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Mundo

Muerte súbita, la probable causa del fallecimiento del investigador español en Nueva York

La autopsia revela que no existen señales de violencia y los forenses creen que murió de forma inesperada por una cuestión cardíaca.

29 noviembre, 2017 16:22

La muerte de Miguel Crespo, el médico español encontrado sin vida este domingo en un hospital de Nueva York, se debe a causas naturales. La autopsia que se le ha practicado descarta cualquier otra hipótesis y los forenses creen que su probable causa de defunción es la muerte súbita, provocada debido a una cuestión cardíaca.

Así lo recoge encastillalamancha.es, que asegura que en el lugar donde apareció el cuerpo sin vida de Crespo no se hallaron señales de violencia ni "nada anormal".

Crespo, procedente de Toledo y de 40 años, fue encontrado sin vida tendido en el suelo en el hospital en el que trabajaba, en el baño del octavo piso del Centro Médico Weill Cornell en East 68th Street y York Avenue. Varios agentes policiales aseguraron que no existía ninguna señal de lesiones y que se halló vómito en el baño donde apareció el cadáver. 

Toledo, conmocionada

Desde este domingo, Toledo está de luto debido al trágico suceso de la muerte de Miguel Crespo. Nada más conocer la triste noticia, sus padres viajaron a Nueva York, donde se encuentran desde este lunes para conocer todos los detalles de la muerte de su hijo y gestionar todos los trámites para la repatriación del cadáver. 

Son muchos los que han querido despedirse de Crespo, y entre ellos destaca la política socialista Charo García Saco, diputada de las Cortes de Castilla La Mancha y alcaldesa de Camarena (Toledo). García compartió instituto con el investigador fallecido y le recuerda como una persona "inteligente". Su muerte le ha causado "mucha impresión y pena", según contaba la política en declaraciones a encastillalamancha.es

Apasionado de la fotografía

Crespo llevaba trabajando en este centro hospitalario de Manhattan desde 2011, participando en una investigación sobre el cáncer de colon en un laboratorio de células madre. Antes fue voluntario en la Clínica Payne Whitney, también en la ciudad de Nueva York.

Además de su dedicación a labores sanitarias, a Crespo era un enamorado de la fotografía y el diseño gráfico, y también tocaba el piano. En su perfil de Instagram publicaba imágenes e ilustraciones personales, y en su página web contaba que se esforzaba "incansablemente por capturar la belleza de las cosas que siempre he sentido que el mundo todavía no ha descubierto: ventanas, sombras, reflejos...".