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La marcha que exige el 'decreto Maricarmen' pone en la picota a los propietarios y desemboca en una acampada en Sol: "O cae el rentismo o cae el Gobierno"

Los manifestantes han llamado a "una huelga de alquileres" y a la "lucha de clases" y han amenazado: "Ocuparemos barrios".

Más información: Maricarmen pide a Sánchez un decreto ley que sea "el primer paso para acabar con el sistema" que permitió su desahucio

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Las claves
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Decenas de miles de personas se manifestaron en Madrid contra los desahucios y en apoyo al 'decreto Maricarmen', exigiendo una mayor protección para los inquilinos.

La protesta, convocada por el Sindicato de Inquilinas, culminó en una acampada en la Puerta del Sol, recordando al movimiento del 15M.

El caso de Maricarmen, una mujer de 87 años desahuciada tras 71 años en su vivienda, ha encendido la indignación y convertido la vivienda en tema central del debate político.

Se reclama al Gobierno la aprobación urgente de un real decreto que impida los desahucios sin alternativa habitacional y se critica la especulación inmobiliaria y la falta de acción política.

Las calles de Madrid se han llenado de decenas de miles de personas este sábado para protestar en contra de los desahucios bajo el lema 'Ni una Maricarmen más', en una manifestación que ha desembocado en acampada y en la que los ataques contra los propietarios han sido la tónica habitual. Como si soltaran ladrillazos contra los rentistas.

Ha sido al final de la marcha cuando el Sindicato de Inquilinas, en sus redes sociales, ha hecho un llamamiento a una acampada improvisada en la Puerta del Sol. Una acampada que recuerda inevitablemente a la del 15 de mayo de 2011. Han transcurrido quince años entre una y otra, pero las proclamas siguen siendo las mismas.

"No aguantamos más. O cae el rentismo, o cae el gobierno. ¡Todo el mundo a Sol!", han escrito los miembros del sindicato en una publicación en X. Mensajes con el mismo aroma de entonces. Aquel movimiento de mayo de 2011 derivó en la creación de Podemos. Este movimiento de septiembre de 2026 ya veremos a dónde conduce.

En las protestas de hoy se han oído gritos como "Hace falta ya una huelga de alquileres", "Rentistas culpables", "Que lo vengan a ver, esto no es un Gobierno, son los rentistas en el poder" o "Que no, que no pagamos con nuestro sueldo vuestra especulación".

Todo forma parte de una ola de indignación que ha recorrido España después de que el pasado miércoles, Maricarmen, una mujer de 87 años, fuera desahuciada de su casa.

La Puerta del Sol tras la manifestación por la vivienda.

La protesta, convocada por el Sindicato de Inquilinas, ha arrancado desde la madrileña Puerta del Sol. Los organizadores piden al Gobierno aprobar un real decreto para impedir que se lleven a cabo desahucios sin alternativa habitacional.

Entre los asistentes —300.000, según los organizadores—, dos vecinos de Lavapiés de 70 años, Pilar y Fernando, consideran que es "insostenible lo que está pasando". "Maricarmen podríamos ser yo y mi marido, vivimos en Lavapiés desde que nos casamos, hace 50 años y ha cambiado todo", manifiestan en una conversación con EL ESPAÑOL.

"Nuestro barrio ha pasado de ser un barrio de gente trabajadora a ser un sitio de Airbnbs", cuentan mientras se lamentan de que cada vez tienen "menos vecinos".

También algunos dirigentes políticos han asistido a la manifestación. Entre ellos, Irene Montero, eurodiputada por Podemos, que ha llamado a "expropiar las 650.000 viviendas que están en manos de fondos buitre" y a "bajar el precio de los alquileres por ley".

Además, ha expresado que "el negocio de la vivienda tiene que acabar". "Las calles tienen que seguir desbordándose y hablando. Así los rentistas van a perder", ha añadido, señalando directamente a los propietarios.

Por otro lado, Montero también ha mostrado "preocupación" después de que Junts haya anunciado una negociación con el Gobierno para aprobar el real decreto de vivienda, precisamente unas de las peticiones de la marcha.

"Pensamos que lo está haciendo para hacerle un trágala a toda la gente que hoy está aquí defendiendo el derecho a la vivienda y no lo vamos a aceptar. Esta vez el trágala tiene que ser para los rentistas y para los especuladores",

'Real decreto Maricarmen'

Al inicio de la manifestación, la portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Alicia del Río, ha afirmado que el caso de Maricarmen ha supuesto un "punto de no retorno" en la lucha por la vivienda en España y ha exigido al Gobierno la aprobación inmediata este martes del denominado 'real decreto Maricarmen'.

Precisamente, Maricarmen ha publicado a través del Sindicato de Inquilinas un vídeo en el que pide a Pedro Sánchez que apruebe un real decreto que impida que se pueda realizar un desahucio sin alternativa habitacional, como ha sido su caso.

En la manifestación, Del Río ha advertido de que si la norma no sale adelante, el Ejecutivo "no tiene ningún sentido" y debería plantearse su continuidad.

Desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid creen que lo sucedido con Maricarmen "ha conmocionado a todo el país y ha supuesto un punto de inflexión" tras el cual la organización no va a tolerar que situaciones similares se repitan.

"Ya no aceptamos vivir bajo estas leyes rentistas que ponen la vida por debajo del lucro de unos pocos", ha aseverado la portavoz.

Ha responsabilizado al Ejecutivo regional encabezado por Isabel Díaz Ayuso de haber convertido la Comunidad de Madrid en un "paraíso de la especulación", recriminándole la organización de "ferias inmobiliarias para especuladores" y el gasto de fondos públicos en "áticos de lujo".

Asimismo, ha acusado de inacción al Gobierno central, al que le ha reprochado haber utilizado "el dolor de Maricarmen en su campaña partidista contra el PP".

"En este país estamos gobernados por los buitres", ha sentenciado Del Río, subrayando que la vivienda debe tratarse como un derecho y no como un negocio. Y que debe hacerse a través de una regulación "valiente".

Ese miércoles, Maricarmen fue desahuciada después de vivir 71 años en su casa. Todo el proceso comenzó hace años, cuando la empresa Urbagestión Desarrollo e Inversión compró el inmueble. Maricarmen tenía un contrato de renta antigua, algo que la empresa quiso eliminar tras la adquisición de la vivienda y que ha terminado provocando su desahucio.

El caso de Maricarmen se ha convertido en un símbolo de la izquierda, que lo está utilizando como palanca para tratar de impulsar un nuevo decreto de vivienda.