Caldera con una cocina de fondo.

Caldera con una cocina de fondo.

Interiorismo

Ya es oficial: el Gobierno te da hasta 500 euros para cambiar tu antigua caldera y sustituirla por una más eficiente

Esta nueva ayuda forma parte del Plan Renove y busca mejorar la eficiencia energética y la seguridad de estas viviendas

Más información: Ya ha entrado en vigor: la ayuda de hasta 30.000 euros para reformas viviendas en pueblos de menos de 5.000 habitantes

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La mayoría de personas en España viven en viviendas antiguas y con más de 40 años. Un parque inmobiliario envejecido en nuestro país que, no solo se refleja en viviendas menos eficientes energéticamente, sino también en algunos sistemas menos seguros.

Uno de los ejemplos más claros son las calderas de gas que siguen en funcionamiento en muchos hogares y que, en numerosos casos, superan los 15 años de antigüedad.

El paso del tiempo afecta directamente al rendimiento de este tipo de equipos. Y es que, las calderas antiguas consumen mucha más energía para ofrecer el mismo nivel de calefacción o agua caliente que los equipos más nuevos, lo que se traduce en facturas mucho más elevadas para muchas familias españolas.

A esto se suma el correspondiente desgaste de piezas y componentes que incrementa el riesgo de averías e incluso de incidentes relacionados con el gas, especialmente si no se han realizado las revisiones correspondientes.

Con el objetivo de fomentar la renovación de estos sistemas y mejorar tanto la eficiencia energética como la seguridad en el hogar, las comunidades autónomas gestionan, a través del conocido plan Renove, la sustitución de estas calderas. Una ayuda económica que está dirigida a aquellas personas que deseen sustituir su caldera antigua por un modelo más moderno y eficiente.

Cuantía y cómo acceder a la ayuda

Una subvención cuya cuantía suele situarse entre los 300 y los 500 euros por beneficiario, dependiendo del tipo de equipo que se instale y de la comunidad autónoma. Un cambio que, no solo supone un ahorro inmediato gracias a la ayuda económica, sino también un beneficio a medio y largo plazo en el gasto energético del hogar.

Las nuevas calderas de condensación, por ejemplo, aprovechan mejor la energía y pueden reducir el consumo de gas, lo que repercute directamente en el gasto mensual del hogar. A ello se suma una mayor fiabilidad del sistema y una reducción de emisiones contaminantes.

Esta subvención suele cubrir tanto la retirada del equipo antiguo como la instalación del nuevo por parte de un instalador autorizado y pueden solicitarla los propietarios de la vivienda o los titulares del suministro. En cualquiera de los casos, deberán cumplirse los requisitos técnicos establecidos en cada convocatoria de ayudas por parte de las diferentes comunidades autónomas.

Eso sí, estos programas suelen abrirse durante periodos limitados y normalmente entre primavera y otoño. El presupuesto disponible se agota con rapidez y las subvenciones se otorgan por orden de solicitud, por lo que conviene informarse en los correspondientes portales oficiales de cada comunidad autónoma o a través de las empresas adheridas al plan Renove antes de iniciar el trámite y preparar toda la documentación necesaria cuanto antes para cuando se abra cada convocatoria.