María Dolores de Cospedal, Luis Bárcenas y José Manuel Villarejo, en un fotomontaje.

María Dolores de Cospedal, Luis Bárcenas y José Manuel Villarejo, en un fotomontaje. Arte EE

Tribunales

La Policía no halla pagos de Cospedal a Villarejo pero constata charlas entre ambos para proteger al PP de Bárcenas

La exministra se comprometió vagamente a interceder para que el excomisario recibiera un encargo de una empresa pública, pero tampoco constan pagos en ese sentido.

Más información: Cospedal admite que se vio con Villarejo para "hablar del PP" y niega presiones al abogado de Bárcenas

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La Policía no ha encontrado pruebas de pagos o transferencias entre María Dolores de Cospedal y el excomisario Villarejo.

Se confirma que Cospedal y Villarejo mantuvieron numerosas reuniones entre 2013 y 2015 para abordar cómo proteger al PP ante el caso Bárcenas y la amenaza del independentismo catalán.

Villarejo reclamó a Cospedal una supuesta deuda de 100.000 euros, pero no existen registros de pagos realizados a través de organismos públicos como Enresa.

El juez exoneró a Cospedal en la pieza Kitchen, y los audios transcritos por la policía no aportan indicios de criminalidad contra ella.

La Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional no ha hallado transferencias o pagos de la exministra María Dolores de Cospedal, mientras ésta era secretaria general del PP, al excomisario José Manuel Villarejo.

Ahora bien, la UAI sí ha constatado que ambos se reunían habitualmente, entre 2013 y 2015, para conversar sobre, principalmente, cómo proteger al Partido Popular de las posibles consecuencias del caso Bárcenas. O sobre la amenaza que, por entonces, suponía el independentismo catalán.

Tras las insistentes peticiones del PSOE, el juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña, encargado de investigar el llamado caso Villarejo, ordenó a Asuntos Internos "identificar si entre el material incautado a Villarejo [existen] conversaciones con contenido que pueda aportar indicios de criminalidad" contra Cospedal.

También, si esos indicios podrían extraerse de "correos electrónicos o transferencias bancarias" intercambiadas entre la expolítica y el excomisario.

En respuesta, según figura en un informe al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, ya en manos del juez, la UAI concluye que "no se han localizado tales conversaciones (archivos de audio) con la señora De Cospedal, como tampoco correos electrónicos o transferencias bancarias".

Ahora bien, los agentes sí han transcrito decenas de conversaciones, que habían sido grabadas por Villarejo y que éste mantuvo con Cospedal.

Por ejemplo, la charla que ambos tienen sobre la supuesta operación parapolicial para espiar a Luis Bárcenas, extesorero del PP.

Dicho asunto fue investigado en una de las piezas de la macrocausa denominada caso Villarejo. En concreto, en la pieza número 7, la llamada Kitchen.

El juicio por estos hechos se celebró este mismo año y la Audiencia Nacional dictará próximamente sentencia.

En 2021, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, antecesor de Piña al frente del Juzgado Central de Instrucción número 6, citó a Cospedal a declarar como investigada por la Kitchen.

Sin embargo, la acabó exonerando y archivó el caso para ella. Sí se sentaron en el banquillo de los acusados Villarejo, el exministro Jorge Fernández Díaz, el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez o el exchófer de la familia Bárcenas, Sergio Ríos.

Poco antes de ese juicio —también, durante sus primeras sesiones—, el PSOE trató de que Cospedal también formase parte de la lista de acusados. No lo logró.

Ahora bien, sí consiguió que el juez Piña encargase a Asuntos Internos el mencionado informe.

En una de las conversaciones que el dosier policial transcribe, Villarejo reclama a Cospedal una "deuda" previa de 100.000 euros.

Para cobrarla, según se desprende de la conversación, el entonces comisario propone a la expolítica que se le encargasen servicios de asesoramiento a su despacho de abogados, a través de organismos públicos.

"La empresa esta de los residuos estos... Enresa. Que tiene una cantidad de fondos de la leche y tiene trescientas mil cosas de asesoramientos... Algún encargo de algún asesoramiento me hubiera venido bien porque hubiera facturado...", plantea el excomisario.

Cospedal le responde: "Bueno, pues lo voy a mirar... Voy a hablar yo con Paco Gil Ortega, que es el presidente de Enresa... Eso lo voy a hacer ahora ¿vale?".

Ahora bien, Asuntos Internos no ha detectado ningún pago de Enresa a las sociedades vinculadas a Villarejo.

No obstante, como era habitual, el hoy comisario jubilado anotaba en sus agendas breves resúmenes de sus contactos con políticos, empresarios, miembros de la cúpula policial...

A Cospedal se refería, por escrito, como "Cospe". "Promete pagar deuda de 100", escribió sobre ella, tras la citada charla transcrita por la UAI.

Proteger al PP y atacar a Pujol

Lo que sí han constatado los agentes son los temas políticos más recurrentes en las conversaciones de Cospedal con el excomisario.

Principalmente, proteger al PP del caso Bárcenas y la amenaza que suponía, por entonces, el independentismo catalán.

En abril de 2013, Villarejo le relata a Cospedal cómo ha cenado, junto a más personas, con el inspector que instruía el caso Bárcenas, Manuel Morocho, para presionarle y lograr eliminar la mención explícita a Mariano Rajoy y a otros 17 dirigentes del PP en los borradores de un informe relativo a este procedimiento.

El pasado 9 de junio, José Manuel Villarejo, desde el banquillo de los acusados del juicio de Kitchen, desligó a Cospedal del supuesto espionaje a Bárcenas.

Aludió, de hecho, a una de las conversaciones que la UAI transcribe en este informe, aquella en la que la exministra sugiere que "sería mejor poder parar (...) lo de la libretita".

Con este término, aludía a los llamados Papeles de Bárcenas, con los que el extesorero registraba la contabilidad extraoficial del Partido Popular.

Durante el juicio, Villarejo señaló que Cospedal estaba preocupada por si se filtraban dichos documentos, ya que contenían el célebre apunte "M. Rajoy" como uno de los supuestos perceptores de comisiones ilegales.

No obstante, la Audiencia Nacional acabó concluyendo que Bárcenas anotó dicho nombre para "presionar" y tan sólo dio validez a los fragmentos de los Papeles que estuvieran corroborados por otras pruebas.

El pasado 9 de junio, juzgado en la Audiencia Nacional por el caso Kitchen, Villarejo declaró desde el banquillo, acerca de sus charlas con Cospedal: "Ella estaba obsesionada con lo que la prensa pudiera sacar a la luz y ellos [los miembros de la cúpula del PP] estaban convencidos de que yo podía impedir que determinadas cosas se publicaran".

"Yo les seguía la corriente a unos u a otros pero espero que no haya ningún periodista que diga que yo le amenacé o le dije: 'No publiques esto'", indicó el ya jubilado comisario.

En la resolución con la que archivó el caso Kitchen para Cospedal, el juez García-Castellón indicó que el hecho de que la exsecretaria general del PP se reuniese con Villarejo "no presupone la existencia de infracción penal alguna".

Sobre los audios transcritos ahora por la UAI, el magistrado señaló que eran "de origen desconocido y, por tanto, de dudosa fiabilidad". Fueron publicados en distintos medios de comunicación.

Ante la insistencia del PSOE, que ejerce la acusación popular en el caso Villarejo, el juez Piña sí optó por encargar un informe sobre dichas grabaciones.

García-Castellón, por su parte, subrayó en julio de 2021 que, en dichos clips, "en ningún momento se oye a quien parece ser la investigada [Cospedal] expresar los motivos de la reunión" con Villarejo.

"Tampoco consta", indicó el juez, ya jubilado, que Cospedal o su entonces marido, Ignacio López del Hierro, hicieran entregas de dinero al excomisario. "Ni en el contexto de los hechos investigados en esta pieza ni en ningún otro", apostilló hace más de un lustro.