El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León. Wikimedia Commons

Tribunales DELITOS SEXUALES

Absuelto el acusado de abusar sexualmente de su compañera de piso cuando ella dijo estar sonámbula

Los jueces consideran inverosímil el testimonio de la víctima, que sufría un trastorno de personalidad múltiple.

26 junio, 2023 03:22

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha confirmado la absolución del joven acusado de abusar sexualmente de una de sus dos compañeras de piso cuando esta sufría sonambulismo.

Así consta en una reciente sentencia a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, que considera "inverosímil" el testimonio de la denunciante, quien sufría un trastorno de personalidad múltiple. De esta forma, la Sala de lo Civil y Penal del TSJCyL avala el fallo que dictó la Audiencia Provincial de Salamanca el junio de 2022, que exculpó al acusado.

Aquella resolución relata que el acusado, un estudiante nacido en 1997, convivía con su pareja y con la denunciante en un piso de la capital salmantina. 

El 30 de septiembre de 2019, cuando la novia del joven no se encontraba en la vivienda, los otros dos compañeros comenzaron a tener relaciones sexuales consentidas. El varón, al darse cuenta de que estaba siendo infiel, paró.

La supuesta víctima, nacida en el año 2000, confesó estos hechos a la novia del joven. Desde ese momento, este último tan sólo mantuvo con ella "conversaciones escuetas" y su relación de compañeros de piso "se enfrió". La pareja, no obstante, prosiguió su relación sentimental y los tres amigos "mantuvieron una relación normalizada de convivencia".

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A principios de 2020, la denunciante comenzó una relación sentimental con otro chico. La noche del 31 de mayo de 2020, la presunta víctima durmió en el piso que tenía alquilado junto a sus dos compañeros. Antes, durante el día, había tenido relaciones sexuales con su nuevo novio.

"Llegó a la vivienda sobre las 22 horas, alterada, con ansiedad, llorando y le contó a [su compañera de piso], muy angustiada, que sufría episodios de ansiedad, sonambulismo y autoagresión", recoge la sentencia de la Audiencia Provincial de Salamanca.

Tras cenar los tres —el denunciado no presenció esta conversación, pero sí se sentó después a la mesa—, las dos chicas se fueron a sus respectivas habitaciones. El joven se quedó en el salón del piso común, viendo una serie en la televisión.

"En una hora no precisada de la noche", recoge la sentencia, la denunciante fue a la sala de estar, se tumbó en uno de los sofás que no ocupaba el varón y se quedó dormida. Comenzó a hablar en sueños y a golpearse. Su compañero de piso, asustado, avisó a su pareja, que estaba estudiando en su habitación, para que le ayudase.

Y fue entonces cuando esta última le relató que la presunta víctima sufría sonambulismo, como le había confesado ella misma horas atrás. Y le sugirió que ambos intercambiasen los sofás, ya que el que ocupaba el joven "era más cómodo".

"Este siguió el consejo [de su novia] y después de un rato [la presunta víctima] se levantó sonámbula y abrió la puerta de salida de la vivienda, por lo que [el denunciado] la despertó, la metió para casa y candó con pestillo la puerta", narra la sentencia.

La joven regresó al sofá del salón. Su compañero de piso volvió a acomodarse en el suyo, quedándose allí para vigilarla. "De nuevo, comenzó a hablar en sueños y [el joven] la despertó, produciéndose a continuación un nuevo episodio de encuentro sexual no completo, no resultando acreditado que fuera iniciado por [él] sin el consentimiento de [ella]", concluye la resolución.

La sentencia también recoge que la denunciante, tal y como declaró de forma sorpresiva en el juicio, sufre un trastorno de identidad disociativo que le hace no recordar ciertos hechos y la somete "al control de dos o más identidades distintas de forma alternativa".

"Inverosímil"

Al recurrir, su defensa alegó un "error en la valoración de la prueba", ya que la primera sentencia señaló que el hecho de no culminar las relaciones sexuales con su compañero de piso le provocó "enojo o enfado".

El recurso también sostenía que su compañero de piso se aprovechó de "su situación de vulnerabilidad después de los episodios de sonambulismo" y la penetró aprovechando su estado. Argumentaba también que la enfermedad mental que sufrió fue consecuencia del abuso.

Los jueces del TSJCyL, sin embargo, no ven pruebas que acrediten esta teoría. Y, de nuevo, ante las dos versiones contradictorias, aplican el principio in dubio pro reo y confirman su absolución. Pese a que en el juicio sí pidió prisión para el acusado, la Fiscalía se opuso al recurso de la joven.

"Estamos de acuerdo, en términos generales, con el órgano de enjuiciamiento cuando afirma que la versión de la denunciante presenta motivos para su incredibilidad subjetiva y objetiva, y elementos que se desprenden de las pruebas testificales y documentales, que convierten su relato en inverosímil al separarse de las normas de la experiencia y de la lógica, y por ello puede decirse que no concurre prueba de cargo suficiente para enervar el principio de presunción de inocencia", concluyen los magistrados del TSJ castellanoleonés.

"Otro hecho objetivo que contribuye a no dar credibilidad a la versión de la víctima es que después de los hechos, y tras muchos meses sin tener contacto con sus antiguos compañeros de piso, [la denunciante] remite un mensaje de WhatsApp a [la novia del denunciado] en el mes de abril de 2021 para interesarse exclusivamente por si la relación con [el denunciado] continuaba, y para pedirle a ésta explicaciones de por qué continúa siendo su pareja, a pesar de lo sucedido", indica la sentencia.