El Chiringuito, en Sedella, uno de los nuevos Bib Gourmand de la Guía Michelin.
El restaurante de un pueblo de 600 habitantes donde comer de maravilla en Málaga: "Un modesto local rústico y familiar"
Este bar ha sido reconocido por la Guía Michelín como un establecimiento que ofrece platos de calidad a precios moderados.
Más información: Este es el restaurante de Málaga en el que probar el cocido madrileño "a los tres vuelcos": la receta más tradicional
Sedella tiene 600 habitantes, pero este rincón de la Axarquía malagueña acaba de colarse en uno de los mapas más codiciados de la gastronomía internacional. La Guía Michelin 2026 ha puesto el foco en este pequeño municipio de montaña gracias a un bar de los de toda la vida que ha sabido jugar en primera división sin dejar de ser lo que es.
El Chiringuito, así, sin apellidos ni pretensiones, ha sido distinguido con el Bib Gourmand, el reconocimiento que Michelin reserva a los restaurantes donde se come muy bien a precios razonables. Un premio que celebra tanto la calidad como la honestidad de la propuesta.
A simple vista, el local no engaña: mesas de madera, ambiente familiar y ese aire de bar de pueblo donde todo el mundo se conoce. Pero tras esa aparente sencillez está la cocina de Víctor Hierrezuelo, un chef formado en templos como Arzak o Bardal que decidió volver a casa para darle una vuelta al negocio que levantaron sus abuelos, sin perder sus raíces.
Su cocina parte de la tradición, pero no se queda anclada en ella. Platos reconocibles, producto de temporada y guiños creativos que se traducen en una carta equilibrada y un menú degustación que cambia según manda el mercado.
Desde Michelin lo resumen con claridad: “En este modesto local de ambiente rústico y familiar, que durante muchos años estuvo llevado por sus abuelos, hoy defiende una carta de base regional y local que ha sabido actualizar con mucho acierto”. Los inspectores lo tienen claro: todo está bueno, aunque confiesan que el postre les sorprendió especialmente. Incluso se permiten la broma: “Como decía Antonio, la misión del pobre… ¡reventar antes de que sobre!”.
Qué visitar
Más allá de la mesa, Sedella invita a quedarse. Su casco histórico conserva la huella andalusí en calles estrechas y casas encaladas que miran a la sierra. Entre sus edificios más singulares destaca la Casa Torreón, una construcción del siglo XVI con una estructura mudéjar única en la comarca, y la iglesia de San Andrés, cuyo campanario se alza donde antes hubo un alminar islámico.
El entorno natural completa el plan. Sedella es una de las puertas de entrada al Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, un territorio de senderos, barrancos y cumbres donde arrancan rutas hacia La Maroma, el techo de la provincia de Málaga.