Samantha Vallejo-Nágera junto a unas torrijas.
Samantha Vallejo-Nágera, chef: "El truco para que las torrijas queden cremosas es bañarlas en almíbar con vino blanco"
Con el reposo adecuado y una leche bien aromatizada, las torrijas pueden quedar jugosas por dentro y firmes por fuera sin romperse al freírlas.
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Cuando llega la Semana Santa en España, las torrijas acaparan todo el protagonismo en casas y restaurantes, siendo el postre por excelencia de esta conmemoración cristiana, si bien la realidad es que podemos disfrutarlas en cualquier otro momento del año.
En algunos restaurantes se preparan fieles a la receta tradicional, mientras que en otros prefieren optar por alternativas más atrevidas y con un toque gourmet. En cualquier caso, lo más importante es saber cómo prepararlas para conseguir un buen resultado, y para ello nada mejor que seguir las recomendaciones de los grandes chefs españoles.
Entre ellos se encuentra Samantha Vallejo-Nágera, una de las cocineras más reconocidas del país gracias a su labor como jueza en MasterChef, quien ha compartido en su blog personal la receta que prepara aprovechando la Semana Santa.
Se trata de unas torrijas supercremosas, en las que el pan se encuentra empapado hasta el centro y la corteza tiene la consistencia suficiente como para no romperse al final. La madrileña no tiene reparos a la hora de asegurar que “el truco para que las torrijas queden cremosas y no se rompan es bañarlas en almíbar con vino blanco”.
Los dos grandes problemas al hacer torrijas en casa
Es frecuente que nos encontremos con algunos problemas a la hora de hacer torrijas en nuestra propia casa. Uno de los más habituales tiene que ver con que el pan se deshace en la sartén, lo que puede venir dado porque ha absorbido demasiada leche o porque no han tenido el suficiente tiempo como para asentarse.
Por otro lado, en muchas ocasiones se quedan secas por dentro, con una sensación de miga apelmazada que puede arruinar la experiencia en el momento en el que nos llevamos este delicioso postre a la boca.
Afortunadamente, con tan solo seguir la técnica de Samantha Vallejo-Nágera podemos hacer frente a estos dos problemas, y sin necesidad de afrontar un proceso complejo ni ingredientes que sean difíciles de encontrar en el mercado.
La clave en este sentido se encuentra en dos preparaciones diferentes que se complementan la una con la otra. Por un lado, se usa una leche especiada con la que se remoja el pan, y por otro, un almíbar de vino blanco en el que se bañan las torrijas ya fritas.
Con solo seguir las recomendaciones de la chef madrileña, se puede conseguir una torrija que se deshace en la boca y que es todo un placer para el paladar. Además, la propia Samantha explica que es importante usar un buen pan de torrija, que tiene una miga densa y corteza fina, y que se puede encontrar fácilmente en panaderías y supermercados en estas fechas.
No obstante, si no se encuentra o simplemente se prepara en otro momento del año en el que no es tan fácil conseguir ese pan, se puede preparar con una barra de pan del día anterior, aunque el resultado final cambia ligeramente.
La clave con respecto al pan está en cortarlo con un grosor de 1,5 cm, ya que de esta manera podrá absorber a la perfección la leche sin que la torrija pierda consistencia.
Ingredientes de las torrijas de Samantha Vallejo-Nágera
- 2 litros de leche entera
- 1 litro de agua
- 1 litro de vino blanco
- 1 kg de azúcar (500 g para la leche y 500 g para el almíbar)
- 6 huevos
- 2 ramas de canela
- Pan para torrijas
- Cáscara de naranja
- Cáscara de limón
- Aceite de girasol (para freír)
- Canela en polvo
Paso 1
Hierve la leche con las cáscaras de naranja y limón, las ramas de canela y 500 g de azúcar. Cuando esté bien infusionada, deja templar.
Paso 2
Corta el pan en rebanadas de unos 1,5 cm y colócalas en una fuente. Moja con la leche aromatizada y deja reposar al menos 4 horas.
Paso 3
En un cazo mezcla el litro de agua, el litro de vino blanco, cáscaras de naranja y limón, canela y 500 g de azúcar. Cuece 30 minutos hasta que reduzca.
Paso 4
Bate los huevos en un plato hondo y pasa cada rebanada empapada por el huevo batido por ambos lados.
Paso 5
Fríe las torrijas en abundante aceite de girasol caliente hasta que estén doradas por ambos lados. Escúrrelas sobre papel absorbente.
Paso 6
Mezcla azúcar con canela en polvo y reboza las torrijas aún calientes. Después colócalas en una fuente y báñalas con el almíbar de vino blanco.