Un perro.

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Mascotario

200.000 euros de multa si mantienes a tu perro o gato viviendo en una terraza, según la Ley del Bienestar Animal

La Ley del Bienestar Animal lo deja claro: estos lugares solo se pueden usar de forma puntual, pero no pueden convertirse en sus residencias.

Más información: Confirmado por la ley: no solo basta el afecto, si no tienes estos cuidados con tu mascota, estás siendo negligente

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Mantener a un perro o un gato "viviendo" en una terraza, balcón, patio, azotea, trastero o espacio similar no es solo una cuestión ética: es una conducta sancionable con multas que pueden llegar hasta 200.000 euros en los casos más graves.

La normativa de bienestar animal parte de una idea clara: estos lugares pueden usarse de forma puntual, pero no pueden convertirse en el lugar de residencia habitual del animal.

Cuando la administración comprueba que un animal pasa prácticamente toda su vida en uno de estos espacios, suele entender que se está produciendo una situación de maltrato por omisión de cuidados básicos. Estos casos abren la puerta a multas elevadas y, en supuestos graves, incluso a la retirada del animal.

Los criterios

No es lo mismo que un perro pase un rato al día en la terraza, acompañado o con acceso libre al interior de la vivienda, que encontrarlo siempre encerrado fuera, haga frío o calor. La Ley de Bienestar Animal considera que un animal "vive" en la terraza cuando se cumplen determinados criterios.

Ocurre, por ejemplo, cuando pasa la mayor parte del tiempo en ese espacio, no tiene acceso a la vivienda y la interacción con la familia se reduce a momentos esporádicos. En estas situaciones se están incumpliendo las normas básicas de cuidado.

Las sanciones dependen de la gravedad de la situación concreta. No es lo mismo un incumplimiento puntual que una situación prolongada de abandono en la terraza.

En las infracciones leves, las multas oscilan entre 500 y 10.000 euros. En las infracciones graves, la multa va de 10.001 a 50.000 euros, y en las muy graves comienza en 50.001 y puede llegar hasta 200.000 euros.

Leves y graves

Mantener a un animal viviendo en una terraza o patio suele encajar, al menos, como infracción grave, por implicar daño o sufrimiento para el animal aunque no haya muerte ni secuelas graves. Si el animal sufre consecuencias serias, la conducta puede llegar a considerarse muy grave y castigarse con las multas más altas.

Las autoridades valoran factores como el tiempo que lleva el animal en esa situación, su estado físico (peso, pelaje, heridas), las condiciones higiénicas del lugar, el acceso a agua y comida y la existencia de avisos o denuncias previas.