Una de las modelos, en el desfile.

Una de las modelos, en el desfile. Tod's

Moda

Tod's escenifica el imperio de la piel: 'trench' arquitectónico, vestidos asimétricos y una paleta de color cálida

La firma ha presentado en Milán su nueva colección otoño-invierno 2026/2027 marcada por los marrones y los patrones estructurados.

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Fundada en el corazón de Italia y profundamente vinculada a su herencia artesanal, Tod's se ha consolidado como uno de los grandes emblemas del lujo discreto europeo.

La casa es históricamente reconocida por su impecable trabajo del cuero —desde sus mocasines icónicos hasta bolsos de líneas estructuradas— y por su capacidad de encarnar una elegancia atemporal, alejada de la ostentación.

En Tod's, prenda y accesorio no responden a tendencias pasajeras, sino a una lógica de permanencia. Cada costura, cada patrón y cada material reflejan una cultura del detalle propia del savoir faire italiano.

La firma se inscribe en una tradición donde el lujo no depende del logotipo, sino de la calidad; no del impacto inmediato, sino del dominio técnico.

Este viernes por la mañana en Milán, la maison presentó su nueva colección en el marco de la Fashion Week. Un desfile fiel a su identidad: atmósfera sobria, escenografía depurada y siluetas que avanzan con seguridad, sin necesidad de imponerse.

Propone aquí una feminidad contemporánea construida sobre la estructura, la suavidad y una fuerza contenida.

Más que una sucesión de looks, el show articula un vestuario coherente, pensado para perdurar. Una moda que privilegia la construcción frente al efecto, la materia frente al exceso y la presencia frente a la demostración.

Una paleta otoñal

La colección se despliega en una gama cromática de temporada y envolvente. El chocolate se convierte en tono protagonista, casi manifiesto. Envuelve las siluetas con una profundidad sofisticada y actual. El negro aporta rigor y verticalidad, estructurando los conjuntos con precisión. El beige y el crema iluminan el conjunto, mientras el gris introduce una neutralidad elegante.

El color como lenguaje.

El color como lenguaje. Tod's

Una única irrupción cromática rompe la armonía de la paleta: un impermeable amarillo, ligeramente cercano al mostaza. De aire casi utilitario, contrasta con los tonos tierra sin imponerse. Más que un golpe de efecto, actúa como un acento preciso que dinamiza la gama otoñal.

Cuero como hilo

Si una materia define esta propuesta, es la piel. Herencia natural del atelier, aparece en múltiples interpretaciones y vertebra el desfile.

Los trench largos de materia prima se erigen como piezas clave. Algunos presentan una caída fluida; otros adoptan una estructura más rígida, casi arquitectónica. Los puños incorporan acabados contrastados que introducen matices visuales y subrayan la atención al detalle.

El cuero también toma forma en vestidos asimétricos, con cortes oblicuos y líneas irregulares que esculpen el cuerpo con modernidad. Estas siluetas aportan dinamismo y tensión visual dentro de un conjunto cuidadosamente equilibrado.

Los guantes —a veces con acabado brillante o trabajado efecto cocodrilo— prolongan el gesto con sofisticación. Dialogan con los zapatos, de construcción impecable, y con los bolsos de líneas limpias y proporciones precisas. Aquí, el accesorio no complementa: consolida el discurso artesanal.

El cuero define las líneas en la casa.

El cuero define las líneas en la casa. Tod's

En paralelo, capas de lana o de piel corta, piezas de pelo, satinados y cachemir aportan riqueza táctil y profundidad sensorial al conjunto.

Los cuellos de camisas y tops, en ocasiones parcialmente introducidos bajo los jerséis, generan una ligera sensación de espontaneidad controlada que suaviza la estricta arquitectura de las prendas.

Silueta definida

A lo largo del desfile, la cintura se convierte en punto de anclaje. Blazers estructurados, abrigos ceñidos, trench ajustados y vestidos largos —ya sean fluidos o asimétricos en cuero— están concebidos para dibujar y reafirmar la línea natural del cuerpo.

Las americanas aportan verticalidad y precisión. Los vestidos largos estilizan la figura y aportan ritmo. Las capas envuelven sin ocultar, amplificando la presencia sin diluir la forma.

El calzado en cuero ancla la silueta con firmeza, mientras los bolsos estructurados equilibran proporciones y refuerzan la coherencia del conjunto.

El desfile culmina con un traje negro de corte impecable. Silueta depurada, cintura marcada, actitud segura. Un cierre que sintetiza el espíritu de la colección: fuerza contenida, elegancia controlada y modernidad intemporal.

Con esta propuesta, Tod's reafirma su capacidad de defender un lujo sereno, construido y profundamente italiano.