Imagen del Centro de Internamiento de Menores Infractores (CIMI) de Málaga.
Málaga ofrecerá suelos alternativos a la Junta de Andalucía para trasladar el CIMI de Churriana
El Ayuntamiento de Málaga trabaja en la localización de emplazamientos que pondrá a disposición de la Administración regional.
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El futuro del Centro de Internamiento de Menores Infractores (CIMI) en el barrio de Churriana parece tener los días contados.
Tras abrir sus puertas a mediados de 2025, el complejo ha estado marcado por la polémica y la protesta de los vecinos del entorno, que incluso han llevado el asunto a los tribunales.
En este escenario de crispación, el Ayuntamiento de Málaga se ha comprometido con la Junta de Andalucía a poner sobre la mesa varios suelos alternativos para estas instalaciones, abriendo, de este modo, la puerta a su traslado.
Así lo confirman a EL ESPAÑOL de Málaga fuentes municipales. Las mismas precisan que el asunto ya fue objeto de conversaciones iniciales en el encuentro que mantuvieron el pasado 26 de febrero el alcalde, Francisco de la Torre, y el consejero de Justicia, Administración Local y Función Pública, José Antonio Nieto.
Una cita que queda recogida en la agenda institucional del regidor. Según las fuentes, De la Torre se comprometió a presentar "distintas alternativas" en forma de parcelas de uso social y equipamiento deportivo “compatibles” con este tipo de centro.
De hecho, el Consistorio trabaja ya en localizar espacios alternativos con la premisa de buscar espacios "que no generen la controversia que ha provocado la de Churriana".
Precisamente, la elección inicial de la Junta para el actual CIMI, en la urbanización El Olivar, provocó desde antes incluso de la puesta en marcha del centro las protestas de los residentes. El contrato fue adjudicado por la Administración regional en abril de 2025 a Meridianos por 20,8 millones de euros.
Una muestra de la oposición a esta ubicación han sido las continuas protestas protagonizadas por los vecinos, que han llegado a plantear varios contenciosos judiciales.
Entre otras irregularidades, los vecinos denuncian la falta de superficie deportiva, una valla perimetral insuficiente, carencias en aparcamiento y la orientación de las ventanas hacia patios privados…
Otra muestra de las dudas sobre este CIMI es que la Gerencia de Urbanismo llegó a ordenar la suspensión cautelar de las obras de adecuación por falta de documentación esencial para acreditar el cumplimiento de lo declarado en la licencia.
La puesta en marcha del centro y los incidentes registrados en los últimos meses han alimentado la tensión.
En este contexto, el alcalde ha llegado a plantear públicamente la conveniencia de un centro "más grande" y con "seguridad máxima", abriendo la puerta a revisar la ubicación actual.
Detalles del complejo
El centro dispone de 50 plazas: 35 masculinas (12 de ellas de internamiento terapéutico) y 15 femeninas.
El edificio está distribuido en módulos funcionales que permiten la aplicación de los distintos regímenes de internamiento que pueden decretar los jueces (cerrado, semiabierto, abierto o terapéutico).
Las zonas residenciales están organizadas en unidades convivenciales de capacidad limitada, lo que favorece la atención personalizada y la convivencia. Cada unidad cuenta con habitaciones, baños, zonas comunes y espacios de descanso, diseñados para fomentar la autonomía y el respeto mutuo.