Maquillaje de ojos neutro.

Maquillaje de ojos neutro. iStock

Belleza

Confirmado por Junior Cedeño, maquillador de Dior: "Para abrir la mirada a partir de los 50, hay que usar colores neutros"

El profesional, uno de los más aclamados del mundo del maquillaje, tiene claro que no hay que disfrazar la piel para sacar lo mejor de una misma.

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Junior Cedeño, maquillador internacional de Dior, tiene claro que el maquillaje no debería sumar años, sino restarlos. Tras décadas trabajando con algunas de las mujeres más admiradas del mundo, ha perfeccionado una técnica basada en la naturalidad, la luz y el respeto absoluto por los rasgos de cada rostro. Especialmente cuando se trata de piel madura, donde cada elección cuenta.

El profesional cubano ha maquillado a iconos como Penélope Cruz, Charlize Theron, Elle MacPherson o Sharon Stone. Mujeres de distintas edades y estilos, pero con algo en común: una imagen cuidada que huye del exceso. "El maquillaje bien entendido no disfraza, acompaña", resume.

Acostumbrado a trabajar tanto con pieles jóvenes como con rostros que ya muestran el paso del tiempo, Cedeño insiste en que no hay reglas rígidas, pero sí errores frecuentes. Uno de los más habituales aparece, precisamente, en la mirada, una de las zonas que más preocupa a partir de los 50 años.

Abrir la mirada

Arrugas finas, párpados más caídos o pérdida de luminosidad son cambios naturales que no deberían combatirse a base de capas. "En los ojos es donde más se nota la edad, por eso hay que ser muy estratégicos", explica.

Su apuesta es clara: sombras en tonos neutros, tierras suaves, beige o marrones cálidos que aporten luz sin marcar pliegues.

Los colores estridentes y las texturas metalizadas juegan en contra. "Reflejan demasiado y enfatizan las arrugas", advierte. En su lugar, prefiere acabados satinados muy sutiles o mates luminosos, aplicados con ligereza y bien difuminados para no endurecer el gesto.

Otro aliado imprescindible es la máscara de pestañas. Para Cedeño, no hay producto más eficaz para rejuvenecer la mirada. "Las pestañas levantan el ojo de forma inmediata y devuelven expresión", señala. Incluso las pestañas postizas pueden funcionar, siempre que se integren de manera natural y sin excesos.

El eyeliner también requiere cuidado. Rabillos demasiado largos o marcados pueden acentuar la caída del párpado. La clave está en líneas finas, difuminadas y ligeramente ascendentes, que acompañen la forma natural del ojo sin forzarla.

Las cejas rejuvenecen

Si los ojos son el foco, las cejas son el marco. Con la edad, tienden a perder densidad y definición, lo que puede apagar la expresión del rostro. "Una ceja bien trabajada resta años de inmediato", afirma el maquillador, aunque insiste en la importancia de no sobrecargarlas.

El error más común es elegir tonos demasiado oscuros o dibujar formas rígidas. "El resultado puede ser artificial e incluso grotesco", advierte. Su recomendación es optar por colores muy similares al tono natural del cabello y utilizar lápices de punta fina que permitan rellenar sin crear bloques de color.

Profesional maquillando a una mujer.

Profesional maquillando a una mujer. iStock

Tras definir la forma, un gel fijador (transparente o ligeramente tintado) ayuda a mantener la ceja pulida pero flexible. El objetivo no es seguir modas extremas, sino conseguir equilibrio y armonía con el resto del rostro.

Menos producto, mejor piel

Cuando se trata de corregir ojeras e imperfecciones, Cedeño defiende la filosofía del "menos es más". Los correctores densos y secos tienden a acumularse en las líneas de expresión, marcándolas aún más. "Prefiero fórmulas fluidas y de larga duración que permitan usar muy poca cantidad", explica.

Pero antes de cualquier brocha, hay un paso imprescindible: el cuidado de la piel. Un maquillaje bonito empieza mucho antes del neceser. Limpieza diaria, hidratación constante y tratamientos adaptados a cada necesidad son la base sobre la que todo funciona mejor.

"El contorno de ojos, el cuello y la zona de la boca suelen olvidarse, y son claves", señala. Exfoliar con suavidad, aplicar mascarillas nutritivas y dedicar tiempo a masajes faciales ayuda a mejorar la textura de la piel, drenar líquidos y devolver luminosidad.

Para Junior Cedeño, el secreto del maquillaje antiedad no está en ocultar, sino en saber destacar. Respetar la piel, iluminar los rasgos y huir del exceso es, al final, la fórmula más eficaz para verse (sentirse) mejor frente al espejo.