Un hombre posa con su hija y la bandera de Venezuela.

Un hombre posa con su hija y la bandera de Venezuela. Reuters

Mundo

Venezuela vive la mayor demostración de desobediencia cívica contra Maduro

El Gobierno ha catalogado como ilegal el plebiscito convocado por la oposición, en el que la participación ha sido contundente.

Pablo López Hurtado Caracas

El Gobierno de Nicolás Maduro declaró que la consulta popular convocada por la oposición venezolana era ilegal y miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela solicitaron ante el Tribunal Supremo de Justicia la suspensión del evento. El Consejo Nacional Electoral tampoco avaló el plebiscito y la Comisión Nacional de Telecomunicaciones amenazó a las emisoras de radio y televisoras con revocarles la concesión si se atrevían a cubrir el evento o tan siquiera a catalogarlo como “consulta popular”. Aún así, miles participaron en la demostración de desobediencia cívica más importante que se recuerde en el país suramericano.

Desde muy temprano, los improvisados centros electorales, denominados “puntos soberanos”, comenzaron a recibir decenas de personas. En todo el país la oposición logró instalar 1.933 de estos espacios —en plazas, calles e iglesias— que no contaron con el resguardo del Ejército, como tradicionalmente ocurre durante los comicios electorales.

Los promotores, encabezados por la Mesa de la Unidad Democrática, estimaban que cada participante en promedio podría durar 40 segundos durante el acto, pero en la práctica fue mucho más rápido.

Los rectores de las principales universidades autónomas del país fueron los encargados de organizar la logística electoral que sorprendió por el civismo mostrado por los ciudadanos, inmersos en una crisis política, económica y social que durante las protestas de los últimos tres meses han dejado a más de 80 muertos y centenares de detenidos.

Centeranes de venezolanos se reúnen a las afueras de una iglesia durante el plebiscito.

Centeranes de venezolanos se reúnen a las afueras de una iglesia durante el plebiscito. Reuters

Esperanza de cambio

A pesar de la represión y la actitud del Gobierno de Maduro que en lugar de rectificar sus políticas ha convocado a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) para el próximo 30 de julio, en la que no participa la oposición porque considera que su convocatoria y bases comiciales son inconstitucionales, el ambiente durante la jornada de este 16 de Julio era de júbilo.

“Ahora sí lo vamos a lograr. Nos tienen que escuchar”, se le oía decir a una mujer en la cola de un centro de votación en el centro de Caracas. Otros manifestaban alivio por poder expresarse a través del voto, tras año y medio sin elecciones en un país que en lo que va de siglo ha acudido a 17 veces a las urnas electorales.

Sectores populares de Caracas como El Valle, La Pastora o Petare, en los que históricamente el chavismo ha conseguido sólidas victorias electorales, respaldaron en esta ocasión la convocatoria en contra de la Constituyente. “Sí se puede”, coreaba una multitud en Catia, al oeste de la capital venezolana.

El madurismo aprovechó la jornada para realizar un “simulacro electoral” de cara a la Constituyente, pautada para el próximo 30 de julio. En este evento, que se realizó en las escuelas y colegios que normalmente albergan las elecciones, participaron los seguidores del Gobierno, único sector con candidatos que aspiran a integrar la ANC.

El analista Luis Vicente León ha asegurado, antes de conocerse los resultados finales del plebiscito opositor, que siete millones y medios de venezolanos se mostraban muy dispuestos a participar de la consulta popular y tres millones más se mostraban dispuestos, según una encuesta realizada por su firma Datanálisis. En Venezuela, con un registro electoral de 19,8 millones de electores, nunca una opción electoral ha conseguido ocho millones de sufragios. Los sondeos también muestran un rechazo del 85 % en contra de la Constituyente impulsada por Maduro.

Si bien el chavismo ha querido enfocar el debate hacia la legalidad o no del plebiscito, León ha expresado que la consulta popular, si mantiene a la gente en las calles, aún después de conocerse los resultados, se puede convertir en el “disparador de la masificación real de la protesta” que podría fracturar al oficialismo y lograr una negociación política.

Las preguntas de la consulta popular del 16-J

  1. ¿Rechaza y desconoce la realización de una constituyente propuesta por Nicolás Maduro sin la aprobación previa del pueblo de Venezuela?
  2. ¿Demanda a la Fuerza Armada Nacional y a todo funcionario público obedecer y defender la Constitución del año 1999 y respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional?
  3. ¿Aprueba que se proceda a la renovación de los Poderes Públicos de acuerdo a lo establecido en la Constitución y a la realización de elecciones libres y transparentes, así como la conformación de un gobierno de unión nacional para restituir el orden constitucional?