Un gato tumbado en una hamaca.

Un gato tumbado en una hamaca. Istock

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Japón cambia las normas: así son los nuevos pisos diseñados para mascotas en un mercado de alquiler cada vez más duro

Los promotores japoneses están apostando por viviendas que priorizan el bienestar de perros y gatos como forma de atraer a nuevos inquilinos.

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En Japón cada vez más hogares conviven con perros y gatos, pero sigue siendo difícil encontrar pisos de alquiler donde se acepten animales sin muchas restricciones.

Ante esta realidad, varias empresas inmobiliarias han decidido convertir a las mascotas en el eje de su estrategia, ofreciendo apartamentos concebidos desde cero para ellas en lugar de simples pisos "pet friendly".

La idea es clara: si las mascotas están cómodas y seguras, sus dueños estarán dispuestos a mudarse, pagar más y quedarse más tiempo.

Pensados para perros

En los pisos orientados a dueños de perros, el diseño se centra tanto en la comodidad del animal como en la facilidad de mantenimiento para el propietario.

Las paredes se dividen en paneles o módulos de papel pintado que pueden sustituirse por secciones en caso de arañazos o daños, evitando reformas completas. Los suelos se eligen con materiales antideslizantes que permiten que el perro camine, juegue y corra sin resbalar, algo importante para su seguridad y sus articulaciones.

Además, se integran zonas específicas de almacenaje para comida, correas, productos de higiene y demás accesorios caninos, de forma que la casa "funcione" mejor para la vida diaria con un perro.

Espacios verticales

En el caso de los gatos, los desarrolladores se han centrado en aprovechar la altura y la curiosidad felina. Algunas viviendas incorporan estanterías magnéticas que se adhieren a paredes preparadas para ello y pueden reconfigurarse fácilmente, creando circuitos, caminos elevados y lugares de descanso en altura para los gatos.

También se instalan pequeñas ventanas o ventanucos colocados a la altura ideal para que el gato pueda tumbarse, mirar al exterior y tomar el sol, convirtiendo esa zona en su observatorio personal. Para redondear la oferta, ciertos edificios colaboran con empresas de cuidados para mascotas, ofreciendo servicios adicionales como asesoramiento, cuidado ocasional o facilidades veterinarias.

Ciudades saturadas

Las promotoras han detectado que estos apartamentos "pets first" pueden alquilarse a precios algo más altos que los pisos convencionales de la zona, pero aun así encuentran inquilinos con relativa facilidad.

En los últimos cinco años, una de las compañías destacadas en el reportaje ha llegado a duplicar el número de unidades de este tipo, lo que sugiere que la demanda es sólida y está en crecimiento.

Para dueños de mascotas cansados de recibir negativas en el mercado estándar, pagar un pequeño extra a cambio de un entorno pensado específicamente para sus animales resulta una propuesta atractiva.