En la imagen, Ana Núñez-Milara, adjunta a la dirección de EL ESPAÑOL, moderando la cita con la escritora e historiadora María José Rubio.

En la imagen, Ana Núñez-Milara, adjunta a la dirección de EL ESPAÑOL, moderando la cita con la escritora e historiadora María José Rubio. Esteban Palazuelos

Protagonistas

María José Rubio en el Club de Lectura de Magas: "El patrón libertino del siglo XVIII y del XIX se volvió contra las mujeres"

La historiadora y escritora presentó en Espacio DOBBLE su última publicación, La marquesa y Bonaparte.

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Ayer, 21 de abril, el Club de Lectura de Magas reunió a un numeroso público en su última cita. ¿La protagonista? La historiadora María José Rubio, que presentó su novela La marquesa y Bonaparte, un análisis de la relación del hermano del emperador, Luciano, con la marquesa de Santa Cruz.

En palabras de la autora, se trata de un libro que "pivota sobre el poder, la geopolítica, el arte y el amor".

La tarde comenzó con Ana Núñez-Milara, recientemente nombrada adjunta a la dirección de EL ESPAÑOL y habitual moderadora de estas citas, dándole las gracias a Espacio DOBBLE. Como la comunicadora recordó, "siempre nos acoge como si fuéramos uno más de casa, como una familia".

A continuación procedió, por supuesto, a presentar a la invitada, para la que se deshizo en halagos de forma más que justificada: historiadora, ensayista, colaboradora en diferentes medios y con un pódcast propio en National Geographic. Poco más queda que añadir.

"Lo que más me puede gustar del mundo es meterme en un archivo", arrancaba Rubio, destacando cómo "las mujeres de élite de la época —siglo XVIII y XIX— adquieren un protagonismo muy notable. Se implican en la política, en la sociedad y tienen una libertad amorosa que hoy nos sorprendería".

"Y hemos retrocedido", apuntaba Ana Núñez-Milara entre risas, provocando a la par las de la invitada y del público. La autora le seguía el hilo a la moderadora añadiendo que "ahora nos creemos muy modernos y hemos dado pasos atrás en muchas cosas".

La moderadora y la invitada al Club de Lectura de Magas durante su conversación.

La moderadora y la invitada al Club de Lectura de Magas durante su conversación. Esteban Palazuelos

Tras la presentación del contexto de la novela, María José Rubio enlazó el mismo con la protagonista de la misma, la marquesa de Santa Cruz, casada con un hombre 30 años mayor que ella.

"Tuvo una retahíla de amantes, a cada cual más interesante. Por ejemplo, William Beckford, el inglés que inventó la novela gótica", comentó.

Finalmente, como la escritora apuntó, terminó manteniendo una relación con Luciano Bonaparte, compañero de aventuras en la novela y en la vida.

"Esa historia se agrandó de forma impresionante, porque toca con la geopolítica europea de la época. En ese momento, lo que sucedía en el continente se estaba decidiendo en Madrid", señaló en la tarde de ayer Rubio.

Todo esto que define a la noble, de nombre Mariana de Waldstein, es algo que, como destacó Ana Núñez-Milara, genera diferentes sensaciones en el lector.

Esta idea tiene mucho que ver con la complejidad a la hora de dibujar unos personajes, pero, en este caso, también con la realidad del mismo y de su tiempo.

"Fue una mujer que amamantó a sus hijos cuando las de su clase no lo hacían. Luego los abandona y no tiene remilgos a la hora de tener amantes", apuntaba la periodista, añadiendo que, aun así, "siento un vacío en ella".

La réplica de Rubio, como no podía ser de otra forma, está fundamentada en su campo, la historia: "Fue un momento difícil para todos. Hubo muchos cambios y los valores tradicionales chocaban contra toda esa libertad".

En la imagen, una muestra de la expectación de las asistentes, atentas a la charla.

En la imagen, una muestra de la expectación de las asistentes, atentas a la charla. Esteban Palazuelos

Además, la autora aprovechó la ocasión para seguir poniendo en contexto los orígenes de la marquesa.

"Pertenecía a la alta aristocracia austriaca y a una familia excéntrica. Sus hermanos fueron promotores de Beethoven y tuvieron a Giacomo Casanova como bibliotecario", destacó.

No obstante, la propia Mariana de Waldstein fue pintora. Ese interés por la cultura es algo que le unió también a Luciano Bonaparte.

Sobre el francés, por su parte, la historiadora hizo hincapié en que fue el primero de su dinastía en pisar España: "Es un preludio de lo que va a pasar después. Fue el más díscolo de sus hermanos y no soportaba el autoritarismo de Napoleón".

"Quería ser una personalidad por sí mismo, y eso, en parte, es lo que genera también tensión en esta novela", añadió su autora.

Conforme el contexto arraigaba en el público, —que iba ganando confianza en Espacio DOBBLE y entusiasmándose— comenzaban a aflorar las preguntas. La primera, sobre qué parte de la novela es real y cuál es ficción.

Rubio respondió a la pregunta, centrándose en la petición de la lectora, que giraba en torno al interés cultural de Luciano y su colección pictórica. Sin embargo, terminó, casi empujada por el público, a no decir mucho más. "No vamos a hacer spoiler", cerraba entre risas.

En el toma y daca de cuestiones y respuestas, apareció también el nombre de Goya. Esto, a su vez, hizo que apareciera el tema de la labor de documentación, algo sobre lo que incidió Ana Núñez-Milara,

"La novela histórica es mucho más complicada de lo que la gente cree. Hay que investigar de forma exhaustiva para que sea creíble. Tengo que saber cómo Luciano Bonaparte se rascaba la cabeza para lograr eso", explicaba Rubio.

"Siempre trabajo como si fuera a escribir un ensayo. En este proceso he acudido al archivo del Palacio Real, al Histórico de la Nobleza en Toledo, a Roma, París... La primera idea de esta publicación surgió hace 10 años", añadía a lo anterior.

La escritora explicó que para poder hacer lo que ella había planteado de cara al libro, primero hay que recopilar toda esa información y luego encajar en una trama atractiva para la gente.

Una temática que también es muy relevante en las páginas de La marquesa y Bonaparte es cómo se ejercía el poder, algo sobre lo que preguntó la moderadora.

"Las mujeres de los Borbones mandaron muchísimo entonces. El siglo XVIII fue muy femenino. Sólo hay que mirar a Carlos IV y María Luisa de Parma. Decían que junto a Godoy formaban una trinidad", detalló la autora.

De nuevo, manos levantadas entre las asistentes, que sacaron a colación el nombre de la duquesa de Alba. María José Rubio hiló fácil su respuesta: "Ella, junto a la marquesa de Santa Cruz, estaba en contra de la reina. Jugaban todo el rato a hacerle la competencia, incluso con los romances".

A razón de esta anécdota, Núñez-Milara hizo referencia a una de las novelas de Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL y editora de Magas y Lifestyle, En la corte de la zarina: "Catalina la Grande tenía una catadora de amantes".

María José Rubio tomó este guiño, así como la anécdota de la modista, para hablar sobre cómo este patrón de mujeres que se consideraban libertinas se volvió contra ellas.

Las asistentes, esperando para probar el cóctel de Magas por Fundador.

Las asistentes, esperando para probar el cóctel de Magas por Fundador. Esteban Palazuelos

"Esta táctica se emplea en la monarquía francesa y en Nápoles. Es curioso cómo desde la política se utiliza la debilidad de las mujeres en ese sentido. Las acusan para atacar a todo un sistema. Es algo que tiene un trasfondo mucho más interesante de lo que pensamos", dijo.

De nuevo, manos levantadas y miradas curiosas establecieron preguntas que comienzan con un "me ha encantado". Entre ellas, afloró otro nombre en femenino, el de María Josefa Pimentel, duquesa de Osuna.

"Fue una figura poderosa y pionera. Puso su foco en la educación de las niñas y las mujeres. Lideraba un grupo de señoras con un espíritu vanguardista impresionante", respondió Rubio.

Por todo ello se valió de este personaje histórico en su libro, encontrando en ella una amiga para la marquesa de Santa Cruz. Esta necesitaba a alguien para contarle todo lo que estaba pasando.

"Al final —sin querer hacer mucho spoiler de nuevo— aparece una carta escrita por ella. La realidad es que yo me encontré una misiva de este tipo, hablando de la muerte de Mariana de Waldstein, pero de la mano del párroco del pueblo italiano en el que falleció", comentó la escritora.

El sacerdote tuvo que comunicarle a su familia lo que había pasado y casi preguntarle que qué hacían con ella.

"Es increíble que una persona con una vida tan intensa, tan plena, tan interesante... muriera sola. Cuando encuentro un documento así, en el que pasa esto, lloro", añadió, casi emocionada —en esta ocasión de otra forma— de nuevo.

Conforme el discurso continúa, la pregunta es inevitable: ¿después de esto, qué?

"La literatura es una cosa muy seria, requiere de mucho compromiso. Tengo la mente puesta en otras ideas, pero de momento, hay que llevar a La marquesa y Bonaparte a donde la queremos llevar. Tiene que tener su recorrido", contestó de forma coherente, huyendo de la inmediatez de la actualidad. Como si un trocito de historia moviese también las aspiraciones de la autora.

Las asistentes no se pudieron resistir a llevarse el libro firmado por su autora.

Las asistentes no se pudieron resistir a llevarse el libro firmado por su autora. Esteban Palazuelos

Por último, unas pinceladas más del pasado, sobre Napoleón. "Me fascina cómo un hombre que llega a Francia como migrante, desde Córcega, un outsider, llega a ser emperador", señaló la escritora.

"Y no sólo eso, sino cómo llega a colocar a sus hermanos en los tronos. Es algo que se ve en esta novela. A Luciano lo que ocurre en el libro le cuesta su carrera política. El emperador lo castiga por lo que pasa aquí. A España le cuesta la invasión", añadió.

Ana Núñez-Milara recogió el guante de esta respuesta para comentar cómo la literatura moderna se centra mucho en el episodio de la II Guerra Mundial, dejando etapas tan interesantes como esta al margen.

"Deberíamos estar haciendo mucho más cine histórico aquí, es apasionante. Pero tenemos un complejo. Sufrimos mucho la leyenda negra del XIX, con la pérdida de las colonias. Nos la han servido en bandeja y nos la hemos comido con patatas. Tenemos pudor y desconocimiento de la grandeza que tiene nuestra historia", señaló convencida María José Rubio.

Moderadora e invitada brindan tras terminar la conversación.

Moderadora e invitada brindan tras terminar la conversación. Esteban Palazuelos

La velada terminó entre aplausos y conversaciones cruzadas. A saltos en el tiempo. Y, por supuesto, con una serie de brindis con el cóctel de Magas por Fundador, la bebida que siempre pone el broche de oro a las tardes del Club de Lectura de Magas. Citas que dejan con ganas de más.

El próximo encuentro será con el periodista, redactor jefe de EL ESPAÑOL y escritor Dani Ramírez, que presentará su primera novela, Los días que no existieron. Una vez más, Espacio DOBBLE se encargará de acoger el evento. En concreto, el próximo 12 de mayo. Accede a este enlace para asistir.