Un perro sentado en una silla de la empresa L'Oréal ANZ.

Un perro sentado en una silla de la empresa L'Oréal ANZ.

Mascotario

Ya es oficial: los perros de los empleados ya pueden disfrutar del día a día en las oficinas de esta conocida empresa

La empresa sigue su compromiso con el bienestar animal, abriendo sus puertas de Melbourne y Sídney también a las mascotas.

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Angelica Rimini
Publicada

L’Oréal ANZ ha puesto en marcha oficinas dog‑friendly en Melbourne y Sídney como una extensión natural de su cultura de cuidado, tanto hacia las personas como hacia los animales.

Este enfoque convierte el espacio de trabajo en un entorno más humano, cercano y coherente con los valores del Grupo, que desde hace décadas se declara firmemente comprometido con el bienestar animal y con el desarrollo de alternativas a la experimentación con animales.

En el día a día, la presencia de perros en la oficina actúa como un catalizador de bienestar emocional. Tener a los animales cerca ayuda a reducir el estrés percibido, favorece las pausas activas y genera más interacciones informales entre compañeros, lo que se traduce en equipos más conectados y un clima laboral más positivo.

Para muchas personas, poder compartir parte de la jornada con su perro también facilita la conciliación y disminuye la preocupación por dejar a la mascota sola en casa durante largos periodos.

Un mensaje claro

Las oficinas dog‑friendly, además, refuerzan el vínculo entre la compañía y sus empleados. Al abrir el espacio de trabajo a los animales de compañía, L’Oréal envía un mensaje claro: entendemos que tu vida personal, tu bienestar emocional y tus vínculos afectivos importan.

Este tipo de iniciativas contribuye a que la oficina sea percibida menos como un lugar rígido y más como un entorno flexible, creativo y auténtico, donde las personas pueden mostrarse tal y como son, con sus pasiones y responsabilidades fuera del trabajo.

Esta realidad se conecta directamente con el compromiso histórico de L’Oréal con el bienestar animal. Desde 1989, el Grupo invierte en ciencia e innovación para eliminar los ensayos en animales, desarrollando métodos alternativos y apoyando marcos regulatorios que promuevan una cosmética responsable.

Las oficinas dog‑friendly son la expresión cotidiana de ese mismo principio: si defendemos el respeto hacia los animales en nuestros productos y en nuestra cadena de valor, también debemos reflejarlo en cómo diseñamos nuestros espacios y políticas internas.

Una palanca cultural

De este modo, las sedes dog‑friendly de L’Oréal ANZ no son solo un "beneficio" atractivo, sino una palanca cultural que une tres dimensiones: bienestar de las personas, respeto por los animales y coherencia con los valores del Grupo.

Integrar a los perros en la oficina hace visible, cada día, la apuesta de L’Oréal por un entorno de trabajo más empático, inclusivo y alineado con una visión de belleza responsable con las personas, los animales y el planeta.