May se ha reunido  con el presidente  del Consejo Europeo, Donald Tusk

May se ha reunido con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk UE

Mundo FRONTERA DE IRLANDA DEL NORTE

May ultima un acuerdo con la UE para seguir en la unión aduanera tras el 'brexit'

A última hora, cuando quedan ya sólo cuatro meses para que el divorcio se consume, la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, ultima un acuerdo de brexit con la Unión Europea (UE) que resuelve el problema de la frontera irlandesa y abre la puerta a una futura asociación económica, publica este domingo The Sunday Times.

El periódico, que ha consultado a varias fuentes, revela "el plan secreto de May", que la jefa del Gobierno supuestamente expondrá a sus ministros en una reunión el próximo martes.

Si todo va bien, la Comisión Europea podría anunciar entonces una cumbre especial para los días 15 o 22 de noviembre, y en diciembre el eventual acuerdo se sometería a votación en la Cámara de los Comunes, indica.

Según The Sunday Times, la líder conservadora ha logrado en privado "concesiones" de Bruselas, que ahora aceptaría que todo el Reino Unido permanezca provisionalmente dentro de una unión aduanera en caso de que no haya un pacto comercial bilateral definitivo, en lugar de sólo Irlanda del Norte, lo que rechazaba Londres.

Este plan de contingencia, que se haría legalmente vinculante en el tratado de retirada con una cláusula específica "de salida" -para impedir que se hiciera permanente-, evitaría tener que poner una frontera física en la isla de Irlanda, lo que perjudicaría el proceso de paz de 1998.

La primera ministra "está a punto" de lograr además un acuerdo político para una "futura asociación económica" (FEP, por sus siglas en inglés) con los Veintisiete, que mantendría abierta la opción de firmar un acuerdo de libre comercio al estilo del de Canadá -la alternativa preferida por los conservadores partidarios de un brexit duro- u otro con más integración con la UE.

Según el periódico londinense, Bruselas ha hecho una notable concesión al permitir que los controles regulatorios de los bienes puedan llevarse a cabo "en el mercado" -o sea, en las fábricas o en las tiendas- en lugar de en la frontera.

Esta semana, el ministro británico para el brexit o salida británica de la Unión Europea, Dominic Raab, ya reveló que esperaba cerrar un acuerdo antes del 21 de noviembre y que se había llegado a un consenso sobre la frontera irlandesa, principal escollo en las negociaciones.

Aunque todo indica que hay progresos sobre el marco del acuerdo, May aún afronta la tarea de recabar apoyos en el Reino Unido que le permitan que finalmente sea aprobado en los Comunes, donde no cuenta con una mayoría absoluta.

En una muestra de las dificultades que se avecinan, el exministro del brexit David Davis advierte hoy en un artículo en The Sunday Times que la jefa del Gobierno debe hacer público el veredicto sobre el acuerdo del abogado del Estado antes de someterlo a votación de los diputados.

Sobre el supuesto "plan secreto" de May, una fuente del Gobierno dijo al dominical que "son todo conjeturas" y lo único claro es que "un 95% del acuerdo de retirada está consensuado y las negociaciones continúan".