El ilustrador Jorge Fornés.
Jorge Fornés, ilustrador: "Empecé a trabajar con Marvel y DC a los 38 años, nunca es tarde para dedicarte al cómic"
El artista, que ha dado vida a personajes como Batman, Spider-Man y Watchmen, es uno de los invitados a la San Diego Comic-Con de Málaga.
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Pasar de dibujar por pasión a trabajar para Marvel y DC no es un camino reservado a quienes empiezan desde pequeños. El ilustrador Jorge Fornés es la prueba de ello: lo hizo a los 38 años y, desde entonces, su lápiz ha dado forma a algunos de los personajes más reconocidos del cómic, como Batman, Spider-Man o los protagonistas de Watchmen.
El dibujante catalán llega a Málaga este 2026 como uno de los invitados oficiales de San Diego Comic-Con, donde presentará sus últimos trabajos y compartirá con los asistentes su experiencia en una industria que, según reconoce, ofrece cada vez más oportunidades a los autores españoles.
-¿Alguna vez ha estado en Comic-Con? ¿Qué significa para usted venir a esta convención?
Me parece una oportunidad fantástica. Estuve el año pasado, pero este año vengo como invitado oficial, lo que me produce mucha ilusión. Además, tengo un vínculo fuerte con la ciudad porque la familia de mi madre es de Málaga. A pesar de que por culpa del trabajo no suelo viajar mucho allí, para mí es un placer siempre visitar la ciudad.
Un evento como este creo que es una grandísima oportunidad, no es algo que repercuta solo en la ciudad, sino que si logran crear un evento que tenga un impacto parecido a lo que se hace en Estados Unidos, podría ser la gran convención de cómics en Europa.
Este año tengo varios paneles programados, charlas, sesiones de firmas, luego tendremos un stand donde los visitantes podrán comprar trabajos míos, pósteres o prints o cómics o todo lo que les parezca.
-En esta edición se está apostando más por el cómic, la esencia de este festival.
Sí, porque el cómic es la semilla, el germen de lo que luego todo lo paralelo ha ido creciendo. Sí que es cierto que, obviamente, no se puede negar que llega a un público mucho más amplio, por ejemplo las películas de Marvel y los videojuegos. Pero cuando esto nació, el cómic era el principal entretenimiento de los años 40, 50 y 60, sobre todo en los 60, que es donde empezó la Marvel que conocemos ahora mismo. Era el principal medio de entretenimiento de los jóvenes y de los niños en la época.
Y realmente tiene que tener un peso porque realmente se llama Comic-Con, no se llama Cine-Con ni Televisión-Con, a pesar de que luego el impacto que crea el actor de Hollywood y la repercusión que tienen las taquillas que tienen esas películas basadas en los trabajos originales, pues llega a muchísima gente. O sea que es innegable que tiene que haber de todo, pero sobre todo tiene que haber cómics, el germen y la idea original.
-En una industria está cada vez más dominada por el cine y las series, ¿cómo cree que está viviendo el cómic esta época? ¿Qué retos tiene?
El cómic es un poco el paso perfecto entre la literatura y el cine. O sea, tiene lo mejor de los dos mundos. Sí que es verdad que el audiovisual tira mucho, porque lógicamente es mucho más fácil ponerse el mando y ponerse la televisión, o ir al cine y que te lo den hecho, que no leerlo. Pero siempre el cómic va creciendo. Ahora se ha desarrollado el formato novela gráfica, que ha hecho que el cómic llegue a las librerías, con cómics de toda clase de historias y para todo tipo de público, que antes estaba un poco limitado al infantil y a los superhéroes.
La novela gráfica española está en un momento dorado, con muchos autores españoles que están trabajando en Estados Unidos, más que nunca. Eso va provocando unas sinergias que hacen que el cómic siga estando en boga y esperemos que por mucho tiempo.
-¿Cómo ven los profesionales del sector el tema de la inteligencia artificial? ¿Qué se comenta?
Afecta sobre todo a la gente que empieza y a los procesos donde el arte que se desarrolla no llega al usuario final. O sea, en diseños de producción de cine. Pero el público también es muy inteligente y la mano humana toma decisiones narrativas, decide ir por direcciones que una máquina no puede predecir. Te lleva la intuición, te lleva la experiencia. En países como Estados Unidos, donde ya se empieza a regular el tema, la mayoría de grandes compañías no pueden registrar propiedad sobre algo que está hecho con IA.
De hecho, ya por contrato en Marvel te dicen que si notan que hay algo desarrollado con IA, no lo van a publicar. Precisamente porque no pueden registrar lo que hagan con ello. Por eso, la IA es una cosa que está aquí, que no podemos negar que está, pero el público es lo suficientemente inteligente como para saber cuándo algo está hecho artesanalmente o cuándo algo está hecho con corazón y con alma humana detrás, y no hecho como si fuera una fábrica de productos en serie.
-En su caso, ¿cuánto hay de planificación previa y cuánto de intuición cuando se enfrenta a una página?
La clave del cómic básicamente es la narración. Tú puedes dibujar mejor, dibujar peor, pero lo importante es que la historia se entienda y que el guion llegue al lector final de una forma clara. Entonces, yo empleo mucho tiempo en pensar, en planificar qué planos voy a usar, la cantidad de viñetas, el espacio que dejo para el texto, estoy casi una semana solamente pensando en ello. Y luego el resto del tiempo que tengo para hacer el cómic básicamente es hacer bien lo que ya he planificado antes.
Pero eso no quita que muchas veces tengo una secuencia totalmente planificada y algo dentro te dice que no funciona, y acabas cambiando cosas, y acabas cambiando cosas sobre la marcha que luego repercutirán más adelante, y todo eso es la toma de direcciones que al final se emplea en cualquier trabajo donde tengas que narrar una historia, tengas que hacer algo creativo, que es muy difícil de predecir y que hay algo que te impulsa a hacerlo, y que realmente es el alma de estas cosas.
-En esa lista de personajes icónicos a los que le ha dado vida, ¿hay alguno que le haya supuesto un reto especialmente grande?
Probablemente, fue un antes y después en mi carrera fue cuando DC nos encargó hacer la secuela de Watchmen, que es como la biblia del cómic americano de los últimos 50-60 años. Es casi la obra más importante, sigue siendo un top ventas, se han desarrollado películas y series. No difiere mucho del resto del trabajo, o sea, sí que es algo que sabes que va a tener una repercusión muy grande, pero al final estás tú en el estudio, con tu mesa, intentando hacerlo lo mejor posible, e intento por lo menos que no me deje influir mucho por la repercusión que luego va a tener.
He tenido suerte además con los personajes, he podido dibujar a Batman, a Spider-Man, a los Hitman... Personajes con los que creces, y que no eres muy consciente de que estás contribuyendo a una historia que lleva más de 50 o 60 años, con los mejores profesionales de la industria aportando en ella, pero al final estás tú, la mesa y el guion, y lo cuentas un poco a tu manera.
-¿Qué proyectos tiene ahora y cuáles son sus próximos retos?
Tengo tengo todavía un par de proyectos en DC que no han anunciado, así que no puedo decir nada, pero se publicarán, espero, a finales de este año o el siguiente. En la Comic-Con podremos ver lo último que he hecho, que ha sido un poco un cambio de registro del mundo de los superhéroes, que hemos hecho una versión del Zorro con Howard Chaykin, que es una de las leyendas de la industria. La gente que asista a la San Diego Comic-Con Málaga podrá comprar un ejemplar exclusivo para el evento.
Y para el año que viene también tengo el proyecto de hacer un cómic propio fuera de las grandes editoriales, algo que sea un poco más adulto y con un formato que llegue a un público más amplio a través de librerías. Son cosas que, si te permite la agenda, pues tampoco va a ser todo trabajar para Marvel, DC o hacer superhéroes, sino que también tengo ganas de hacer mis propias historias.
-¿Qué le diría a alguien que quiere dedicarse profesionalmente al cómic y que está empezando?
Lo mío es un poco raro porque empecé muy tarde, yo no tengo formación académica y mi primer trabajo fue en Marvel y DC a los 38 años.
-Es un buen ejemplo de que nunca es tarde.
Sí, exacto. Les diría eso, que nunca es tarde, que si pones esfuerzo y ganas, nadie te puede decir que no puedes hacer algo. Y aquí estoy yo para demostrar que desde un pueblo cerca de Barcelona he acabado trabajando para Marvel y DC, pero deben focalizar un poco al público al que les llama dibujar y hacer historias, porque gracias a eso sabrán en qué mercado poder posicionarse.
Tenemos un mercado en España que básicamente bebe de la novela gráfica, donde, todo sea dicho, es difícil ganarse la vida porque las ventas en España, al ser un país más pequeño que EE. UU. o Francia, no repercuten tanto como para ganar el mismo dinero si vas a esos mercados.
Y luego los dos mercados más grandes del mundo, que son Francia y EE. UU., sobre todo EE. UU., donde se editan más de 400 cómics al mes, hay muchas oportunidades, sobre todo hacer un buen portfolio, y que no le dé a nadie cosa de ir a una convención de cómics a la que venga un editor norteamericano a revisar porfolios, para darle la mano, conocerlo, enseñarle su trabajo, recibir consejos y hacer contacto, que es al final de lo que trata todo.