha dicho el ministro de Defensa Ruwan Wijewardene en el Parlamento del país.

El Gobierno de Sri Lanka ha dicho que cree que los atentados del Domingo de Pascua fueron perpetrados con la ayuda de una "red internacional", según ha contado este lunes el portavoz del Ejecutivo, Rajitha Senaratne. "Nosotros no creemos que estos ataques fueran llevados a cabo por un grupo de personas confinadas en este país", ha indicado el portavoz del Ejecutivo ceilandés.

"Los informes de Inteligencia señalan que hay organizaciones terroristas extranjeras detrás de los terroristas locales. Por tanto, el presidente va a pedir la ayuda de otros países", ha indicado la Presidencia ceilandesa en un comunicado.

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) asumió hoy la autoría de la serie de atentados suicidas perpetrados en Sri Lanka contra iglesias y hoteles de lujo que causaron la muerte de más de 300 personas el domingo.

"Los ejecutores del ataque que tuvo como objetivo los ciudadanos de los países de la coalición y cristianos antes de ayer son combatientes del Estado Islámico", dijo en un comunicado una fuente de seguridad a la agencia Amaq, afín a los yihadistas, cuya autenticidad no pudo ser verificad