Leticia Poole en Truthtime Project.

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Leticia Poole, economista: "En España solo el 37% de la población trabaja; somos un país muy grande sostenido por muy pocos"

La economista alerta de que el número de trabajadores ya no es suficiente para sostener el ritmo de gasto y pensiones en España.

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España cerró 2025 con más de 21,8 millones de personas ocupadas, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa, una cifra récord que el Gobierno ha utilizado para defender la fortaleza del mercado laboral.

Sin embargo, detrás de ese máximo histórico hay otro dato que preocupa a muchos economistas: la tasa de actividad sigue situada en torno al 58%, lo que significa que una parte importante de la población en edad de trabajar permanece fuera del mercado laboral.

Entre jubilados, estudiantes, menores, desempleados e inactivos, el número de personas que sostienen el sistema con su trabajo y sus cotizaciones es mucho menor de lo que reflejan las cifras generales.

Una realidad que lleva años presente, pero sobre la que cada vez más expertos están tratando de poner el foco. Entre ellos se encuentra Leticia Poole, doctora en Ciencias Económicas y especialista en política fiscal, que ha advertido sobre el desequilibrio entre población activa y personas dependientes del sistema.

Un modelo que depende de cada vez menos cotizantes

La economista Leticia Poole, doctora en Ciencias Económicas y especialista en política fiscal, acudió al pódcast TruthTime Project para hablar sobre la sostenibilidad del sistema público de pensiones. A su juicio, el sistema "ya ha explotado" porque una parte creciente de las pensiones se financia con deuda pública.

Su diagnóstico parte de una idea sencilla y es que el sistema español funciona mediante un modelo de reparto, lo que significa que las cotizaciones de los trabajadores actuales sirven para pagar las pensiones de los jubilados de hoy.

Cuando el número de cotizantes crece y la población activa es elevada, el mecanismo resulta viable. El problema aparece cuando cada vez hay más pensionistas y menos personas trabajando.

Ahí es donde Poole sitúa la principal debilidad de España. Según explica, el país combina tres factores especialmente delicados: envejecimiento demográfico, baja natalidad y una tasa de actividad inferior a la de otros países europeos. "En España, solo el 37% de la población trabaja", explica Poole.

Aunque los datos oficiales ofrecen distintas métricas laborales, la reflexión de Poole apunta a que una parte relativamente reducida de ciudadanos sostiene con sus cotizaciones el gasto público y el sistema de protección social.

El problema actual en la sociedad, según Leticia Poole.

La presión sobre las cuentas públicas se ha convertido en una de las mayores preocupaciones económicas en España. El gasto en pensiones no deja de aumentar y la Seguridad Social necesita cada vez más apoyo del Estado para poder asumir todos los pagos.

De hecho, organismos como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal o el Banco de España llevan tiempo avisando de que el envejecimiento de la población obligará a tomar decisiones importantes en los próximos años si se quiere mantener el equilibrio de las cuentas públicas.

Poole va todavía más lejos y sostiene que, si se contabilizaran todos los compromisos futuros de pensiones como deuda implícita, el endeudamiento real de España sería muchísimo mayor del que reflejan las cifras oficiales. A su juicio, el país está sosteniendo el sistema "tirando de crédito" y trasladando el coste a las próximas generaciones.

Otro de los puntos sobre los que alerta Poole es el sistema fiscal español. La economista sostiene que muchos trabajadores no son realmente conscientes de todo lo que pagan en impuestos y cotizaciones, ya que gran parte de esas cantidades se descuentan automáticamente de la nómina. A su juicio, eso provoca que el esfuerzo fiscal pase más desapercibido.

Además, considera que España soporta una presión fiscal muy alta para el nivel salarial que tiene el país.

Según explica, mientras en otros países europeos los sueldos permiten asumir mejor los impuestos, en España muchas familias notan ese impacto directamente en su día a día, especialmente en el ahorro o en gastos básicos.

Poole también critica el funcionamiento de algunas ayudas sociales y asegura que, en determinados casos, pueden desincentivar la incorporación al trabajo. Para ella, el verdadero problema de fondo sigue siendo demográfico: cada vez nacen menos niños y hay menos trabajadores sosteniendo el sistema.