Carné de identidad de San Chin Choon, obrante en el sumario del 'caso Mascarillas'.

Carné de identidad de San Chin Choon, obrante en el sumario del 'caso Mascarillas'. EL ESPAÑOL

Tribunales CASO MASCARILLAS

La Fiscalía sospecha de Luceño por el 'spanglish' en que está escrito el 'e-mail' de San Chin Choon

La Fiscalía alertó al juez del 'caso Mascarillas' de que el correo electrónico incluía palabras inexistentes en inglés y cree que su autor es español.

27 septiembre, 2022 17:52

Fiscalía Anticorrupción pidió al juez Adolfo Carretero, instructor del caso Mascarillas, que la Policía registrase el domicilio del comisionista Alberto Luceño al sospechar de la mezcla entre español e inglés en que estaba escrito un correo electrónico incluido en el sumario del caso Mascarillas, en el que este último está imputado.

Concretamente, es el e-mail firmado a nombre de San Chin Choon, el empresario malasio que suministró a Luceño y al aristócrata Luis Medina el material sanitario que ambos vendieron al Ayuntamiento de Madrid. Ahora, los dos están investigados por una supuesta estafa en esta operación comercial, por la que cobraron abultadas comisiones.

En dicho mail, que fue remitido al Juzgado antes del verano, alguien que se identifica como San Chin Choon avala las tesis de la defensa de los dos comisionistas, a quienes presenta como "agentes exclusivos de venta", y asegura que la operación con el consistorio fue correcta. Sin embargo, el fiscal del caso, Luis Rodríguez Sol, alertó al juez a mediados de septiembre de varios aspectos "sospechosos" que vio en aquel correo.

Fragmento del 'e-mail' atribuido a San Chin Choon y remitido al Juzgado de Instrucción 47.

Fragmento del 'e-mail' atribuido a San Chin Choon y remitido al Juzgado de Instrucción 47. EL ESPAÑOL

En primer lugar, está redactado en inglés. Y el propio Luceño manifestó que el ciudadano malasio no hablaba este idioma. Asimismo, hay otras "incorrecciones gramaticales" que, a juicio de Anticorrupción, "evidencian que ha sido redactado por alguien que no sólo no habla correctamente el inglés, sino que tiene el español como lengua materna"

"Aparece el término indefension, que no existe en lengua inglesa (...) y sería una burda adaptación del término castellano indefensión", alertó la Fiscalía al Juzgado de Instrucción número 47, según consta en la documentación a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.

"En la respuesta a la pregunta sobre si [San Chin Choon] conoce a los señores Luceño y Medina, [quien se identifica como San Chin Choon] dice: 'To Mr. Luceño, yes; to Mr. Medina, no', que vuelve a ser una burda transcripción de la respuesta que se daría en castellano ('Al señor Luceño, sí; al señor Medina, no')", prosigue el escrito que el fiscal envió al juez Carretero, el encargado de investigar esta supuesta estafa sufrida por el Ayuntamiento de Madrid.

"Se utiliza la palabra sojabean, que en inglés tampoco existe. Además, el uso del término soja, con j, apunta de nuevo a la autoría de alguien cuya lengua materna es el castellano", insiste el fiscal.

Fotomontaje de los dos imputados en el 'caso Mascarillas: Luis Medina (i) y Alberto Luceño (d)

Fotomontaje de los dos imputados en el 'caso Mascarillas: Luis Medina (i) y Alberto Luceño (d) Europa Press

El e-mail, además, fue enviado desde una dirección distinta a aquellas que obran en la causa. En el correo electrónico, quien decía ser San Chin Choon confirmó que había colaborado con Luceño en operaciones comerciales internacionales; "afirmación que contrasta con el hecho de que las cuentas corrientes de las sociedades [de este último] presenten un saldo de cero euros a lo largo de todo 2019 y sólo hayan recibido (...) ingresos totales por 5.244,09 euros en 2020, cosa ciertamente extraña para alguien que supuestamente se dedica al comercio exterior".

Pieza secreta

Por todo ello, el juez acordó la apertura de una pieza secreta del caso Mascarillas, en el marco de la cual se produjo, el pasado jueves, la entrada y registro en el domicilio de Pozuelo de Alarcón (Madrid) de Alberto Luceño y en la sede de una de sus empresas, situada en la madrileña calle Lasgasca. El secreto de sumario fue levantado el pasado 23 de septiembre.

Con esta diligencia, el magistrado pretendía conocer más detalles sobre la relación comercial entre el empresario y San Chin Choon y quizá encontrar documentación al respecto, almacenada en los móviles y ordenadores de la vivienda y de la sede de la empresa Takamaka Investments S. L., a través de la que Luceño facturó la abultada comisión que cobró por vender material sanitario al Ayuntamiento de Madrid.

Tal y como ha informado EL ESPAÑOL, los agentes sí hallaron en el domicilio hojas con "impresiones" del CNI, del Ministerio de Defensa, del Departamento de Seguridad Nacional (DSN) y de la Policía Nacional. Así consta en el atentado de entrada y registro, obrante en el sumario del caso. Los investigadores también hallaron una supuesta placa del Centro Nacional de Inteligencia. Según ha podido saber este periódico, el comisionista Luceño alegó que era "de juguete", parte de un disfraz.

'Caso Mascarillas'

A principios del pasado abril, la Fiscalía Anticorrupción presentó una querella contra el empresario Alberto Luceño y el aristócrata Luis Medina. En ella, el Ministerio Público relataba que ambos "inflaron" el precio de tres contratos sanitarios con la funeraria municipal de Madrid: para guantes, mascarillas y test contra el coronavirus.

Lo habrían hecho —a ojos del Ministerio Público— "de común acuerdo y con ánimo de obtener un exagerado e injustificado beneficio económico". Y entregaron al consistorio material defectuoso o que no cumplía lo acordado. 

La empresa municipal encargada de esta compra pagó por todos los artículos unos 11 millones de euros de dinero público. Luis Medina cobró 912.742 euros como comisión, a razón de un dólar por cada mascarilla entregada.

Su labor se habría limitado a ofrecer material al Ayuntamiento y a facilitar un contacto que, a su vez, recibió, gracias a una amiga en común, por parte del primo del alcalde de Madrid. El empresario Alberto Luceño, en total, se embolsó más de cinco millones de euros por los tres contratos.

Asimismo, según la querella de Anticorrupción, los dos comisionistas usaron, supuestamente, documentos falsificados para justificar estos abultados ingresos en sus entidades bancarias.

Con la compra de bienes de lujo —entre ellos, un piso en Pozuelo de Alarcón, un velero o varios coches deportivos; todo ello ya embargado por el Juzgado—, los dos empresarios habrían tratado de reintroducir este dinero en el circuito legal.

Ambos están imputados por los delitos de estafa agravada, blanqueo de capitales y falsedad documental. Por su parte, Luis Medina Abascal también suma el de alzamiento de bienes. El hijo de Naty Abascal continuó vaciando sus cuentas corrientes después de que, una vez fue interrogado por el fiscal anticorrupción y ya sabiéndose investigado, le asegurase que no iba a hacerlo.