María José Campanarios en un fotomontaje con la que podría ser la terraza exterior de su vivienda

María José Campanarios en un fotomontaje con la que podría ser la terraza exterior de su vivienda Automontaje

Mujer

María José Campanario (47) y su refugio con Jesulín de Ubrique (52): un exclusivo chalet de 3 plantas en un pueblo pesquero

La odontóloga, fuera de los focos, sigue encontrando en su hogar el espacio único para ser ella misma junto a su familia.

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María José Campanario volvió a ponerse delante de las cámaras a principios de año como una de las concursantes de El Desafío, el exitoso programa de Antena 3.

Tras años manteniendo un perfil discreto, la odontóloga afrontaba el nuevo reto televisivo mientras continúa disfrutando de la tranquilidad que ha encontrado junto a su marido, Jesús Janeiro, conocido como Jesulín de Ubrique, y sus hijos en la provincia de Cádiz.

Lejos del bullicio mediático que durante años rodeó a la pareja, ambos han convertido su vivienda en un auténtico refugio familiar.

A través de las publicaciones que Campanario comparte ocasionalmente en sus redes sociales, es posible descubrir algunos de los rincones de una casa luminosa, funcional y diseñada para disfrutar tanto del interior como de los espacios al aire libre.

Ubicada en la exclusiva urbanización Arcos Gardens, a pocos minutos de Arcos de la Frontera, la propiedad sustituyó hace años a la emblemática finca Ambiciones como residencia habitual del matrimonio.

Diseño con contrastes

La vivienda mantiene la esencia de la arquitectura tradicional del sur de España. En el exterior predominan las fachadas blancas, los tejados de teja y los detalles de inspiración andaluza.

Estos conviven con elementos mucho más contemporáneos, como los grandes ventanales y la carpintería metálica en tonos oscuros. El resultado es un chalet elegante y atemporal que aprovecha al máximo la luz natural, una de las grandes protagonistas de toda la vivienda.

En el interior domina una decoración de líneas sencillas y muy acogedora. La paleta cromática gira en torno a los blancos, grises y tonos arena, colores que aportan amplitud visual y permiten que cada estancia resulte luminosa durante todo el día.

Los muebles siguen una estética moderna, con formas rectas y pocos elementos decorativos, aunque algunos detalles, como papeles pintados o textiles con personalidad, aportan calidez y rompen la uniformidad de los espacios.

La sensación general es la de una casa pensada para el día a día, donde prima la comodidad por encima de las tendencias pasajeras.

La cocina

Entre todas las estancias que la pareja ha dejado ver destaca especialmente la cocina, concebida como uno de los centros de la vida familiar.

Su diseño apuesta por un estilo minimalista, con muebles blancos sin tiradores, amplias superficies de trabajo y una elegante encimera negra que crea un atractivo contraste.

Los grandes ventanales permiten que el jardín forme parte del paisaje cotidiano, inundando la estancia de luz natural y generando una conexión constante entre el interior y el exterior.

La cocina no solo destaca por su estética, sino también por su funcionalidad. La distribución abierta facilita el movimiento y convierte este espacio en un lugar cómodo tanto para cocinar como para compartir tiempo en familia.

El conjunto transmite una imagen moderna sin perder la calidez que caracteriza al resto de la vivienda.

Su rincón favorito

Si hay un espacio que ocupa un lugar especial para la odontóloga es el exterior de la casa. El chalet está rodeado por un amplio jardín con piscina, césped cuidado y diferentes ambientes destinados al descanso.

El porche se ha convertido en una auténtica zona de estar al aire libre, equipada con sofás, mobiliario confortable y una zona de comedor donde la familia puede disfrutar del clima gaditano durante buena parte del año.

También cuenta con una barbacoa, un elemento habitual en las reuniones familiares y con amigos que organizan en casa. Fue precisamente desde ese rincón desde donde María José Campanario compartió una de las imágenes más personales de su vivienda.

"¿Vosotros tenéis algún sitio preferido en vuestra casa para echar un ratito tranquilos, para leer un libro? El mío es este. ¡Menuda maravilla!", escribió junto a una fotografía de su terraza.

Sus palabras reflejan la importancia que ha adquirido este espacio dentro de su rutina diaria. Un lugar pensado para desconectar, leer o simplemente disfrutar del silencio, lejos de la exposición pública que ha acompañado durante décadas tanto a ella como a Jesulín de Ubrique.