Un perro atado.

Un perro atado. Istock

Mascotario

España marca las normas: condenada la responsable de la muerte de un perro a 12 meses de prisión y 4 años de inhabilitación

La audiencia preliminar al juicio, celebrada este jueves en Torrevieja, concluye con sentencia de conformidad por un delito continuado de maltrato animal.

Más información: Vivotecnia ante la justicia: el caso que inspiró la nueva Ley de Bienestar Animal llega finalmente a juicio

Publicada

El sistema judicial español ha cerrado hoy uno de los capítulos más dolorosos del maltrato animal reciente en la Comunidad Valenciana.

La Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Orihuela ha dictado sentencia de conformidad contra la mujer responsable de la muerte de Maikel, un perro que falleció en condiciones de extrema crueldad.

Los hechos se remontan al verano de 2022 en Torrevieja. Maikel fue sometido a una agonía de varios días, permaneciendo atado en una terraza tipo solárium durante las horas de mayor insolación del mes de agosto. Sin acceso a sombra, agua suficiente ni protección, el animal sufrió un golpe de calor devastador.

Las imágenes de su fallecimiento, que circularon ampliamente en medios de comunicación y redes sociales, mostraron la crudeza de una muerte evitable marcada por hemorragias orgánicas internas.

El caso no solo despertó indignación contra la propietaria, sino que también puso bajo el foco la gestión de las autoridades locales y la policía de Torrevieja por la supuesta falta de intervención preventiva.

La resolución judicial

Aunque inicialmente las acusaciones populares, representadas por la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA) y el Partido Animalista (PACMA), solicitaban la pena máxima de 18 meses de prisión, el juicio ha concluido con un acuerdo entre las partes.

La acusada ha aceptado 12 meses de cárcel por un delito continuado de maltrato animal con resultado de muerte. Sin embargo, al no superar los dos años y, previsiblemente, carecer de antecedentes penales, la ejecución de la entrada en prisión quedará suspendida bajo la condición de no reincidir.

Además, se le prohíbe durante cuatro años el ejercicio de cualquier profesión, oficio o actividad relacionada con animales, así como la tenencia o convivencia con ellos en su domicilio.

Un paso necesario, pero insuficiente

Desde FAADA y PACMA valoran la sentencia como una victoria necesaria para evitar la impunidad, aunque subrayan la necesidad de seguir endureciendo las leyes.

"Este tipo de resoluciones son fundamentales para avanzar en la persecución penal del maltrato, pero nos recuerdan que todavía queda camino por recorrer para que las penas sean proporcionales al sufrimiento infligido", señalaron portavoces de las organizaciones tras la audiencia.

La sentencia de hoy lanza un mensaje claro: dejar a un animal desprotegido ante las inclemencias climáticas no es una negligencia menor, sino un delito penal con consecuencias jurídicas firmes.