A la izquierda, una imagen de Olalde cuando era miembro de ETA. A la derecha, él y su mujer, Alazne Solabarrieta, en un cartel de búsqueda tras el terremoto.

A la izquierda, una imagen de Olalde cuando era miembro de ETA. A la derecha, él y su mujer, Alazne Solabarrieta, en un cartel de búsqueda tras el terremoto. Guardia Civil / Europa Press

Tribunales ETA

España ordena la captura del etarra 'Txistu', localizado tras 50 años en Venezuela gracias al terremoto que mató a su mujer 

Luis María Olalde Quintela, apodado 'Txistu', huyó de España en 1979 tras participar en un atentado con varios muertos.

Más información: Alazne Solabarrieta, fallecida en el terremoto de Venezuela, es mujer del etarra 'Txistu', fugado tras matar a tres guardias civiles

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Las claves

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Luis María Olalde Quintela, alias 'Txistu', exmiembro de ETA, fue localizado en Caracas tras 50 años huido, gracias a un terremoto que causó la muerte de su esposa.

La Audiencia Nacional mantiene vigente la orden internacional de captura contra Olalde, investigado por delitos graves de terrorismo, incluidos dos supuestos asesinatos.

Tras su localización, la asociación Dignidad y Justicia presentó una querella y solicitó su extradición a España, apoyada por la Fiscalía.

Olalde está acusado de planificar un atentado en 1979 que causó la muerte de tres guardias civiles y heridas graves a otro, además de otros delitos relacionados con el terrorismo.

Por puro azar, los fatídicos terremotos ocurridos en Venezuela del pasado 25 de junio han permitido localizar a un etarra huido de España hace casi 50 años.

Y la Audiencia Nacional ha dictado una resolución que mantiene vigente la orden internacional de captura contra él.

Se trata de Luis María Olalde Quintela, apodado Txistu, un antiguo miembro de ETA localizado en Caracas hace apenas dos semanas, tras ser rescatado de entre los escombros de un edificio derruido por el sismo.

Txistu, fugado desde 1979, está siendo investigado por graves delitos de terrorismo. Entre ellos, dos supuestos asesinatos.

Su esposa, Alazne Solabarrieta Lecea, sí falleció durante los temblores.

El mismo día que se conoció la noticia de los terremotos en Venezuela, el juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge dictó una resolución en la que, en respuesta a una petición de la defensa de Olalde, rechazaba considerar prescritos los delitos que se le atribuyen.

De esta forma, el magistrado mantenía activa, con apoyo de la Fiscalía, la requisitoria —la orden judicial para la localización, captura y puesta a disposición de la Justicia de un fugado— contra el etarra.

Tan sólo unos días después del terremoto, el pasado 1 de julio, la asociación de víctimas Dignidad y Justicia (DyJ) presentó una querella contra Olalde Quintela y solicitó su extradición a España.

Esta organización, presidida por el diputado del PP de Madrid Daniel Portero, atribuye a Txistu dos supuestos delitos de asesinato, uno de asesinato en grado de tentativa (asesinato frustrado), un delito de secuestro con finalidad terrorista, robo con violencia y estragos.

La Fiscalía apoyó la admisión a trámite de la querella de DyJ, y así lo hizo el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, en sustitución de De Jorge, el pasado día 7.

La abogada de Dignidad y Justicia señaló que "la localización reciente del reclamado (...) en el barrio de San Bernardino, en Caracas, constituye una oportunidad procesal excepcional para hacer efectiva una reclamación largamente frustrada por su fuga".

"Existe riesgo cierto de nueva ocultación, desplazamiento o desaparición del reclamado si no se actúa con urgencia. Por ello, se interesa que la orden internacional de detención y la comunicación a Interpol se acuerden de forma inmediata", advirtió la letrada.

La querella de DyJ relata que, en diciembre de 1978, Olalde Quintela, integrado en el comando Urola, planificó un atentado contra una patrulla de la Guardia Civil que circulaba diariamente entre las localidades guipuzcoanas de Azpeitia y Azcoitia.

Para ello, junto a María Mercedes Victoria Galdós Arsuaga y Félix Ramón Gil Ostoaga, fabricó explosivos en una vivienda de Olalde. Todos ellos, según narra la querella, secuestraron, usando armas de fuego, a los dueños de dos vehículos.

La madrugada del 13 de enero de 1979, el comando se apostó en la carretera C-6337, donde Txistu habría instalado explosivos en un muro, así como una bomba bajo el césped.

Al paso del convoy —narra la querella—, Olalde accionó el pulsador y provocó la muerte del guardia Francisco Gómez Gómez Jiménez y heridas graves al conductor, Juan Muñiz Sánchez.

Horas después del ataque inicial, a las seis y media de la mañana del mismo día, un equipo de desactivación de explosivos de la Comandancia de San Sebastián acudió a inspeccionar los alrededores del siniestro.

Uno de los agentes pisó de forma accidental la zona donde Olalde habría ocultado la bomba-trampa de presión, compuesta por siete kilos de Goma-dos y cinco de tornillería.

La detonación causó la muerte inmediata de los guardias segundos Miguel García Payo y Francisco Mota Calvo.

La Fiscalía apoyó la admisión a trámite de esta querella. De hecho, en un informe, al que tuvo acceso EL ESPAÑOL, señaló que "otros integrantes del comando", en alusión a Galdós Arsuaga y Gil Ostoaga, ya fueron condenados por estos hechos.

Ahora bien, dado que la resolución de De Jorge que denegaba la prescripción ha sido recurrida, el Ministerio Público sugiere esperar a que se resuelva dicho recurso antes de avanzar en la investigación contra Txistu.