Pilar García de la Granja.

Pilar García de la Granja. Programa 'La Linterna'.

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Pilar García, economista, sobre los gastos hormiga: "Se van entre 600 y 1.000 euros al año en cafés y sandalias que te pones una vez"

Mientras el precio de los hoteles supera ya en más de un 50 % el de 2021 en España, los expertos aconsejan vigilar los gastos hormiga.

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Con julio recién empezado ha comenzado también una nueva operación salida para muchas familias en España que ya disfrutan de sus vacaciones de verano. Un momento del año en el que toca también revisar las cuentas para comprobar cuánto dinero es posible destinar a esos días de viaje.

Y no es para menos. Según el Índice de Precios Hoteleros del INE, alojarse en un hotel cuesta hoy más de un 50 % que en la primavera de 2021, un incremento que ha obligado a muchos españoles a ajustar todavía más su presupuesto.

En este contexto, los expertos insisten en mirar más allá de los grandes gastos. Y es que, muchas veces el verdadero problema no está en una compra importante, sino en esos pequeños desembolsos cotidianos que pasan desapercibidos y que, sumados a final de año, puede representar una cantidad considerable.

Precisamente sobre ello ha hablado la economista Pilar García de la Granja recientemente en el programa La Linterna de COPE, donde ha recordado la importancia de identificar los conocidos gastos hormiga.

Hablamos de gastos hormiga refiriéndonos a esas compras de escaso importe que solemos hacer casi sin pensar. Un café antes de entrar al trabajo, una botella de agua, un taxi para evitar caminar unos minutos o esa compra online que parecía una buena idea y acaba olvidada en un cajón.

Individualmente apenas llaman la atención, pero su repetición hace que puedan llegar a suponer entre 100 y 200 euros al mes, reduciendo la capacidad de ahorro sin que muchas personas sean realmente conscientes.

Como explica Pilar de la Granja, el problema es precisamente que suelen pasar desapercibidos. "Entre 600 y 1.000 euros en cafetitos, en un croissant por aquí, en unas galletas, en una botella de agua, en 'me gustan estas sandalias de 20 euros', y te las pones una vez y ya no las vuelves a utilizar", asegura.

No solo existen los gastos hormiga

Dentro de la educación financiera también se habla de otros desembolsos silenciosos que afectan al presupuesto familiar.

Además de los gastos hormiga, existen los llamados gastos fantasma, como suscripciones o servicios que siguen cobrándose aunque apenas se utilicen y los gastos vampiro, que van absorbiendo dinero de forma constante sin aportar un beneficio real.

Todos ellos tienen algo en común: suelen ser evitables y al no registrarse con detalle, terminan teniendo un impacto mucho mayor del que parece.

Cómo reducirlos sin dejar de disfrutar

Una de las recomendaciones más sencillas para controlar este tipo de compras consiste en recuperar el hábito de pagar en efectivo.

Para Pilar García de la Granja, asegura que utilizar dinero en metálico ayuda a ser mucho más consciente del gasto que realizar pagos con tarjeta o con el móvil: "La mejor receta es pagar en metálico, siempre", ya que "cuando se paga en metálico, uno es consciente de lo que cuestan las cosas".

Otro consejo habitual entre los expertos consiste en evitar las compras impulsivas. Una estrategia muy utilizada es esperar unas horas —o incluso varios días— antes de comprar aquello que no es realmente necesario.

En muchos casos, ese tiempo basta para comprobar que el deseo de compra desaparece y que el dinero puede destinarse a otros objetivos.

En una época en la que viajar, comer fuera o simplemente organizar unas vacaciones resulta cada vez más caro, controlar estos pequeños desembolsos puede convertirse en una de las formas más sencillas de aumentar el ahorro sin hacer grandes sacrificios.