Eva Gevorgyan EE
Eva Gevorgyan, la prodigiosa pianista rusa de 21 años que 'vive en un avión': "Al tocar no pienso de qué país es el público"
La intérprete rusa actuará en el Auditorio Nacional de Música dentro del ciclo Grandes Solistas de la Fundación Scherzo.
Más información: Gran expectación ante la visita de la violinista María Dueñas a la Sociedad de Conciertos.
A pasos de la estación de Atocha, en una esquina, se encuentra HINVES Pianos. Allí es donde la pianista rusa Eva Gevorgyan y Eduardo Frías, gerente de la Fundación Scherzo, reciben a EL ESPAÑOL.
El espacio impresiona incluso para quien no tiene formación musical : varios pianos ocupan la sala mayor, todos alineados. Durante la sesión de fotos previa a la entrevista, Eva se sienta al teclado y deja escapar algunas melodías.
Al otro lado del cristal, un vecino curioso se detiene unos minutos y levanta la mano para indicar que está escuchando. También él, sin entrar, forma parte del concierto improvisado.
Eva Gevorgyan en HINVES Pianos EE
Con solo 21 años, Eva Gevorgyan (2004, Rusia) ha crecido entre conciertos, giras tempranas y una relación muy directa con el público.
Su talento ha sido reconocido en numerosos concursos internacionales y acumula más de 40 premios, entre ellos el Discovery Award en 2019 además de ser finalista y ganadora de un premio especial en el Concurso Internacional de Piano Chopin de Varsovia.
La música apareció en su vida a muy temprana edad. Su madre es violinista y estudiaba en el Conservatorio de Moscú cuando Eva nació: "Desde muy pequeña escuchaba cómo practicaba en casa y a veces me llevaba a conciertos. Yo quería ser como ella", se sincera.
Sus comienzos
"Cuando tenía tres años me compraron un violín pequeño, pero lo rompí. Era una niña muy activa y terminé rompiendo las cuerdas. Mi madre dijo, no más música, por favor", recuerda sonriendo.
Un tiempo más tarde volvió a intentarlo. Eva cuenta que en su casa tenían un piano pequeño y cuando empezó a tocar, sintió que era ‘su sueño’.
Su abuela, también estuvo presente apoyándola desde el primer momento: "Siempre quiso ser música, pero no pudo. Tenía un viejo piano en casa y tocaba como afición. Ella animó a mi madre a que me dejara probar". Y de ahi, hasta ahora.
Nacida y criada en Moscú, Gevorgyan se formó en uno de los centros con más prestigio del mundo. Según la artista, tuvo "mucha suerte" ya que estudió en una de las escuelas especializadas para jóvenes músicos vinculadas al Conservatorio Tchaikovsky, donde el nivel es extraordinariamente alto: "Veía a grandes músicos muy cerca. Ese ambiente influye mucho cuando estás creciendo".
Eva al piano EE
Además de Rusia, su historia personal tiene otra raíz: su padre es armenio y su familia también está vinculada a Ereván: "Digamos que tengo dos casas", sonríe. Sus padres viven en Rusia y comenta que no tiene problemas para poder visitarlos cada vez que lo desea. O simplemente, ‘volver a casa’.
Madrid
Su relación con Madrid comenzó a los 12 años, durante un concurso, conoció al pianista Stanislav Ioudenitch, que posteriormente se convertiría en su profesor en la Escuela Superior de Música Reina Sofía: "Le pregunté si podía venir a estudiar aquí. Siempre me había impresionado la cultura española”.
Recuerda que la decisión fue fácil , España le encanta, la gente, comida , el sol, era 'su sueño'. Durante varios años combinó su formación entre Madrid y los viajes constantes por conciertos y competiciones. "Mi familia siempre me apoyó. Ya estaba acostumbrada a viajar mucho", aunque reconoce que a día de hoy, su hogar "es un avión".
En los últimos años, algunos deportistas y artistas rusos han vivido una situación compleja derivada de la guerra. Sin embargo, Gevorgyan defiende el carácter universal de la música: "Cuando estoy en el escenario no pienso de qué país es el público". Según Eva, la música trasciende cualquier frontera: "La gente la siente más allá de cualquier país".
El Auditorio
El concierto que ofrecerá en el Auditorio Nacional será especialmente significativo: será su debut en el ciclo Grandes Solistas.
Preparar un recital en solitario exige una construcción muy pensada: "Es importante elegir un programa que muestre lo que mejor sientes como músico", a la vez que destaca que ha querido crear un hilo conductor entre las piezas.
Para este concierto ha querido combinar diferentes estilos y épocas; "Empiezo con una obra profunda de César Franck que me recuerda a las fugas de Bach. Luego paso a repertorio más romántico y también incluyo música de Sofia Gubaidulina", compositora rusa fallecida recientemente que ocupa un lugar especial en su programa y que Eva define como impresionante.
Eva Gevorgyan EE
Gevorgyan tiene un estilo expresivo, muy físico. Imprime mucho carácter a la hora de interpretar una pieza. EL ESPAÑOL le pregunta por ‘ese momento’ en el escenario y comenta que "es muy especial, hay distintas opiniones sobre cómo tocar. Algunos creen que hay que moverse poco, otros lo contrario”. "Yo no puedo tocar sin sentirlo completamente. Intento poner todo de mí cada vez que me siento frente al piano".
Tras su paso por Madrid, la pianista continuará con una intensa gira europea: "Después iré a Zúrich y tocaré en otros conciertos en Europa y Asia". Eva Gevorgyan es consciente de que el talento por sí solo no garantiza una carrera: "Hoy en día no basta con tocar bien", aunque subraya que lo más importante es "sentir y amar la música".
Aunque su carrera es cada vez más internacional, hay un lugar donde se imagina el futuro: "Me gustaría vivir en España, algún día". ¿Su lugar preferido en Madrid? "Definitivamente el Museo del Prado. Después de visitarlo, siento ganas de volver al piano y crear algo".