Francisco de Borbón y Von Hardenberg, en una imagen de archivo.

Francisco de Borbón y Von Hardenberg, en una imagen de archivo. Wikimedia Commons

Tribunales

La trama del exjefe de la UDEF usó al sobrino lejano de Juan Carlos I para "ocultar" millones en un 'cripto-banco' de África

La red para la que el aristócrata habría blanqueado fondos introdujo droga en mercado por un valor que asciende a más de 2.000 millones de euros.

Más información: El rostro nunca visto de 'El Tigre', el mayor capo español de la coca: ayudó desde Dubái a traer droga al jefe de la UDEF

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Las claves

La Policía Nacional acusa a Francisco de Borbón y von Hardenberg, sobrino lejano de Juan Carlos I, de ocultar millones de euros de un narcotraficante en un cripto-banco africano.

Francisco de Borbón fue detenido por presunto blanqueo de capitales y quedó en libertad bajo fianza de 50.000 euros, sin poder salir de España.

La red criminal, liderada por Alejandro Salgado Vega 'El Tigre', introdujo al menos 58,5 toneladas de cocaína en España, con el apoyo del exjefe de la UDEF, Óscar Sánchez Gil.

Los bancos ET Bank y Be Bank, creados por Borbón y socios en Santo Tomé y Príncipe, eran usados para gestionar fondos ilícitos y reintegrar dinero del narcotráfico en el circuito legal.

La Policía Nacional acusa al conde Francisco de Borbón y von Hardenberg, sobrino lejano de Juan Carlos I, de haber "ocultado" millones de euros, pertenecientes a un narcotraficante, en un cripto-banco radicado en un pequeño país africano.

Así consta en un largo informe, de 219 folios, al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.

Francisco de Borbón fue detenido esta semana por la Policía Nacional. Este miércoles, fue interrogado por el juez Francisco de Jorge, instructor de la Audiencia Nacional. Finalmente, quedó en libertad bajo una fianza de 50.000 euros y sin poder salir de España.

Según los investigadores, el aristócrata se dedicó a blanquear fondos de la misma organización criminal que tenía a sueldo a Óscar Sánchez Gil, apodado El Anodino.

Este exjefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de Madrid fue quien, supuestamente, favoreció la entrada de miles de kilos de cocaína en España. Todo ello, a cambio de dinero.

De hecho, cuando Sánchez Gil fue arrestado a finales de 2024, los investigadores de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional hallaron 20 millones de euros ocultos entre las paredes de su casa.

El informe policial que motivó la detención de Francisco de Borbón relata que, junto a varios socios, el sobrino segundo del Emérito constituyó la entidad financiera ET Bank. Y ésa fue la elegida por Ignacio Torán, un narcotraficante investigado en esta misma causa, para "gestionar fondos por importe de 22.005.503,86 dólares" (casi 19 millones de euros).

Torán, según la Policía, poseía una tarjeta bancaria proporcionada por esta entidad financiera. Todo ello, de acuerdo con el informe, con el objetivo de "reintegrar al circuito legal los fondos del narcotráfico".

Por ello, Francisco de Borbón fue detenido esta semana por un supuesto delito de blanqueo de capitales.

Tras el arresto de Torán, en noviembre de 2024, Francisco de Borbón "dejó de operar con la marca ET Bank para seguir gestionando fondos ajenos a través de una nueva entidad".

¿Cuál? Una llamada Be Bank, "análoga" a la anterior y radicada en el pequeño país africano de Santo Tomé y Príncipe (243.000 habitantes).

De acuerdo con la Policía, entre esos fondos que pasó a gestionar la nueva firma, "probablemente", aún se encontraban "parte de los obtenidos por la organización criminal investigada", dedicada al narcotráfico.

Tanto Be Bank como ET Bank "no son bancos tradicionales". Se trata, explica el informe policial, de "servicios de banca anidada" empleados por Borbón y sus socios para "mostrar" a sus clientes "los fondos que les estarían custodiando".

Trama de narcotráfico

Los investigadores de la UDYCO y de la UAI han podido constatar "la inquietante y espectacular capacidad económica" de esta organización de narcotraficantes a nivel internacional.

La red estaba liderada por Alejandro Salgado Vega, alias El Tigre, el mayor narcotraficante español vivo, del que EL ESPAÑOL desveló su rostro, nunca visto hasta la fecha.

El poder de esta trama fue posible gracias a "la captación del inspector jefe [Óscar Sánchez Gil] y su absoluta entrega a los ilícitos fines de la organización, movido por el ánimo de lucro".

Tras analizar el teléfono móvil particular del inspector jefe, sus excompañeros en UDYCO Central y en Asuntos Internos hallaron una nota que era regularmente editada por el mando policial.

Cada vez que la red introducía en España un nuevo contenedor con droga, lo dejaba registrado en su teléfono para llevar la contabilidad, que no paraba de crecer.

Así, se pudo conocer que la banda organizada habría introducido al menos 37 contenedores marítimos contaminados con cocaína. En total, 58,499 toneladas de droga. Una cantidad de sustancia estupefaciente cuyo valor en el mercado asciende a más de 2.000 millones de euros.

La contribución de Sánchez Gil era fundamental, a tenor de los nuevos informes aportados a la causa, que vienen a reforzar las pesquisas de una investigación mantenida secreta durante más de año y medio, hasta que El Anodino fue arrestado en noviembre de 2024.

Durante años, mantuvo un control absoluto de todas las operaciones policiales que podrían dirigirse contra su organización, al monitorizar él mismo, o valiéndose a veces de sus subalternos, las empresas y los contenedores susceptibles de contener droga con destino España.

En total, Sánchez Gil introdujo 550 códigos de contenedores vinculados con esta trama, tal y como publicó EL ESPAÑOL.

Los códigos de estos envíos y los nombres de determinados narcotraficantes eran dados de alta en el GATI, una base de datos policial donde se registran todas las investigaciones y los principales investigados.

De este modo, sus socios figuraban registrados como confidentes, convirtiéndoles, a priorien intocables. El más antiguo está dado de alta por él en 2016. 

Incluso, Sánchez Gil llegó a registrar una de las empresas desde las que los narcotraficantes enviaban pagos periódicos a sus propias cuentas bancarias.

Con este método, si una compañía o los delincuentes con los que trabajaba estaban siendo objeto de interés para algún otro grupo policial, a Sánchez Gil le saltaría una alerta en el sistema, y podría darles el chivatazo.

Según se desprende de las pesquisas, El Anodino también abría falsas investigaciones sobre sus colaboradores para tener el control de lo que sucedía. 

Así se desprende de uno de los nuevos informes, que recoge conversaciones entre los capos de la organización.

En una de ellas, Sánchez Gil avisa a su principal socio de que uno de los lugartenientes, apodado Soldado, tiene sobre la nuca el foco de los investigadores especializados en narcotráfico: "Tiene gente allí vigilando".

Su socio le responde que está "escondido". Esta captura de pantalla fue tomada el 16 de octubre de 2024, a las 19:38 horas, tan sólo dos días después de la aprehensión de trece toneladas de cocaína, la mayor incautación de la historia en España y la segunda en Europa.

El jefe de la UDEF en Madrid alcanzó tal nivel en el marco del narcotráfico internacional que no solo facilitaba las cosas a esta organización.

En uno de los nuevos informes, la Policía le señala también debido a la presunta relación de la trama con otros traficantes a nivel internacional, como el irlandés Sean Mc Govern.